Desde 2019 da vueltas en internet una línea de tiempo de los videojuegos publicados por la desarrolladora Rockstar Games, una de las más importantes del mundo. La empresa fue creada en 1998 como una subsidiaria de Take-Two y poco a poco se fue convirtiendo en un sello de prestigio y calidad.

La línea de tiempo mostraba que hasta 2009 esta compañía había desarrollado 34 juegos originales. Sin embargo, a partir de 2010 sólo lanzaron cinco, cuatro de ellos antes de 2015. Su último lanzamiento, el espectacular Red Dead Redemption 2, salió en 2018 y significó en su momento el fin de una pausa de cinco años desde el lanzamiento de la última edición de su saga estrella: Grand Theft Auto V (GTA V).

Con el paso de los años, en particular con lo sucedido durante la última década, Rockstar comenzó a hacerse una reputación similar a la que durante varios años tuvo Apple en el desarrollo de tecnología: una empresa que prioriza la excelencia, que genera su propia promoción sin tener que depender de ferias, exposiciones o grandes eventos y que funciona como una suerte de mundo aparte en su rubro.

Para dejar claro lo que representa la saga GTA para Rockstar Game y Take-Two hay que ver algunos números. En 2008, GTA: San Andreas se había convertido en el juego más vendido de la historia según la revista Forbes. En esa misma publicación, GTA: Vice City aparecía en cuarto lugar y GTA III en el noveno. En agosto de 2021, GTA V alcanzó los 150 millones de copias vendidas, posicionándose como el segundo videojuego más vendido de la historia, siendo superado solamente por Minecraft, y el de más copias vendidas e ingresos netos en lo que va de la década del 20. Hablamos de un juego que se lanzó en 2013, cuando la consola estrella de Sony era la PlayStation 3, pero que se sostiene con el paso de los años, principalmente gracias a su modalidad online, que ha tenido más de 40 actualizaciones hasta la fecha.

Es claro que la posición de la compañía fundada por los hermanos Sam y Dan Houser junto a Terry Donovan se debe más que nada a la saga GTA. Por eso sorprende que el polémico lanzamiento de la remasterización de tres clásicos de esta franquicia haya sido tan accidentado y esté poniendo en duda esa reputación que Rockstar se fue ganando.

Salida accidentada

El 11 de noviembre salió a la venta GTA: The Trilogy - The Definitive Edition, una remasterización de tres de los juegos que cimentaron las bases para el éxito de Rockstar. La trilogía está compuesta por GTA III, GTA: Vice City y el juego que marcó un antes y un después en la industria: GTA: San Andreas.

El anuncio de la remasterización revivió la nostalgia millennial y provocó grandes expectativas, especialmente con la salida de los trailers previos, en los que se veía una mejora gráfica notable al correr los juegos con el motor Unreal Engine. Las imágenes prometían poner a las ciudades de los juegos lanzados durante la primera década de los 2000 muy cerca del nivel de GTA V.

Sin embargo, el comportamiento de Take-Two y Rockstar en las semanas previas al lanzamiento de la remasterización comenzó a generar suspicacias. Primero las versiones para computadora de Vice City y San Andreas fueron eliminadas de la tienda online de Steam. Luego, Take-Two empezó a recurrir a la Ley de Derechos de Autor de la Era Digital (DMCA) para eliminar de forma masiva los mods (modificaciones del software que provocan cambios en el juego) de San Andreas creados por programadores independientes, que mejoraban la experiencia del usuario y en cierta forma lograron mantener vivo el juego con el paso del tiempo. Luego, se anunció que GTA: The Trilogy - The Definitive Edition únicamente estaría disponible para comprar en la tienda de Rockstar Games. No se podría adquirir por Steam, ni por Epic Games Launcher, ni por ninguna otra tienda.

Finalmente, el 11 de noviembre salió la remasterización de los tres GTA clásicos. Una semana después, la calificación según la opinión de más de 3.200 usuarios en Metacritic, uno de los sitios de reseñas más relevantes de la industria del videojuego, es de 0,8 sobre 10 (para comparar, el San Andreas original tiene 9,1, el GTA III tiene 8,4 y el Vice City tiene 8,8).

Tercerizados

Más allá de los errores del juego a nivel de gráficos o modelados de los personajes, hay aspectos que incluso pueden generar problemas legales a Rockstar Games. La compañía decidió tercerizar el desarrollo de esta trilogía y puso la remasterización a cargo de Grove Street Games, una empresa que había llevado adelante las remasterizaciones de varios juegos de Rockstar para dispositivos móviles en 2014 (incluidos los tres GTA clásicos) y que en ese momento ya habían recibido críticas.

Las críticas ya eran muchas, pero aumentaron cuando el mismo día del lanzamiento Rockstar dio de baja su launcher (del que dependen todos los juegos de la empresa para funcionar) para computadoras, argumentando que estaban realizando tareas de mantenimiento. Dos días después, el launcher volvió a funcionar pero no estaba disponible GTA: The Trilogy - The Definitive Edition. Ese mismo día la empresa estadounidense difundió un comunicado en el que afirmaba que se habían detectado “una serie de archivos no deseados” en el juego y que estos debían ser eliminados antes de seguir vendiendo el juego. Recién el 15 de noviembre se reactivó.

La comunidad de modders, a quienes no les había caído muy bien la eliminación de sus modificaciones por parte de Take-Two, comenzaron a investigar y hallaron que Grove Street Games había dejado disponible parte del código fuente de la trilogía original sin compilar. Además, en la versión para Nintendo Switch se encontró el código fuente completo. Es decir, que toda la campaña contra los modders se volvió inútil por un descuido de la compañía a la que tercerizaron el desarrollo de estas remasterizaciones.

También se descubrió que en los archivos del juego, Grove Street Games dejó toda la banda original del juego, incluidas las canciones que por razones legales no podían ser incluidas en esta adaptación de la trilogía clásica de GTA.

Incluso quedó disponible el código de Hot Cofee, un minijuego que estaba en la primera versión de San Andreas para PlayStation 2, en el que el personaje principal tenía relaciones sexuales con sus novias. Esta sección del juego provocó un escándalo que llevó a Rockstar a enfrentar una oleada de juicios en 2004 (y multas millonarias) hasta que finalmente fue removido.

La apuesta a medias de Rockstar Games por la nostalgia cayó mal y la imagen de excelencia quedó dañada por una remasterización a medias y una serie de prácticas empresariales impopulares. La respuesta del público fue mayormente negativa. Ahora, la salida de GTA 6, ese proyecto con el que se especula desde hace ya casi una década, ya no se esperará como una celebración, sino como una evaluación.