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Cotidiana Agenda
Archivo, 2026 · Foto: Gianni Schiaffarino

Archivo, 2026

Foto: Gianni Schiaffarino

Sauce será sede del primer foro Voces de mujeres desde los territorios rurales

Un espacio de diálogo, abierto a todo público, sobre los desafíos que enfrentan, la biodiversidad y la autonomía económica.

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Este viernes, desde las 18.00, el Centro Cultural y Museo Casa de Artigas (Avenida Artigas, esquina Carmelo René González), de Sauce (Canelones), recibirá por lo menos a un contingente de 60 mujeres vinculadas al campo desde distintas áreas, y prácticamente la mitad de ellas dedicadas directamente a la producción, ya que todas constituyen Voces de mujeres desde territorios rurales. Ese es el nombre del primer foro-debate al que convocan con la intención de generar “un espacio de diálogo sobre los desafíos de las mujeres rurales, la biodiversidad y la autonomía económica”. La instancia, por supuesto, es abierta a todas las personas, pero las que duden en asistir por cuestiones logísticas, deben saber que contarán con un área de cuidado para las infancias.

Desde la organización, a cargo del Grupo Quillapí (Sauce-San Jacinto), Leticia Cabrera, que viene trabajando contrarreloj junto a Sol Franco, Natalia Fernández y Mariángeles de los Reyes, cuenta que si bien hubo diferentes eventos y movimientos a nivel local, este foro inicial apunta al diálogo entre las pocas mujeres que permanecen en vínculo con la tierra: “Hemos estado tratando de incluir a todas las que vivimos en el campo y hacemos aportes”.

Aunque Cabrera comercializa plantas aromáticas, enfatiza sobre el valor de los cultivos que sostiene para el abastecimiento familiar, como madre de dos adolescentes, así como los excedentes para trueques, con el esfuerzo que implica mantener las huertas familiares. Ella pertenece a varias organizaciones, como el Grupo Agroecología de Sauce, que es mixto, que participa en varias organizaciones sociales, entre ellas la Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas de Uruguay, la Red de Agroecología del Uruguay, e integra la Asociación de Fomento de Pequeños y Medianos Productores Villa Nueva.

En total, una docena de mujeres como ella, en relación estrecha con la agricultura, desde distintos ámbitos, incluyendo organismos públicos y academia, van a estar exponiendo mañana sus realidades, desafíos y expectativas, subrayando el cuidado de los bienes naturales. Para Cabrera, los ejes que se plantearon para este encuentro apuntan a “tener en cuenta que no es solamente acceder a un predio, sino que implica mucho más para después sostenerse, como son recursos, insumos, conocimiento, apoyo técnico y desde el gobierno”, así como el agua y los distintos elementos que les permiten tener una autonomía económica, ya sea que trabajen solas, en colectivo o en familia.

La introducción del foro estará a cargo de integrantes del Observatorio de la Cuestión Agraria en Uruguay (OCAU): Nat Tommasino Comesaña, por el Instituto de Psicología Social de la Facultad de Psicología, y Lorena Rodríguez Lezica, de la Unidad Académica de Extensión de la Facultad de Veterinaria, ambas de la Universidad de la República.

A continuación se desarrollará la mesa “Políticas de inclusión y desarrollo para mujeres rurales”, moderada por Karin Nansen de Redes Amigos de la Tierra Uruguay. Cada una de las ponentes invitadas —Paula Florit, de la División de Género del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca; Claudia Sánchez, de la Agencia de Desarrollo Rural de la Intendencia de Canelones; Verónica Piñeiro, de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos; Luciana Martínez, del Instituto Nacional de la Mujer; Laura González, de la Dirección General de la Granja y Karina Henderson, del Instituto Nacional de Colonización— contará con diez minutos para hablar, tomando como referencia las siguientes preguntas: desde la perspectiva de la institución que representas, ¿cuáles son las necesidades identificadas para el desarrollo y la permanencia de las mujeres en el campo? En función de esto, ¿qué políticas se desarrollan o planifican para ejecutar en los territorios? ¿De qué manera estas políticas dialogan con los principios de la agroecología como construcción política en los territorios que habitamos?

Alrededor de las 19.40 comenzará la mesa “Mujeres que cuidan y habitan en el campo: una práctica de resistencia”. En ese caso, los puntapiés serán: desde la vida cotidiana, ¿cómo nos integramos y convivimos con la naturaleza y la agroecología? ¿Cuáles son los desafíos y las necesidades que nos presenta el habitar la agroecología? Participarán: Mariángeles de los Reyes y Leticia Cabrera Raineri, por el colectivo Quillapí; Graciela González, de Cooperativa Calmañana, el Grupo de mujeres en la Red de Agroecología del Uruguay y Stefani Plada Falcón, de Colectiva Agroecológica Punta Negra (“La Colectiva”).

Hacia las 20.50 se fomentará un intercambio general para dar paso, a las 21.30, a un brindis con la cocina de Flores silvestres y al momento cultural con Nibia Bastos como artista invitada.


Foto del artículo 'Sauce será sede del primer foro Voces de mujeres desde los territorios rurales'

Foto: msf.org.uy

Resiliencia comunitaria en contextos de crisis

La organización humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF), con medio siglo de experiencia presenta, a partir de este jueves, en el Museo Torres García (Peatonal Sarandí 683) Riografías del Baudó, una muestra sobre la resiliencia comunitaria en contextos de crisis. Se trata de un proyecto artístico colaborativo junto con la fotógrafa colombiana Fernanda Pineda, que se podrá visitar hasta el 27 de setiembre.

La exposición lleva por subtítulo una interrogante compleja: ¿Cómo curar un territorio herido? Como documentalista, Pineda retrata las prácticas simbólicas de sanación en el Alto Baudó, una región colombiana aislada por la violencia. La muestra itinerante, que estuvo previamente en Bogotá y Buenos Aires, es el resultado del trabajo que los equipos de MSF realizaron entre 2022 y 2024 en el departamento de Chocó, al noroeste de ese país, un territorio afectado por el conflicto armado. La organización implementó un modelo de salud descentralizado, capacitó a agentes sanitarios locales y fortaleció las redes comunitarias de salud. Esta labor no solo dejó registro de las consecuencias humanitarias de la violencia, sino que también visibilizó los saberes propios y los lazos que sostienen la vida cotidiana en ese municipio.

A través de talleres de fotografía colaborativa y entrevistas junto al equipo de involucramiento intercultural de MSF, esa comunidad hizo un pedido contundente: no ser retratada desde el lugar de la víctima, pero sí desde sus prácticas cotidianas de cuidado y conocimientos para mantenerse sanas.

Para materializar el proyecto, Pineda navegó el río Baudó junto a MSF hasta llegar a poblaciones afrodescendientes e indígenas, donde trabajaron con parteras y sanadoras tradicionales. En total, siete mujeres identificaron los lugares afectados por el contexto de violencia y los curaron de forma simbólica utilizando suturas, remedios naturales y flores.

Su testimonio visual invita a reflexionar sobre la capacidad de los territorios y sus habitantes para superar las adversidades, así como los puntos de encuentro entre cultura, historia ancestral y acción humanitaria en la región.