Durante un conversatorio realizado el Día de la Gestión Cultural –el 4 de setiembre, en conmemoración del nacimiento de Gonzalo Carámbula– se anunció el plan para elaborar un código deontolólogico para el área. “Creemos que este código será una oportunidad para discutir colectivamente los principios y criterios para el ejercicio de la profesión”, dijo María Eugenia Vidal, directora de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), durante la actividad realizada en el Aula Magna de la Facultad de Información y Comunicación (Udelar).
“Para mí es importante, porque hoy soy directora nacional de Cultura, pero mi profesión es la gestión cultural, mi identidad profesional es la gestión cultural, y por eso esta iniciativa me interpela directamente como parte de este campo. La idea de que una profesión tenga un código de conducta tiene una historia larga. Seguramente el juramento hipocrático es la referencia más conocida y tiene más de 2.500 años de historia. En Uruguay, la gestión cultural tiene un acumulado de más de 30 años de construcción profesional y creo que estamos en un buen momento para avanzar hacia un código deontológico”, dijo Vidal a la diaria.
La directora de Cultura tomó como ejemplo la creación del Código de Ética del gremio de periodistas, la Asociación de la Prensa del Uruguay (APU), aprobado en 2013. “La APU impulsó un código de ética profesional que se construyó colectivamente. Es interesante porque en este caso es un oficio con una trayectoria larguísima, y en un momento, desde el propio campo consideraron necesario explicitar los principios y las responsabilidades que orientaban su práctica. Con la gestión cultural pasa algo parecido. Aunque cada campo tiene una historia particular, en Uruguay siempre hubo personas haciendo gestión cultural”, explicó.
Los ejemplos abundan: “Desde alguien que organiza una exposición, sostiene un elenco, produce un festival, hace posible que una propuesta artística llegue a sus públicos, siempre hay saberes de gestión. Durante muchos años y mucho tiempo esos saberes se fueron construyendo fundamentalmente en la práctica, en el territorio, muchas veces sin reconocimiento profesional y con muy pocas posibilidades de formación específica. Sin embargo, como decía el viernes, ya hace más de tres décadas que se han consolidado distintos espacios de formación, desde especializaciones, licenciaturas, diplomados, tecnicaturas, y creo que hay una muy buena oportunidad para avanzar hacia este código deontológico que permita explicitar los principios que orientan nuestra profesión”, explicó Vidal.
La directora de Cultura aclaró que no se tratará de un texto prescriptivo o de una licencia para ejercer la profesión. “Lo que nos impulsa es la responsabilidad, porque un código de estas características no tiene que ser un mecanismo para decidir quién puede llamarse gestor cultural y quién no. Mucho menos estamos hablando de un colegio profesional o de un ingreso a la profesión. Lo que busca la propuesta es, de forma colectiva, desde el propio campo, estudiar, ver los principios, las responsabilidades que asumimos quienes trabajamos en gestión cultural, quienes trabajamos con bienes y con expresiones culturales; más allá de que los recursos sean públicos o privados, trabajamos con comunidades, con públicos, con artistas”, dijo.
Para la elaboración del código se convocará a especialistas de la Udelar, referentes técnicos y académicos externos, delegados de las universidades privadas CLAEH y UCU y de la Fundación Itaú, además de profesionales del campo y organizaciones vinculadas a la gestión cultural. “Abrir un proceso tiene también una dimensión de reconocimiento profesional, laboral y social para un sector que es un activo potente de nuestro país”, enfatizó Vidal.
“Gestionar no es administrar espectáculos”
En el conversatorio participaron, entre otras personas, la coordinadora general del programa Más Barrio, Silvana Nieves; la directora de Derechos Humanos de la Administración Nacional de Educación Pública, Nilia Viscardi; el director nacional de Desarrollo Social, Nicolás Lasa; la especialista en consumo cultural y políticas de comunicación Rosario Radakovich; la dramaturga y docente Mariana Percovich, y la directora de Cultura de la Intendencia de Florida, Adela Dubra, como parte de la red de directores de cultura.
El titular del MEC, José Carlos Mahía, dijo que “gestionar cultura no es administrar espectáculos, es construir condiciones para que una comunidad pueda pensarse a sí misma”, dijo el ministro, y resaltó que desde 2025 aumentó un 41% la cantidad de personas que accedieron por primera vez a ayuda para impulsar su proyecto cultural a través de distintos mecanismos, como fondos concursables, becas para formación y creación y fondos especialmente orientados a distintos puntos del territorio.
