Hay obras que cambian un edificio y otras que cambian una institución. En el caso del Club Atlético Independiente de Juan Lacaze, la colocación del nuevo piso de piso flotante en su gimnasio pertenece a la segunda categoría. Lo que durante más de cuatro décadas fue un sueño escrito en actas y repetido de generación tras generación, hoy es una realidad que proyecta al club hacia una nueva etapa.
Esa mejora tiene mayor dimensión cuando se recuerda que a finales de la década de 1960, la institución ubicada sobre la Avenida Rosario se prestaba a inaugurar el gimnasio y parte del techo se desplomó por completo, por lo cual nuevamente se tuvo que levantar y construir uno nuevo en menos de dos años.
Hoy el club recibe a decenas de niños, adolescentes y mayores que practican básquetbol, vóleibol, tanto como momentos de aprendizaje, desarrollo físico, encuentro y disfrute.
“La colocación del piso fue un hecho histórico”, resumió en diálogo con la diaria, Gustavo Luzardo. El dirigente señaló que “cambió la perspectiva del club desde afuera, desde la ciudad, pero también cambió la matriz de funcionamiento de la institución. Nos obligó a pensar distinto y a gestionar de otra manera”.
La concreción del piso flotante coincidió con un proceso de renovación dirigencial. Luego de varios cambios en la comisión directiva, un nuevo grupo asumió el desafío de conducir la institución con una mirada más amplia, distribuyendo responsabilidades entre distintas áreas y apostando a un trabajo colectivo.
“La idea era incorporar gente joven, aunque no fue tan sencillo. Igual entendemos que también hacía falta experiencia para esta etapa. Queremos cambiar la cabeza del funcionamiento del club, que cada uno aporte desde el área que conoce, pero pensando siempre en una institución abierta y no solamente en un deporte”, explicó Luzardo.
“Hoy nuestro presidente, Andrés Cobelo, es un muchacho joven que trabaja con personas experimentadas al lado, pero también con otros muchachos que tienen un camino por recorrer, como es el caso de Matías Cervantes”, dijo Luzardo.
Un sueño de mucha gente
El proyecto de colocación del piso de parquet no es nuevo en la institución. Eduard Cardozo, otro de los dirigentes del club, y allegado a la institución desde hace muchísimos años, comentó que “durante una búsqueda en los archivos del club apareció un acta de 1983 donde se establecía que una de las prioridades para el ejercicio siguiente era colocar un piso de parquet en el gimnasio”. “Este era un sueño que llevaba más de cuarenta años esperando y fue pasando de generación en generación”, recordó Cardozo.
En esta oportunidad, “la idea surgió cuando en 2023 se presentó la posibilidad de acceder a los convenios sociales brindados por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP)”.
“A partir de allí comenzó un largo camino, dado que fuimos a reunirnos con autoridades del ministerio, nos explicaron cómo era el proceso y armamos un grupo de trabajo que empezó a elaborar toda la documentación necesaria”, señaló Luzardo. “Esto no fue algo de la directiva exclusivamente”, recordó Cardozo, ya que “se formó una comisión integrada por socios y colaboradores del club que trabajó específicamente en este tema durante meses”.
Las gestiones comenzaron entre setiembre y octubre de 2023 y el convenio firmado por el MTOP y el club lacacino se dio en febrero de 2025, apenas un mes antes de la salida del gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou. “El piso se culminó de colocar a principios de este año y recién estamos comenzando una etapa nueva en la institución”, indicaron los dirigentes.
Una obra que fue mucho más que un piso
El convenio realizado con el MTOP implicó un aporte de unos 40.000 dólares por parte de esa cartera, pero la inversión total fue cercana a los 70.000. “La diferencia la debimos afrontar nosotros mediante beneficios, adhesiones y el respaldo de comerciantes, empresarios y vecinos de la ciudad”, comentó Luzardo.
“Hubo que salir a conseguir recursos, porque el dinero no alcanzaba. Gracias al apoyo de muchísima gente pudimos completar la obra y además hacer una importante reparación del techo del gimnasio”, destacó Cardozo.
Para Luzardo, la principal enseñanza que deja esta obra trasciende lo deportivo. “Hay que querer los sueños e ir por ellos. Si uno se queda pensando que es demasiado difícil, nunca hace nada. Este piso demuestra que las cosas se pueden conseguir cuando hay convicción y trabajo”, consideró.
El dirigente reconoció que “hoy todavía es difícil dimensionar el verdadero impacto de la obra”, pero está convencido de que “el crecimiento recién comienza”. “Creo que todavía no somos conscientes de todo lo que va a generar esto para el club”, afirmó.
Para Cardozo, “este logro forma parte de una tradición histórica de Independiente”. “La gente siempre relaciona el nombre con Independiente de Avellaneda de Argentina, pero en realidad el club se llama así porque sus fundadores querían representar justamente eso, ser independientes, construir algo propio”, explicó.
Según Cardozo, “esa identidad marcó el desarrollo de la institución desde sus comienzos”. “Cada generación fue soñando cosas que parecían imposibles. Primero la sede, después la cancha de fútbol, la cancha de básquetbol, la iluminación, el gimnasio que se construyó, se cayó y se volvió a levantar en apenas dos años. Nada fue sencillo y todo llevó muchísimo esfuerzo”.
Un gimnasio para toda la ciudad
Más allá de la pertenencia institucional, los dirigentes sostienen que el gimnasio debe convertirse en un espacio al servicio de toda Juan Lacaze. “Es el único gimnasio de estas características que tiene la ciudad y difícilmente exista otro en mucho tiempo. Por eso queremos que sea utilizado por todos”, sostiene Luzardo.
Actualmente, el escenario está habilitado para competencias nacionales de básquetbol y vóleibol, y la institución mantiene las puertas abiertas para recibir actividades deportivas de diferentes organizaciones.
“Hoy priorizamos el uso deportivo porque cuidar el parquet requiere determinadas condiciones. Si hubiera eventos sociales, habría que cubrir completamente el piso, algo para lo que todavía no contamos con la infraestructura necesaria”, explicó Luzardo.
Aunque el aumento de socios y el crecimiento de las actividades deportivas ya comienzan a notarse, la dirigencia entiende que el desafío recién empieza.
Las categorías formativas de básquetbol y vóleibol, tanto femeninas como masculinas, “muestran una participación importante de la comunidad”, y “el nuevo gimnasio abre posibilidades que antes eran impensadas”, acotó Luzardo.
“Este proyecto nos dio un impulso enorme”, consideró Luzardo y añadió: “Venimos trabajando desde hace casi diez años para recuperar el club, mejorando los vestuarios, instalando nuevos tableros, pintando el gimnasio, colocando la caldera y realizando distintas obras”.
“El piso flotante fue el paso más visible, pero forma parte de un proceso mucho más amplio”, manifestaron los dirigentes.
Para Luzardo, “hay que cuidar lo que hicieron nuestros mayores y, si es posible, mejorarlo”. El piso flotante colocado recientemente también “es un homenaje a todos los que soñaron antes que nosotros y una invitación para que las nuevas generaciones sigan imaginando el futuro de Independiente”, concluyeron los dirigentes.
