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Cultura Música
Maggie Cullen. · Foto: Difusión

Maggie Cullen.

Foto: Difusión

“Diría que soy cantora de música latinoamericana”: Maggie Cullen llega a la sala Zitarrosa

La artista argentina presenta Décimas, un disco de composiciones propias, rescates folclóricos y versiones de Jaime Roos, Pablo Milanés y Charly García.

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Maggie Cullen contesta el teléfono con una sonrisa audible, en una mínima pausa de giras, composiciones y prensa. La voz de una nueva regeneración del folclore argentino recomienda libros sobre creatividad, enumera referentes musicales y expresa su amor por Uruguay, en donde encuentra la inspiración y los silencios más ansiados.

Retornará a Montevideo el sábado para presentar Décimas, su segundo álbum de estudio, en la sala Zitarrosa, como parte del ciclo Marea. Producido por Popi Spatocco –histórico colaborador de Mercedes Sosa–, el álbum reúne 15 temas en los que conviven sus primeras composiciones publicadas, folclore argentino y canción latinoamericana.

“El folclore viene de casa, como pasa en tantas familias”, cuenta Cullen, quien creció en un entorno musical, entre cantautores latinoamericanos, rock argentino, The Beatles y James Taylor. Dio sus primeros pasos en peñas y actos patrios, aún sin imaginarse cantante, hasta que en la pandemia decidió enviar su audición para La voz Argentina. “Ahí descubrí una vocación”, recuerda.

A cinco años de su aparición en el programa y con dos discos publicados, la sinergia de sus influencias la lleva a definirse: “El folclore es lo que más me gusta cantar y donde siento que puedo aportar más, pero diría que soy cantora de música latinoamericana”.

El continente atraviesa todo el álbum, desde una versión de “De qué callada manera”, de Pablo Milanés, hasta “Cuando ya me empiece a quedar solo”, de Charly García, y colaboraciones con Kevin Johansen, Raly Barrionuevo e Ivonne Guzmán (La Delio Valdez). Pero el núcleo creativo del disco estuvo en otro descubrimiento: empezar a escribir canciones propias. “Hay gente que compone desde los 8 años; yo tenía 23 y nunca lo había hecho. Entender que podía fue muy importante”.

En el ritmo de gira, entre hoteles y rutas, Cullen se amigó con la composición como hábito. “Todos los días escribo algo. A veces estoy en una combi y no puedo agarrar la guitarra porque los músicos vienen durmiendo, entonces avanzo una letra. O tengo 20 minutos antes de una prueba de sonido y trabajo una melodía”, cuenta.

Así, convirtió la escritura en compañera de viaje. La canción que da nombre al disco, por ejemplo, terminó de escribirse en La Paloma, después de compartir con colegas como Jorge Drexler y Florencia Núñez. “Me quedó dando vueltas toda la cuestión de la décima y ahí terminé de componer la canción”, recuerda sobre la estrofa típica rioplatense. El tema fue nominado a los Premios Gardel, al igual que el disco.

Hasta la raíz

La búsqueda artística de Décimas también implicó revisitar canciones ajenas y llevarlas hacia un territorio propio. “La elección del repertorio es de las cosas más importantes porque define qué querés comunicar”, explica. Algunas canciones aparecen después de años de escucha; otras surgen en vivo. Eso ocurrió, por ejemplo, con “Si me voy antes que vos”, de Jaime Roos, que empezó a interpretar luego de que el público la pidiera.

Pero el rescate más singular del disco es “La sin pena”, una canción inédita de los folcloristas Raúl Carnota y Roberto Marziali que Cullen ayudó a recuperar. El tema no estaba registrado y sobrevivía apenas en una vieja grabación radial, encontrada de casualidad por la pareja de Cullen. Después de contactar a familiares de ambos autores comenzó el proceso para recuperarla formalmente. “Sentí que esa canción no podía quedarse perdida. Es pura alegría. En los conciertos empieza y la gente se para a bailar”.

Para Cullen, más allá de las diferencias locales, América Latina comparte una sensibilidad común. “Hay una línea que une toda la música latinoamericana”, sostiene. Algo parecido encuentra cada vez que cruza el río: “He aprendido mucho de los hermanos uruguayos: de la espera, de los tiempos, del respeto, de la tranquilidad”, enumera. “Y además tienen una onda y un swing tremendo en la música”.

El concierto del sábado buscará condensar ese universo de folclore, rock y canción latinoamericana. “Voy con la expectativa de ofrecer algo que sé que va a ser recibido con cariño además de entusiasmo”, promete, y adelanta que llegará con banda completa, invitados y una puesta especialmente pensada para la ocasión: “Vamos a estar con violín, piano, percusión, guitarra y una escenografía espectacular que armamos para estos shows”.

Además, admite, hay un componente emocional: “Es una sala donde vi muchos conciertos y siempre soñé con hacerla, con compartir música en un lugar tan importante donde pasaron tantos artistas que admiro”.

Maggie Cullen. Sábado 30 de mayo en la sala Zitarrosa. Entradas desde $ 800 a $ 1.400.