Esta semana se desarrolló una auditoría en el frigorífico Rondatel de Rosario, propiedad de la empresa Rondatel, en el marco del plan de regularización que lleva adelante esa firma para retornar al mercado chino, uno de los principales destinos de exportación de carne uruguaya.
Según informaron fuentes vinculadas al frigorífico, esa auditoría, que analizó el proceso de extracción y gestión de cálculos biliares, arrojó “resultados positivos”, al igual que ocurrió en otras plantas frigoríficas del país..
De acuerdo con los primeros informes recibidos en Rosario, “la devolución recibida por parte de los auditores fue favorable”.
La Administración General de Aduanas de China (GACC) ha llevado a cabo estas auditorias, tanto de “cálculos biliares como de procesos productivos”, y de acuerdo a los primeros informes suministrados, los resultados fueron “muy buenos”, ya que “no se levantó casi ninguna observación, y el Departamento de Calidad de la planta rosarina fue uno de los más destacados”, valoraron.
Si bien aún restan otras instancias, “las perspectivas son alentadoras”, expresaron desde la empresa a la diaria.
Preocupación de Estado
Durante el 18 y el 24 de mayo, autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y del Instituto Nacional de Carnes (INAC), desarrollaron una misión oficial en China, donde volvieron a colocar al frigorífico Rondatel de Rosario dentro de la agenda sanitaria y comercial bilateral entre ambos países, en un contexto en el que el gobierno busca alternativas para destrabar la situación de varias plantas frigoríficas que permanecen sin actividad o con restricciones para exportar.
Actualmente, la planta frigorífica rosarina cuenta con alrededor de 80 trabajadores dedicados a desarrollar faenas para abastecer el mercado interno. 150 obreros aún continúan fuera de la planta, en tratativas por recuperar el seguro de desempleo.
Tras más de tres años de seguro, el último pago se efectivizó el 11 de enero, correspondiente a los meses de octubre, noviembre y diciembre. A cinco meses de haber cobrado el último subsidio, trabajadores siguen gestionando una nueva extensión excepcional del seguro de paro.
