La Copa de la Liga viene siendo un éxito rotundo por la convocatoria en los partidos del certamen. Más allá de que muchos equipos presentan planteles alternativos, la avidez de ir a la cancha en el público futbolero generó interés en el primer mes del año.
Esta noche se definirá el último clasificado a semifinales en el encuentro entre Peñarol y Racing. El ganador jugará el viernes, con hora y escenario a definir, ante Boston River, que se impuso por penales a Albion.
La primera semifinal será el jueves en el estadio Centenario entre Nacional y Progreso, sólo resta saber si será a las 21.00 o media hora más tarde. El bolso derrotó por penales a Cerro Largo el sábado pasado mientras que los tejanos vencieron 1-0 a Juventud de Las Piedras, con la particularidad de que ambos encuentros se disputaron en el Saroldi.
En principio, la idea era llevar este partido a Durazno, algo que quedó descartado. Además, la planificación de semifinales marcaba miércoles y jueves en el calendario, pero se decidió correr todo un día, para no chocar con el encuentro entre Peñarol y Colo-Colo por la Serie del Río de la Plata.
La final con escenarios dispares y la idea de Flavio Perchman
Al jugarse las semifinales jueves y viernes, la final de la Copa de la Liga será el próximo lunes por la noche, siempre y cuando no lleguen Nacional y Peñarol. En el inicio del torneo se había estipulado que, si la definición era entre los grandes, se saldaba junto a la Supercopa, el 1º de febrero en el estadio Centenario.
Flavio Perchman, vicepresidente tricolor, dio un paso más y expuso mediáticamente la idea de que la Copa de la Liga se defina con un preliminar antes del clásico de la Supercopa, dándole lugar a los planteles de juveniles que fueron parte de los partidos de bolsos y carboneros en el certamen experimental.
Por el momento no se hablará oficialmente de la propuesta del segundo mandatario tricolor hasta que efectivamente Nacional y Peñarol estén clasificados a la final.