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Deporte Fútbol
Lautaro Di Lollo, de Boca, tras convertir el primer gol a Vasco Da Gama, el 20 de octubre, en Río de Janeiro. · Foto: Mauro Pimentel, AFP

Lautaro Di Lollo, de Boca, tras convertir el primer gol a Vasco Da Gama, el 20 de octubre, en Río de Janeiro.

Foto: Mauro Pimentel, AFP

Boca Juniors es finalista de la Copa Sudamericana

Tras perder en la ida, el xeneize dio vuelta la serie y le ganó 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, donde hubo goles uruguayos.

Boca Juniors clasificó a la final de la Copa Sudamericana 2026 tras eliminar a Vasco da Gama por un global de 3-2. El xeneize había perdido la ida en La Bombonera y salió con todo a buscar el partido en el Maracaná. En un intenso y espectacular primer tiempo, Boca fue efectivo y se puso 2-0 arriba, con goles de Lautaro Di Lollo y Miguel Merentiel, que fue el capitán del equipo.

En el segundo tiempo, Vasco da Gama lo arrinconó a Boca y descontó con un golazo de José Luis Rodríguez, que entró muy bien desde el banco, y mandaba la serie a penales. Un gol sobre la hora de Leandro Paredes, con algo de complicidad del arquero Léo Jardim, selló la llave en favor de los argentinos.

El plan perfecto

Boca tuvo el arranque soñado. A los 3 minutos consiguió el primer córner, que levantó desde la izquierda Lautaro Blanco, y que el central Di Lollo ganó en lo alto con un frentazo firme para cambiarla al primer palo. Igualaba la serie desde el vestuario y mostraba el ímpetu de ir por más, imponiéndose desde la agresividad de la marca y la recuperación, pero también con juego rápido y preciso cuando tuvo la pelota.

Como en la ida, Vasco da Gama mostró carácter para no dejarse avasallar, le disputó el balón y exhibió también su voluntad de jugar, que propició un trámite sin pausa ni respiro, un juego intenso y veloz casi sin cortes.

La defensa de Boca estuvo muy sólida para cortar los avances de Vasco, y los quites ofrecían casi siempre jugosas chances para salir de contragolpe ante un equipo adelantado. En una de ellas, lo vieron a Merentiel picar solo y habilitado sobre la mitad de la cancha y le tiraron el pelotazo. El delantero uruguayo fue el único futbolista que en ese primer tiempo tuvo unos segundos para pensar: la adelantó, se acomodó y definió abriendo el pie por el costado del arquero.

Sufriendo y en la hora

Vasco nunca bajó los brazos pero el giro del equipo vino desde el banco, ya entrado el complemento. El colombiano Marino Hinestroza entró picante y atrevido, y Rodríguez fino e incisivo en sus subidas por la derecha. Después de tirar un par de centros punzantes, el Pumita agarró una pelota suelta sobre el segundo palo y la agarró de primera con una preciosa volea cruzada y con rosca, para el descuento de Vasco que igualaba otra vez la serie.

Pero fue desde el banco, también, que Boca encontró la clasificación. Paredes, que suele ser la manija del equipo pero arrastraba algunos partidos sin jugar por lesión, entró en el segundo tiempo y no influyó en el juego. Boca sufría el partido y cuando ya los penales era lo mejor que le podía pasar, Paredes tuvo un espacio y le dio de afuera del área, con potencia y efecto; la pelota viboreó y complicó al arquero que puso la mano pero no pudo evitar el gol, con el que ya se iba el partido en el Maracaná.