La pared es clara: “Café, cocina” –pasa raya– y más abajo la lista sigue: “vermú, cerveza, picada”. Hace dos años Agustín Falero, un barista que pedaleaba su emprendimiento Safari, un club de café de especialidad, se asoció con su amigo Juan Antonio Ruy y su pareja. Juntos hicieron un acuerdo con dos arquitectos, Sebastián Sánchez y Fabián Kopel. De ese equipo salió el Tal Café original, en la calle Maldonado, en los bajos de Ventura Soho. Siempre vinculados a desarrollos inmobiliarios, el segundo levantó cortinas este año, en un formato similar, en Ventura Go (Colonia y Acevedo Díaz). La apuesta más grande, Rambla, se ubica en el edificio Cosmopolitan, inaugurado hace un mes.
Los Tal comenzaron en modalidad de “café con acompañamientos”, donde ofrecen laminados rellenos, alguna opción de tarta o tentempié para el mediodía. Pero desde el principio también mostraban un diferencial con una selección de kombuchas de frutos nativos, tónicas artesanales y bebida de yerba mate, el desafío era dar el salto a otro tipo de refugio urbano. “Todavía no hemos dimensionado la escalabilidad que puede llegar a tener”, agregan. Igualmente, los fundadores de Rambla creen que “hoy se mezcla mucho y son mucho más flexibles las propuestas: las cafeterías son panaderías, locales gastronómicos...”.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Con un nutrido mostrador y más de una decena de cupos adentro, el nuevo reducto va a utilizar además una amplia explanada que los socios esperan “que se transforme en un spot para Montevideo, que sea un lugar que se elija, porque toma ese nombre de un lugar emblemático para hacerlo propio”. Están con ganas de proyección, confiados en que “es un producto muy curado, que al principio empezó como una startup, hoy se profesionalizó muchísimo con el acercamiento de Gaucha”.
Gaucha es el estudio de Gabi Miconi, que trabajó en tiempo récord, apenas dos meses para diseñar la carta y armar un equipo sólido. Ella es una garantía en conocimiento y desarrollo de productos locales y es responsable de haber puesto en marcha de varios comercios gastronómicos en plaza. En Rambla los proveedores son nacionales: las aceitunas llegan desde el establecimiento de Florida Pique Roto y algo parecido ocurre con los encurtidos y los quesos.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
La asesora gastronómica recalca que están desarrollando “fundamentalmente el concepto de picada oriental, jugar con ese doble sentido, porque somos un país oriental”. Ese es el pretexto para que el menú incluya inusuales (fuera de un sushi bar) onigiris (de pesca local o de hongos y miso) y sandos (de bondiola curada y de hongos).
Al mismo tiempo, Miconi cuenta: “Hace diez años que vengo trabajando con una comunidad de pescadores locales y de mujeres que trabajan todo el tema de los mariscos. Tenemos un patrimonio desde lo que nos brinda el mar, muy importante para poder acercarnos y a partir de ahí trabajar la pesca fresca en el día a día y también los métodos de conservación que vienen de culturas milenarias. Vamos a trabajar también un bol con pesca confitada, distintos fermentados, conservas, donde veamos todo lo que es de cercanía y viene del mar, las distintas algas, hay una variedad muy importante. Tenemos la sal de mar que todos los días se recoge de las playas de José Ignacio. Apuntamos a todos esos productos que nos distinguen para que también Rambla sea un lugar donde el patrimonio alimenticio uruguayo se pueda poner en valor”.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
La cocinera destaca la cadena, “el trabajo artesanal que hay detrás, que nos trae un producto que es un lujo, desde personas que se dedican exclusivamente a un producto, como Alcauciles del Uruguay, que son familias que vienen de varias generaciones elaborando alcauciles y espárragos, nos va a pasar con la cooperativa de almejeras de La Coronilla, nos pasa con la familia Di Piero, que son vecinos y que van a ser nuestros proveedores de pesca fresca”.
“También creemos que el aperitivo es parte de la cultura rioplatense”, aclara, “así que buscamos que sea un motivo de reunión y de disfrute”. La idea es que la picada sea la carta de presentación junto con la cerveza tirada (Malafama) y el vermú (Rooster). En paralelo están pergeñando bebidas propias, como el gin Rambla, un aperitivo propio, una línea de conservas, aparte de embutidos y pastrami, otras de dulces y de postres con productos “en los que la estación siempre va a marcar la brújula para poder elaborar lo que nos gusta”.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Tal Café comercializa en un característico packaging, en todas sus sedes, y además como e-commerce, cinco variedades de café, de orígenes brasileños y colombianos, algunos más clásicos, y otros que llaman funkies, porque presentan sabores y aromas complejos, frutales, muy dulces, cítricos. Aprovechando el lanzamiento de Rambla, van a ofrecer coctelería con café, por ejemplo, un Negroni infusionado.
Para acompañar, los clásicos dátiles rellenos que son un sello de la cafetería, en Rambla están en dos opciones: con queso azul, una gotita de whisky y nueces pecan, o el hallazgo de mezclar labneh y frutillas maceradas con wasabi. El fainá con provolone cuesta $ 280; la picada Rambla (curado propio, pickles, quesos, pan de masa madre, aceitunas, garrapiñada salada), $ 460; el bol Rambla (arroz, legumbres, pickles, hierbas, proteína de estación), $ 650; el cortado, $ 180; el jesuita de jamón y queso, $ 220; la pastafrola, $ 190.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Bien plantado
Fabián Kopel describe el edificio Cosmopolitan, levantado luego de unificar cinco predios, como “el primer proyecto inmobiliario de Uruguay pensado para la convivencia de residentes uruguayos con extranjeros o con visitantes, un edificio donde se va a poder tener una vida como en cualquier otro, pero al mismo tiempo se va a poder alquilar por estadías anuales, mensuales o hasta semanales o por noche; también van a poder alquilarse o venderse unidades para trabajar. Entonces, tenemos trabajo, tenemos vivienda plena, tenemos estadías cortas”, resume sobre las 209 unidades.
Ese es el combo que buscan redondear con Rambla, “un lugar protegido, detrás del ex Parque Hotel, hoy sede del Mercosur, en una calle empedrada como las de antes, una cafetería que acompañe esa propuesta, donde se va a poder encontrar gente de afuera con gente local y gente que pasa. Este es un lugar para descubrir una de las ramblas más lindas y tradicionales que tenemos, que es la del Parque Rodó”.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Más adelante el plan es poner a funcionar una propuesta más en el rooftop del piso 11, donde esperan organizar activaciones, eventos corporativos y cumpleaños.
Rambla x Tal Café (Luis Piera 1969). De martes a domingo de 9.00 a 20.00, viernes y sábados extenderán hasta las 21.00.
Al Paso en El Pinar
Al Paso Vino + Gastronomía a Cielo Abierto es un festival de vinos uruguayos que se estrena este domingo en El Pinar (Canelones). La cita es de 18.00 a 23.00, con entrada libre, en las calles Naciones Unidas y Pepe D ́Elia. Previamente o en el propio evento se puede adquirir la copa del festival, que incluye una degustación a $ 350.
El evento alienta a conocer el mercado de productores, la oferta gastronómica y las experiencias turísticas de las bodegas uruguayas a través de diez stands. Musicalizarán DJ Pamela Roman y DJ Pablo Dangiolillo, el show central será el del dúo Spuntone y Mendaro a las 21.00, y habrá espacios de recreación para toda la familia.
Fomentando el consumo responsable, la organización hizo una alianza con Cabify, de modo que hay descuento en los viajes de ida o regreso del festival utilizando el código MOSTOVINO.
Redalco cumple diez
Los diez años de Redalco se festejan a lo grande este sábado de 11.00 a 17.00 en la Sociedad Urbana Villa Dolores. Esta tarde habrá talleres, comida y la música de La Triple Nelson, Lorenzo, Cami Ferrari y Pati Wolf.
Los socios mensuales ya recibieron su invitación gratuita. Para los demás, cada entrada cuesta $ 300 en RedTickets (menores de 12 años gratis), y contribuye “a seguir rescatando alimentos y haciéndolos llegar a quienes más los necesitan”.
