Uruguay cerró su participación de la fase de grupos del Mundial femenino de handball sin triunfos. Era una zona durísima contra tres selecciones europeas y la celeste lo terminó sintiendo. En el último encuentro fue caída ante Islandia 33-19.
El equipo de Leonardo Puñales debutó con una derrota frente a Serbia, en un encuentro en el que dejó muchas cosas positivas desde el juego, sobre todo en el primer tiempo. En el segundo cotejo cayó ante Alemania, y las locales hicieron notar más las diferencias.
El trámite ante Islandia dio la sensación de que pudo ser un poco más igualado; sobre todo en el primer tiempo las europeas evidenciaron la diferencia con un parcial de 17-7, que prácticamente liquidó las acciones antes del complemento, dejando sin ilusión de clasificación a las uruguayas, que necesitaban un triunfo.
Camila Bianco, con cinco goles, y Paula Eastman, con cuatro tantos, fueron las goleadoras frente a Islandia; Sabrina Grieco hizo dos con efectividad perfecta y el resto de las jugadoras anotaron un gol cada una: Rosina González, Catalina Tournier, Martina Barreiro, Martina Campos, Agustina Modernell, Magdalena Guichón, Maite Pessina y Viviana Ferrari.
Si bien la celeste se despidió de la posibilidad de avanzar a instancias importantes, su camino en el Mundial -donde volvió luego de 14 años de ausencia- continúa. Uruguay disputará desde ahora la Presidents Cup, un cuadrangular que reúne a los últimos clasificados de los grupos A, B, C y D.