El periodista y director de Periódico Centenario de Cardona, Sebastián Cáceres, denunció haber sido víctima de una agresión verbal y física al término de la final del Torneo Competencia 2026 de la Liga del Centro de Soriano, disputada el domingo 30 de agosto en el Parque José Peruchena, de Palmitas.
El encuentro enfrentó al local Wanderers con Fraternidad, que terminó consagrándose campeón. Mientras se realizaba la entrega de los trofeos, Cáceres decidió retirarse del escenario deportivo, dado que el fotógrafo del medio permanecía en el lugar realizando esa tarea.
Según relató el periodista a la diaria, él salió por el portón de la cancha que comunica con el gimnasio de Wanderers y, mientras caminaba por fuera del terreno de juego, fue interceptado por el presidente de la institución, Mario Andrés García, acompañado por un grupo de personas.
“Me saltó el presidente de Wanderers, Mario Andrés García, con otra gente más, un grupo grande de personas, a insultarme”, relató Cáceres. García lo tomó del cuello y lo empujó, mientras continuaba con los agravios verbales, detalló Cáceres.
La situación pudo detenerse momentáneamente por la intervención de otro dirigente de Wanderers. Esa persona logró separar a García y acompañó al periodista hacia la salida del predio.
Sin embargo, de acuerdo con el relato de Cáceres, durante ese trayecto continuaron los insultos y los intentos de agresión por parte de otras personas que acompañaban al presidente del club. Incluso, antes de llegar a la salida, García volvió a cruzarse con el periodista, lo empujó nuevamente y volvió a agredirlo verbalmente. “Fue una situación que no pasó a mayores porque yo no reaccioné en ningún momento”, destacó.
Los cuestionamientos a la cobertura periodística
Cáceres relató que los reclamos de García estaban directamente vinculados con las coberturas que Periódico Centenario realizó sobre Wanderers.
Entre los cuestionamientos, el dirigente habría sostenido que el medio no había informado que los árbitros habían perjudicado al equipo y habría acusado al periódico de estar “vendido” a Fraternidad, justamente el club que terminó imponiéndose en la final.
Cáceres le respondió durante el episodio que las diferencias respecto de una cobertura periodística no podían resolverse mediante agresiones físicas o verbales. Según su relato, sin embargo, el dirigente “se encontraba muy alterado” y no atendió sus planteos.
Para Cáceres, el episodio de Palmitas no constituye un hecho aislado, y recordó que en mayo de este año ya había recibido mensajes de audio enviados por García a través de Whatsapp, en los que también lo insultaba y cuestionaba artículos periodísticos de su autoría.
Según explicó el periodista, aquella situación se produjo luego de otro partido perdido por Wanderers. García responsabilizaba entonces a los árbitros por la derrota y pretendía que el medio reflejara esa posición en sus publicaciones.
El nuevo episodio, por lo tanto, se inscribe para Cáceres en una escalada de cuestionamientos que comenzó con críticas a su trabajo periodístico y terminó, en la final del Competencia, en una confrontación física.
El periodista sostuvo que las diferencias respecto de una cobertura “son legítimas y que cualquier persona puede cuestionar un enfoque periodístico”, pero remarcó “que existen mecanismos institucionales para hacerlo y que la violencia no puede constituir una respuesta”.
Cáceres decidió poner lo ocurrido en conocimiento de las autoridades de la Liga del Centro de Soriano no solamente para dejar constancia de lo sucedido, sino también para plantear “una reflexión más amplia sobre la violencia en el fútbol”.
El periodista propuso que el episodio sea tomado como un llamado de atención y que se estudien mecanismos preventivos. En ese sentido, manifestó su disposición “a colaborar en la búsqueda de profesionales que puedan desarrollar talleres u otras instancias de formación destinadas a trabajar con dirigentes sobre la convivencia, el respeto y las formas de resolver las diferencias”.
“Si el presidente de Wanderers considera que ese es el método, imaginate lo que puede suceder con los hinchas”, planteó Cáceres al explicar su preocupación.
Otro de los aspectos que Cáceres considera especialmente preocupantes es la ausencia, hasta el momento de su testimonio, de un pronunciamiento público de Wanderers.
“Lo que más me preocupa es que a cinco días de esa situación, el agresor evidentemente no va a decir nada, pero la institución Wanderers, que tiene más de 75 años, se ha mantenido en silencio”, señaló.
OPI expresó su respaldo
En las últimas horas, la Organización de la Prensa del Interior (OPI) expresó públicamente su respaldo a Cáceres y su “más firme repudio” a los hechos ocurridos el 30 de agosto.
La organización sostuvo que los hechos denunciados constituyen un atentado contra la libertad de expresión y el ejercicio de la labor periodística, y manifestó su solidaridad con el director de Periódico Centenario, destacando su derecho a trabajar en condiciones de seguridad, expresarse libremente y reclamar justicia.
OPI también llamó a adoptar las medidas necesarias para esclarecer lo sucedido, revertir las acciones cuestionadas y evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse. El comunicado fue firmado por el secretario de la organización, Diego Landache, y su presidente, Diego Guerrero Paladini.
