La sexóloga argentina Cecilia Ce estuvo en Segunda mañana de la diaria Radio en el marco de su visita a Uruguay, donde ofrecerá tres funciones, el 11, 12 y 13 de junio a las 21.30 en el teatro Movie. Presenta su nuevo unipersonal, Encendé tu motor, una propuesta “con una escenografía que juega con el automovilismo” para transmitir que la sexualidad “responde mucho a los frenos y a los aceleradores”.
Según la sexóloga, la construcción de la sexualidad depende de “cómo me trataron en casa, qué se dijo de mi cuerpo, si tuve educación o no, si tuve experiencias positivas o no”. “Voy armando un auto que está más frenado o acelerado porque, si nunca la pasé bien, no voy a estar pisando el acelerador todo el tiempo”, resumió.
El tipo de vehículo depende de tu historia, pero “no es una sentencia, porque lo pasás a boxes, lo arreglás y cambiás el repuesto”, expresó.
Ce utilizó la metáfora del auto porque es “muy sencilla de entender”. Lo que propone es “una mirada mucho más integral de la sexualidad” y busca “darles herramientas a las personas para que puedan ir respondiéndose a lo largo de la vida lo que les va pasando”. Señaló que el objetivo final del show busca ser “de alivio”, ya que ayuda a entender “por qué somos distintos”. También asiste a las parejas porque “ayuda al diálogo, a entender lo distinto y a evitar esos malentendidos de ‘yo quiero y vos no querés’”, enumeró.
Dijo que no se puede “desear un sexo que no sea placentero”. En esa búsqueda, la profesional contó que trató a personas que “no se conocen, no entienden lo que les pasa, no tienen tantas experiencias o hay mucha vergüenza”, elementos que “nos atraviesan” y ante los que se necesita “autoconocimiento, conexión, empatía y entrega”.
“Yo cierro el show con la pregunta de qué características tiene para vos una escena sexual que haya sido trascendental e inolvidable, y mucha gente responde ‘tiempo’, ‘confianza’, ‘tranquilidad’, ‘exploración’”, sostuvo. Por el contrario, “uno asocia que el buen sexo tiene que ver con una técnica”, pero realmente se vincula a la comodidad de estar con “alguien que me presta atención, que conecta y con quien me puedo comunicar”.
Otro factor es la edad y la idea de que “el mejor sexo es cuando sos joven”, algo que “no es real” porque, aunque cada etapa plantea sus retos, “sexo podés tener toda la vida”. “Está bueno entender que cada crisis y cada situación me desafía la sexualidad desde algún punto y cómo voy respondiendo. A los 60, uno diría que es el fin de la sexualidad o el fin del deseo. Para nada, mucha gente la redescubre en ese momento”, afirmó.
Por otro lado, planteó la importancia de la divulgación de información y señaló que la historia de la sexualidad está marcada por la “prohibición muy fuerte a partir de la iglesia”, que “dejó su impronta” y “mucho miedo de esa pulsión tan fuerte”. “El paraguas de desinformación, prejuicios y guiones sexuales heteronormativos nos abarca a todos, y todos venimos desde ese paraguas que nos afecta”, afirmó.
En esa línea, valoró que los movimientos feministas en los últimos años hayan permitido “que la mujer tenga el derecho de disfrutar”, un elemento que “no estaba instalado” debido a “un modelo que lo avalaba” y a la “desinformación”. Aunque aseguró que descendieron las cifras de mujeres que nunca experimentaron un orgasmo, señaló: “Que sepamos que es una problemática femenina y no masculina habla de una realidad social”, además de que “no hay ninguna razón para pensar que tu cuerpo no tiene capacidad orgásmica”.
La profesional descartó “que los hombres no quieran que su pareja disfrute”, pero en ocasiones “piensan que están haciendo disfrutar” y su contraparte “repite lo que se espera”, ya que “casi todas las personas nos vamos a la cama haciendo lo que creemos que se espera que hagamos más que lo que queremos que se haga”. Asimismo, apuntó que “el sexo depende 100% del contexto sociopolítico, económico, social y de género”.
Respecto de las conductas sexuales de los jóvenes, sostuvo que “eligen no tener sexo y les da mucha ansiedad” porque “hay algo evitativo”, aunque subrayó que “no es una crisis sexual, es una crisis vincular”, que implica una “falta de encuentro en todos los aspectos, desde los amigos que se juntaban los fines de semana hasta la cita”. Señaló la existencia de dos grupos, “las personas que no llegan al encuentro real y las personas que están en un vínculo y tienen menos sexo por el nivel de estrés”, y que ambos están vinculados al “estilo de vida que estamos construyendo”.
