Este sábado, Peñarol volvió a dejar puntos por el camino y se profundiza el desbarranque del equipo de Diego Aguirre, que llega a cuatro partidos sin ganar y puede perder la exclusividad de la punta en la tabla anual si gana Deportivo Maldonado, que cierra la fecha el lunes ante Albion.
El carbonero volvió a jugar mal -y a dejar mucho que desear para un aspirante al título- frente a un Wanderers que lo complicó y pudo quedarse con tres puntos soñados para la permanencia, que se le escaparon sobre el final.
Todo igual
Wanderers se acomodó mejor en el arranque del partido y protagonizó las mejores aproximaciones en los primeros 20 minutos. Washington Aguerre salvó el arco carbonero de manera notable, antes de los 10, cuando Renzo Sánchez conectó de derecha un centro desde la zurda y la cambió de palo, pero el arquero metió el manotazo justo para sacarla.
Después, Peñarol se salvó de un penal en contra que cometió tras un grave error de cálculo Germán Pezella, pero el cobro fue anulado por un offside de interpretación que señaló el VAR.
El entrenador de Peñarol, Diego Aguirre.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Peñarol, que jugó con el mismo once titular que salió en el empate sin goles ante Juventud en la fecha anterior, tuvo los mismos problemas para generar juego. Aguirre opta por Abel Hernández en lugar de Matías Arezo para buscar su juego aéreo o pivoteando de espaldas, pero la Joya, como sus compañeros, no estuvo fino cuando recibió buenos balones, y después se dedicó a chocar arriba con los zagueros. El problema que parece irrevocable en el carbonero: Javier Cabrera es el único que le da profundidad por la banda, pero no acierta en los centros al área.
Con más empuje que juego, el carbonero se adueñó del trámite en la recta final de la primera parte, cuando Cabrera se cambió de punta y rotó con Eduardo Darías. En el primer centro bueno, a pierna cambiada, Abel la mandó a guardar, pero Cabrera había recibido la pelota en un fino fuera de juego. La Joya tuvo además un tiro de frente y sin marca dentro del área, que le dio mordido, y otro cabezazo que se fue desviado.
Sube la temperatura
Aguirre metió mano en el equipo en el entretiempo y mandó a Arezo y Lucas Ferreira por Eric Remedi (que había sido amonestado y llegó a la quinta tarjeta amarilla) y Pezella.
El equipo tuvo un poco más la pelota y jugó adelantado, pero sin conseguir claridad ni profundidad. El VAR volvió a corregir en favor de Peñarol un fallo de Leodan González, cuando le mostró la roja a Nicolás Fernández en una falta que era de amarilla.
El bohemio, mientras tanto, buscaba generar algún contragolpe, en general, sin suerte. Sobre los 72, Lucas Ferreira abandonó el fondo de Peñarol y condujo hacia campo rival en lo que era un prometedor avance, pero la perdió cerca del área rival y enseguida volvió un pelotazo a campo aurinegro, que encontró a Facundo Labandeira solo, en el hueco que había dejado el zaguero, y se fue directo al gol. La jugada fue fina y el VAR deliberó por varios minutos antes de convalidar el gol.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Después, Peñarol era todo nervio y ganas; los ingresos de los habituales revulsivos de Aguirre -Luis Angulo, Lucas Hernández y Franco González- surtieron algún efecto aislado, pero principalmente en la jugada que, ya sobre la hora, el colombiano se armó en la puerta del área para definir con un gran tiro abajo contra el palo y rescatar un punto para el carbonero.
Angulo celebró con ganas el gol de cara a la hinchada bohemia de la tribuna lateral, lo que provocó el enojo de los jugadores de Wanderers. Con el pitazo final, varios desde el banco lo fueron a buscar y se armó una escaramuza que desembocó en la tarjeta roja para el colombiano.
