Real Madrid le ganó 2-1 a Barcelona en el Camp Nou y le cortó el invicto en LaLiga, ya que el equipo catalán llegaba con nueve victorias en nueve partidos. Federico Valverde fue titular como lateral derecho, en una línea de cuatro con el francés Konaté, y los españoles Huijsen y Cucurella delante del ucraniano Lunin.
La historia fue conocida: Barcelona haciéndose de la pelota (63% de posesión y 16 remates contra 9) para construir y atacar desde ahí, pero el Madrid fue más vertical. Kylian Mbappé abrió el marcador a los 41 minutos y así se fueron al descanso.
En el segundo tiempo los culés salieron con presión alta y eso les reportó beneficio rápido, porque el brasileño Raphinha empató a los 61. Con el 1-1, Lunin sacó sobre la línea un cabezazo de Gerard Martín que pudo dar vuelta el partido. Sin embargo, a los 87, un contragolpe terminó en el segundo gol de Mbappé, que ya suma siete goles a Barcelona con la camiseta blanca.
Pese a la derrota, Barcelona sigue líder con 27 puntos tras diez fechas; Atlético de Madrid, que ganó el sábado, es segundo con 25 unidades. Real Madrid quedó tercero con 24 puntos, a tres de la punta y a uno de su vecino. Sus otras dos derrotas del campeonato habían sido ante el Betis y el propio Atlético. Más atrás aparece justamente el Betis, cuarto con 20, y la Real Sociedad, quinta con 19.
Josema ovacionado
El sábado, el Atlético le ganó 1-0 a Deportivo La Coruña con gol del argentino Julián Álvarez. El Deportivo apretó en el final y Kevin tuvo una chance clara de empatarlo.
Fue la primera vez que José María Giménez enfrentó al Atlético, después de 13 temporadas en el club. El central de la selección celeste está cedido en el Depor hasta el final de la temporada. Antes del pitazo inicial, la megafonía del estadio lo nombró y la hinchada rojiblanca lo aplaudió. Al terminar, Giménez agradeció el cariño recibido y se acercó a la tribuna para saludar.
