El queso Colonia, uno de los productos más representativos de la tradición láctea uruguaya, comenzó a recorrer un proceso destinado a proteger su identidad territorial y fortalecer su posicionamiento comercial mediante una figura de reconocimiento de origen.
Carmelo Portal informó que los avances de esa iniciativa se presentaron en el Foro Inale 2026, realizado el 3 de junio, donde se expuso una hoja de ruta orientada a determinar si existen las condiciones para que el producto acceda a una indicación geográfica (IG) o una denominación de origen (DO), mecanismos de protección ampliamente utilizados en distintos países para distinguir alimentos vinculados a un territorio específico.
El trabajo, coordinado por el Instituto Nacional de la Leche (Inale), reunió entre el 22 de abril y el 15 de mayo a representantes de 20 instituciones y empresas vinculadas a la cadena quesera. En total participaron 41 personas en siete reuniones virtuales, en las que se abordaron aspectos técnicos, productivos, comerciales, jurídicos y organizativos necesarios para elaborar una propuesta común.
¿Características únicas?
La primera etapa del proceso busca responder si el queso Colonia posee características propias suficientemente diferenciadas como para justificar una protección de origen.
Para eso se prevé recopilar antecedentes históricos y culturales vinculados al producto, caracterizar sus métodos de elaboración y analizar elementos asociados al territorio, como los sistemas productivos, los tambos, la calidad de la leche, los suelos, el clima y la delimitación geográfica de la zona donde se produce.
Para los defensores de esta tesis, esta discusión trasciende lo estrictamente productivo, ya que conciben el queso Colonia como parte de la identidad cultural del departamento que le dio nombre, y tiene sus raíces en la tradición quesera introducida por los inmigrantes suizos que se instalaron en Nueva Helvecia durante el siglo XIX.
Los desafíos de la protección
Una vez identificados los atributos diferenciales del producto, la hoja de ruta prevé una segunda etapa orientada a evaluar la viabilidad jurídica, social y comercial de la iniciativa.
Entre otros aspectos, se analizarán antecedentes en la Dirección Nacional de la Propiedad Industrial (DNPI), el uso actual de las denominaciones “Colonia” y “Queso Colonia” y los riesgos de que el nombre sea considerado genérico, una situación que podría dificultar su protección.
También será necesario definir un modelo de gobernanza capaz de administrar una eventual indicación geográfica o denominación de origen, estableciendo quiénes podrán utilizarla y bajo qué condiciones, según detallaron los integrantes del grupo abocado a ese trabajo.
Del reglamento al sello identificador
El plan contempla además la elaboración de un documento técnico que establezca las características del producto, los requisitos de producción, los mecanismos de control y auditoría, las normas de etiquetado y el diseño de un sello identificador.
La meta es llegar a la presentación formal de una solicitud ante la DNPI con un expediente técnico completo y un sistema de gestión previamente acordado por los distintos actores de la cadena.
Según lo planteado en el Foro Inale, el eventual sello de IG o DO deberá diferenciarse claramente de otras certificaciones existentes para evitar confusiones entre los consumidores.
Una estrategia más amplia para la quesería artesanal
La iniciativa se inscribe en una agenda más amplia de fortalecimiento de la quesería artesanal uruguaya. Entre las acciones previstas para este año figura el lanzamiento del sello “Quesería Artesanal Certificada”, que buscará reconocer buenas prácticas productivas, ambientales y sociales en establecimientos artesanales.
Asimismo, están previstas nuevas instancias de capacitación y promoción, entre ellas la tercera Jornada de Actualización en Quesería Artesanal, del 14 al 18 de octubre en la UTEC La Paz y el Centro Comercial e Industrial de Rosario, junto con una nueva edición del Concurso de Quesos del Uruguay.
