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Deporte Fútbol
Vitão, de Atlético Mineiro y Esteban Obregón, de Montevideo City Torque, el 14 de octubre, en el estadio Arena MRV de Belo Horizonte. · Foto: Douglas Magno, AFP

Vitão, de Atlético Mineiro y Esteban Obregón, de Montevideo City Torque, el 14 de octubre, en el estadio Arena MRV de Belo Horizonte.

Foto: Douglas Magno, AFP

Sudamericana: Atlético Mineiro superó 3-0 a Torque en la semifinal de ida

Se complicó la posibilidad de definir para los celestes, que tendrán que remontar en Montevideo la semana entrante.

Pasó casi todo lo que no tenía que pasar y se concluyó con un 0-3 que complica muchísimo las posibilidades de Torque para llegar a la final de la Sudamericana. El equipo uruguayo llevó adelante un buen plan en condiciones de inferioridad técnica y colectiva ante un rival de altísima capacidad, pero un par de errores o la pérdida de la máxima concentración arrojaron un par de goles que llevaron la diferencia casi insoportable hasta tres de distancia.

Mineiro se distanció ya en la primera parte con tantos de Renier y Bernard, y en los últimos 15 del partido Thiago Borbas estiró la diferencia hasta el 3-0, que es lo que tiene que tratar de revertir o igualar Torque en la revancha el miércoles 21, en el Centenario a las 19.00.

El techo de cristal que se corre a fuerza de fútbol

Tal vez por la propia bipolaridad del fútbol uruguayo no advertimos la trascendencia de esta instancia: ningún uruguayo ha llegado a la final de la competencia que se impuso en el siglo XXI como la segunda en importancia tras la Libertadores. Tal vez el mejor ejercicio sería revisar qué hubiéramos leído, escuchado o mirado si quienes llegaban a esta instancia eran Nacional o Peñarol. No fue así y parece que este no fue más que un partido importante en la agenda de los encuentros televisados.

Marcelo Méndez, ante una instancia tan trascendente, paró, como lo había hecho en otros partidos de visitante, una defensa con tres centrales que terminaba siendo de cinco por la función que ejercían sus laterales. Aunque no lo escuchamos, seguramente en su charla técnica instó a los futbolistas a tratar de dormir o anestesiar lo que se preveía iba a ser un avance total del elenco mineiro en el arranque del partido. Eso sucedió y lo hizo con éxito, sin poner la bañadera, controlando a un rival que tuvo en el primer cuarto de hora la posesión casi absoluta del cuero, pero sin crear situaciones de real peligro, más allá de que hubo dos goles brasileños anulados por posición adelantada.

La pausa de hidratación resultó metafóricamente el gong llamando al equipo al rincón cuando Torque estaba contra las cuerdas. En el minuto 34, el equipo celeste armó una jugada espectacular que fue de derecha a izquierda: cuando llegó a la banda, Facundo Silvera adelantó un metro y metió un centro exquisito para la definición de palomita de Salomón Rodríguez, que de manera milagrosa fue salvada por el golero del Mineiro, Gabriel Delfim.

A los 37, el aluvión brasileño tuvo su resultado cuando por derecha una espectacular jugada de Tomás Cuello, que dejó atrás a su marcador y se fue largo, puso el pase al medio para Víctor Hugo, que a su vez abrió hacia la izquierda para que Reinier, con los 7,32 metros casi libres para él, colocara el 1-0 a favor del gallo.

Ahí sí había que aguantar, después de que los brasileños se pusieron en ventaja y parecía que todo les salía más aceitado y fácilmente. Torque quiso buscar el empate y se aproximó con peligro, pero en una pelota en posesión plena de los celestes, la perdió Siles en tres cuartos de ataque y arrancó con todo el gallo para que Reinier, recortando de izquierda ligeramente hacia dentro, llegara hasta el área y sirviera el pase directo para la definición de Bernard contra el caño, poniendo el 2-0 favorable al conjunto local.

La pulseada

Así se fueron al descanso. Merecida ventaja por el caudal ofensivo y de juego brasileño, pero asimismo injusto para Torque, que estaba jugando el partido de los 180 minutos. Justamente, el dilema para los uruguayos era asumir cuál sería la mejor posición a ejecutar en el segundo tiempo, si mantener el resultado desfavorable pero hipotéticamente igualable en Montevideo, o salir a achicar la diferencia para elevar la ilusión en el Centenario.

Al final, no todo es expectativa, planificación y ejecución, porque se trata de una contienda, y protagonista y antagonista van llevando las cosas para el lado de la competencia. Y entonces Torque, con un presupuesto infinitamente inferior al de Atlético Mineiro y con un plantel de futbolistas sin pasado mayoritariamente europeo como el del albinegro, pudo, a través de pelotas quietas y aéreas, acercarse al arco rival.

Pero cuando faltaban diez, llegó el tercero a través de una hermosa combinación iniciada por Renan Lodi que terminó con el uruguayo Borbas, que había ingresado en el segundo tiempo, arrojándose hacia adelante y mandando la guinda a las redes. Ya después del 3-0, Torque buscó el gol sin tantos cuidados. En algún minuto pareció que podía acercarse, sobre todo en una jugada que remató Luka Andrade después de una buena combinación, pero todo quedó en esa distancia que parece compleja para la segunda mitad de la semifinal.