Saltar a contenido
Deporte Fútbol
Maximiliano Araujo, de la selección uruguaya, Enzo Fernandez, de la selección Argentina (Archivo, 2025) · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Maximiliano Araujo, de la selección uruguaya, Enzo Fernandez, de la selección Argentina (Archivo, 2025)

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Confirmado: Uruguay y Argentina jugarán en la fecha FIFA de noviembre

La AFA y la AUF ratificaron el clásico rioplatense para el viernes 13 de noviembre en territorio argentino, aunque la sede y el horario continúan sin definirse.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó oficialmente un partido amistoso ante Uruguay para la próxima fecha FIFA, fijada entre el 9 y el 17 de noviembre. El retorno del clásico internacional entre selecciones más antiguo y disputado del fútbol mundial se concretará el viernes 13 de noviembre en territorio argentino, aunque las asociaciones todavía no determinaron el estadio ni el horario en que se disputará el encuentro.

En un comunicado oficial, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) ratificó la realización del partido amistoso, pero aclaró que la sede aún no está definida. De este modo, queda en duda si el cotejo se jugará en el estadio La Bombonera de Boca Juniors, tal como se había especulado cuando comenzó a manejarse la posibilidad de este cruce.

A su vez, la AUF informó que continúan las gestiones para disputar un segundo amistoso durante la misma ventana internacional. Este encuentro se realizaría en nuestro país con un rival a confirmar, aunque queda descartado que sea nuevamente Argentina, dado que el 17 la albiceleste jugará con Costa Rica.

Dada la fecha del compromiso frente a la albiceleste para el viernes 13 de noviembre, y considerando que la ventana comienza el 9, resulta muy factible que este segundo partido se programe sobre el cierre de la fecha FIFA, ya sea el lunes 16 o el martes 17, y que sea contra un rival de la zona.

Rivales y hermanos: la historia del clásico del Río de la Plata

El clásico 197 será el primero de Diego Forlán como entrenador de la selección, dirigiendo ante Argentina, el país donde se inició como profesional. Como jugador, el hoy entrenador interino de la mayor jugó siete veces ante Argentina y lo hizo de forma amistosa y oficial, siendo su último partido en las Eliminatorias para Brasil 2014 en Mendoza el 12 de octubre del 2012.

Uruguay-Argentina no solo es el primer partido de fútbol entre países independientes, sino que es el que más se ha jugado en la historia del fútbol entre selecciones. Factualmente, eso es incontrastable, pero además esa historia —construida desde pelotas de tiento, camisas y gruesas camisetas de algodón hasta globas con chip y calibre inteligente— nos ha paseado por la gloria de José Nasazzi y Guillermo Stábile, Obdulio Varela y Ángel Labruna, Pedro Rocha y Luis Artime, Diego Maradona y Ruben Paz, hasta llegar a Luis Suárez y Lionel Messi. Uruguayos y argentinos hemos hecho del fútbol nuestra vida.

Uruguay-Argentina es único e inigualable. Más allá de ser el primer clásico entre naciones independientes del mundo, es un clásico que se construye en la idoneidad de los deportistas, en la clase, en partidos que salían geniales y, sobre todo, en las dos o tres primeras décadas del siglo XX en que uruguayos y argentinos, donde estuvieran, resolvían ellos. Hombro con hombro y espalda contra espalda, uruguayos y argentinos fueron los antagonistas que forjaron la grandeza del fútbol de selecciones.

Arrimándose al partido 200

Desde el 20 de julio de 1902 en la cancha de Albion, el primer partido oficial de la historia para ambas asociaciones representando a sus países, uruguayos y argentinos no solo han jugado 196 veces (más del 15% de los 1.264 partidos que disputó la celeste en toda su historia y más del 17% de los 1.129 encuentros jugados por la AFA), sino que hasta 1910, cuando apareció Chile en disputa, jugaron durante ocho años 14 veces solo entre ellos. Uruguayos y argentinos definieron el primer torneo continental que se desarrolló en el mundo, el Sudamericano de 1916; el primer torneo intercontinental en el que coincidieron, los Juegos Olímpicos de 1928 en Ámsterdam; y también la primera Copa del Mundo, en Montevideo en 1930.

El primer partido “internacional” de la historia del fútbol no fue entre dos naciones independientes, sino entre países fuertemente vinculados por la monarquía del Reino Unido, y lo jugaron Inglaterra y Escocia en 1872. Siguieron jugando estos dos países varias veces hasta que en 1884 se empezó a disputar la British Home Championship, también entre selecciones que dependían de manera formal y ejecutiva de la corona británica: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda.

Tampoco el primer partido europeo entre selecciones no británicas puede entrar en consideración como juego internacional entre naciones independientes, ni siquiera por ser anterior al primer partido en Montevideo entre uruguayos y argentinos: Austria y Hungría, que tampoco eran naciones independientes sino partes del Imperio austrohúngaro, se enfrentaron en Viena el 12 de octubre de 1902, meses después del partido en la cancha del Paso Molino del Albion.

Amistosos, cruces recientes y la vieja Copa Lipton

El historial reciente de amistosos muestra hitos particulares. La última vez que jugaron de forma no oficial fue el 18 de noviembre de 2019 —y la primera en territorio asiático—, cuando se enfrentaron [en Tel Aviv en un empate 2-2, cuando Messi, pasada la hora, empató para los argentinos cuando parecía que el elenco entonces dirigido por Tabárez se lo llevaba con goles de Cavani y Suárez. De aquel partido quedan varios futbolistas que hoy disputan el torneo Clausura: por Uruguay estuvieron Martín Campaña, Martín Pelado Cáceres, Sebastián Coates, Diego Laxalt, Brian Lozano y, en el banco de suplentes, Maximiliano Gómez; mientras que en la selección argentina fue titular durante los noventa minutos el hoy aurinegro Germán Pezzella.

En territorio argentino no se cruzan de manera amistosa desde el 16 de julio de 2003, cuando empataron 2-2 en el estadio Único de La Plata, hoy Diego Armando Maradona. A la selección uruguaya la dirigía Juan Ramón Carrasco y a la argentina, Marcelo Bielsa.

A lo largo de su historia —fundamentalmente en la primera mitad del siglo XX—, Uruguay y Argentina llegaron a jugar casi anualmente y establecieron dos torneos con trofeos donados: la Copa Lipton y la Copa Newton, disputadas entre ambas selecciones en 57 oportunidades. Justamente por la Copa Lipton, donada por el magnate británico del té, se jugó el último amistoso en Montevideo en 1992, cuando la selección de Luis Cubilla —conformada sin repatriados— empató 0-0 con la selección argentina. La visita se terminó llevando el trofeo debido a que las reglamentaciones contemplaban que, en caso de igualdad, la copa quedaba en manos del visitante.

Las últimas veces que se enfrentaron en el Río de la Plata fue por las Eliminatorias para el Mundial 2026. En Buenos Aires, el Uruguay de Bielsa le ganó por primera vez por eliminatorias a la Argentina campeona del mundo y largamente invicta por 2-0 y en Montevideo, en marzo del 2025, en el último clásico jugado, Argentina se llevó el invicto del Centenario en la era Bielsa ganando por 1-0.