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Cultura Infantiles
Circo Tranzat. · Foto: S/d de autor, difusión

Circo Tranzat.

Foto: S/d de autor, difusión

Tranzat presenta Desencajando en el Florencio Sánchez

La mudanza que se convierte en caos llega el sábado y el domingo.

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El circo Tranzat tiene 12 años de trayectoria desde que en 2014 se unieron compañías franceses y uruguayas y, en el proyecto al que llamaron Tranzatlántico, se propusieron –y consiguieron– cruzar el océano con una carpa que instalaron en las cercanías de Piriápolis. Allí llevaron a escena su primer espectáculo en el verano de 2015. Desde entonces han consolidado una trayectoria en estas tierras, en la que se destacan sus presentaciones estivales en el mencionado balneario, junto al castillo de Piria, pero que también los ha llevado a presentarse por todo el país.

Este fin de semana desembarca en el Cerro de Montevideo, en la sala Florencio Sánchez, con su espectáculo Desancajando, que parte de la escenificación de una mudanza del circo como desencadenante de la acción. Con seis artistas en escena y una puesta que apela al humor y al asombro como hilos conductores y a las distintas especialidades del lenguaje circense, es una propuesta para toda la familia. “¿Qué puede salir mal? Todo. Entre cajas, objetos extrañamente embalados y un desorden coreografiado, estos personajes atraviesan un día tan absurdo como extraordinario. A través de malabares, acrobacia, cuerda, hula hula, verticales y humor, la obra despliega un universo donde cada movimiento es una sorpresa. Una comedia física sin sentido, una coreografía del desorden que revela lo extraordinario en lo cotidiano y qué tan alto podemos llegar si trabajamos en equipo”, resumen.

“La idea es hacer una mudanza, mover un montón de elementos, pero al ser un circo, pasan un montón de cosas”, cuenta Guillermo Martínez, integrante del elenco, a la diaria. “Tiene mucho del error. Hay un personaje que hace todo mal, que rompe cosas. A las personas que están a cargo nadie les hace caso y los peones hacen cualquiera, es todo un gran caos. En la mudanza tiene que salir todo bien, hay cosas muy frágiles que no se pueden romper y se hace todo lo posible para cuidarlas, pero esos personajes se encargan de impedirlo”, agrega.

Foto del artículo 'Tranzat presenta Desencajando en el Florencio Sánchez'

Foto: S/d de autor, difusión

Sobre la puesta en escena, comenta: “Arranca con un escenario totalmente vacío, una habitación que se va llenando de cosas cada vez más y más. Son elementos sencillos, no hay un gran despliegue de escenografía, sino cajas de cartón y cosas envueltas en papel. Como una mudanza típica, pero envueltas de forma muy extraña”. En un juego entre lo visible y lo oculto, las formas permiten adivinar qué es lo que está envuelto y jugar con la complicidad del público, que puede adelantarse a los hechos y sabe que algo va a salir mal.

Consultado sobre el público al que se dirige la obra, Martínez responde: “Creo que es un espectáculo para toda la familia, porque tiene un montón de humor y los gurises se re copan con las escenas. Los personajes son versátiles y capaz que los más peques conectan con uno pero los más grandes conectan con otro. La verdad es que no hay un rango etario específico al que se dirija: de 0 a 99, puede ir cualquiera y seguro encuentra algo para engancharse, reírse y sorprenderse”.

En la historia de Tranzat, las presentaciones en la capital del país no son la mayoría, ya que tienen mucho recorrido en todo el territorio. Esta función en el Florencio Sánchez genera expectativa. “Es el primer año que estoy en el colectivo. Estar en Montevideo, y particularmente en el Cerro, está tremendo: crecí en el oeste, en La Teja y el Cerro. Es un barrio muy lindo, que tiene un montón de cultura, que está curtido de la cultura del circo, y que llegue este espectáculo que estuvo en la temporada de verano en la carpa en Piriápolis es un orgullo. Descentralizar un poco la cultura está buenísimo, que lleguen espectáculos grandes al Cerro es importante porque a veces en la periferia la cultura está rezagada o no llega tanto”, sostiene Martínez. Comenta que el teatro está haciendo reformas en las instalaciones para el sonido, en los telones, y que prepara su reapertura.

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Foto: S/d de autor, difusión

Adelanta, además, que la compañía se presentará el 1° de setiembre en la plaza Goes, el 23 de setiembre en el Festival Internacional de Circo y el 11 y 15 de octubre en el Festival Internacional de Artes Escénicas.

Un arte con historia

“El circo es el arte más antiguo del mundo”, dice Martínez, y sobre ese carácter primitivo que lo acerca de buena manera al público infantil, de la mano del asombro, define: “Lo que hace el circo es potenciar a ese ser jugante que tenemos en la infancia y llevarlo a un extremo, a un nivel muy desafiante del riesgo, del equilibrio, de ‘a ver qué pasa’. Llevarlo al límite de lo posible y hacerlo”.

En Uruguay no existe una escuela de circo, recuerda, y destaca la formación que proveen “los galpones” como El Picadero, La Galponera y Entropía, que “lanzan formaciones puntuales, en seminarios y talleres, sobre todo en aéreos y en acrobacia”. Con respecto a los malabares, acota: “Se trata mucho de juntarte con amigos, es más callejero, del encuentro en plazas, semáforos; tiene eso más popular del encuentro en la calle”.

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Foto: S/d de autor, difusión

En este sentido, señala que las disciplinas se mezclan: “El que hace aéreos hace también malabares, hay un tejido interdisciplinario que está buenísimo, que surge de encontrarse en convenciones o en eventos donde se propician el intercambio y el aprendizaje”, dice, y subraya: “Es una red, siempre estamos todos en contacto. El circo tiene eso de red y familiar, de apoyarnos entre todas y todos”.

Desencajando, de circo Tranzat. Sábado 1° de agosto a las 20.30 y domingo 2 a las 19.00 en el Centro Cultural Florencio Sánchez. Entradas en venta en Tickantel.