Un trabajador rural falleció por hantavirus en las últimas semanas, según consignaron diferentes medios y confirmó la diaria con fuentes del Ministerio de Salud Pública (MSP).
El fallecido, un trabajador rural de 31 años que residía en el departamento de Colonia, murió el 4 de setiembre, hecho que se relevó en el último boletín epidemiológico del MSP. Según describieron a este medio las mencionadas fuentes, el hombre “presentó un cuadro clásico de la enfermedad con una evolución desfavorable”, lo que llevó a su muerte en un CTI de la ciudad de Mercedes.
Asimismo, indicaron que luego de ser notificados por un posible caso de la enfermedad, el equipo de Epidemiología de la cartera activó junto con la dirección departamental de Salud de Colonia “los protocolos correspondientes”, de manera de “identificar las posibles exposiciones de riesgo” y “descartar la presencia de otros casos sintomáticos en la zona”. Esto implicó la inspección del establecimiento rural para el que trabajaba, donde se “evaluó la situación sanitaria, dando las recomendaciones de prevención adecuadas en el territorio y constatándose que no había más casos sospechosos”, explicaron.
¿Cómo prevenir el hantavirus?
Desde el MSP recalcaron que el hantavirus es una enfermedad zoonótica: se transmite de animales –en este caso roedores– a seres humanos. Según información disponible en el sitio web del organismo, la enfermedad es causada por los virus de la familia Hantaviridae, que es posible encontrar en las heces, la orina y la saliva de roedores infectados, a los que no afecta mayormente. “Cuando estos productos se secan, permanecen en el polvo del ambiente y vuelven al aire en forma de aerosol al mover el polvo”, lo que vuelve riesgosas las actividades de limpieza de espacios cerrados o mal ventilados, así como la convivencia con roedores, la limpieza de sus excrementos o el desmalezamiento sin las medidas de protección adecuada.
En seres humanos, la enfermedad se caracteriza por síntomas inespecíficos de cansancio, fiebre, dolores musculares y de cabeza, náuseas y vómitos, pero que puede evolucionar negativamente hacia la afección respiratoria.
En ese sentido, la cartera insta a la población a adoptar una serie de medidas para su prevención, entre las que se encuentra la utilización de “medidas de protección personal” como guantes y tapabocas, la ventilación por un período mínimo de 30 minutos antes de ingresar –permaneciendo fuera durante este tiempo– y/o el humedecimiento de las superficies con agua o hipoclorito de sodio al 1% antes de limpiar habitaciones que hayan estado cerradas o no hayan sido ventiladas por mucho tiempo, evitando el barrido seco y lavándose las manos tras la limpieza.
También llaman a “mantener limpios los lugares próximos a las casas en un radio de 30 metros, evitando la acumulación de material de construcción, restos de podas y desperdicios en general” y a “guardar todos los alimentos (incluidos granos y raciones) y la basura doméstica en recipientes herméticos y resistentes a los roedores”.
Finalmente, solicitan a la población “usar guantes [y] rociar con hipoclorito” en caso de encontrar “roedores capturados o hallados muertos” para “colocarlos en [una] bolsa de nylon” y enterrarlos o cremarlos.
