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Deporte Fútbol
Christian Tabó, de Deportivo Maldonado, el 12 de enero. · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Christian Tabó, de Deportivo Maldonado, el 12 de enero.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Deportivo Maldonado no pudo llegar a la punta de la anual

El empate con Albion fue un partido espectacular con inolvidable actuación de los goleros.

En un partido casi único e inexplicable si uno solo observa el resultado final sin goles, Albion y Deportivo Maldonado empataron 0-0 en el Franzini y ello hizo que Peñarol se mantuviera en la cima de la tabla anual a falta de dos fechas para el final, con dos puntos por encima del Depor y de Torque, y cuatro por encima de Nacional.

Fue un partido divino, a pesar de la sequía en las redes, porque esta se explicó directamente por la estupenda y perfecta labor de los goleros, en especial la de Adriano Freitas, inconmovible ante el bombardeo de ataques de Albion, principalmente en el segundo tiempo, cuando el pionero fue superior en acciones de ataque. Fue el día (o la noche) del arquero, porque del otro lado el salteño Santiago Silva, con menos atajadas que su colega pero con muchas intervenciones de destaque, salvó su arco cuando el que se venía era el fernandino. Es simple: no hubo goles porque los dos arqueros estuvieron 10 puntos.

Toda una vida tapando agujeros

Aunque la distancia en la tabla de posiciones fuera grande, la instancia por la que jugaban, particularmente Deportivo Maldonado buscando ocupar una posición de privilegio que tal vez nunca en toda su historia ha logrado a falta de dos fechas para terminar el campeonato, hizo del partido, y particularmente de su inicio, un espectáculo de inmensa tensión y emoción, con una media hora en la que no pudieron despegarse, pero en la que poco a poco Maldonado fue haciendo figura al arquero Silva, que tuvo tres o cuatro atajadas.

Pero también hubo un aviso, un asterisco en ese momento del partido en que apareció salvando un gol inminente Freitas, cortando afuera del área un ataque punzante del canario José Álvarez. Ahí se empezaba a escribir el teorema del 0-0 como partidazo.

A su vez, ese incremento en la capacidad de juego del equipo fernandino explicaba por qué estaba y está ante un momento histórico. Se fueron al descanso sin goles, pero el in crescendo del Depor se siguió manifestando a pleno después, en el comienzo de la segunda parte, en la que fue tan intenso que le sacaron la pelota en la línea en dos oportunidades.

Más claro: en apenas tres minutos del segundo tiempo, el elenco fernandino generó tres situaciones netas de gol. Lo increíble fue que a los cinco minutos la flecha se dio vuelta hacia el otro arco, y en un ataque contundente de Pepe Álvarez por izquierda, cediendo al medio para Álvaro López, tras la definición justa y acertada del centrodelantero argentino, apareció una atajada de campeonato de Freitas, salvando lo que era la caída inevitable de su arco.

Con el viento así, después hay tres tapadas consecutivas del arquero fernandino. Tres atajadas inolvidables, increíbles, inimitables, todas ante el goleador López, que en todas decidió bien, pero fue mucho más el arquero.

Aún sin goles, el partido del Franzini, con mil personas por lo menos en cada tribuna, ya era un espectáculo. Fue palo y palo, con los dos contendientes mirando el arco contrario una y otra vez. A los 20 minutos, cuando ya el dominio de Albion parecía hacerse insoportable, otra inmensa atajada de Freitas ante un remate potentísimo de Francisco Ginella permitió mantener el cero en el arco de la visita. La intensidad del juego de Albion fue impresionante, presionando cada pelota y jugándola de manera perfecta, que no encontraba la diferencia solamente por la excepcionalidad de la tarea de Freitas. Pocas veces se ha visto en Primera División, en un partido de tal trascendencia, un golero que fuera tan oportuno y atajara tanto.

Se atajó todo

En el final de nuevo cambió el viento y hubo varias pelotas para el Deportivo Maldonado. La prestancia y la categoría de un colectivo con todos sus sueños construidos desde el pie. Un equipo que quiere todo, y entonces tuvo ataques excepcionales. Ahí fue Silva el que impidió el gol del partidazo que termina el Depor.

Fue 0-0 sin goles, pero podría haber terminado 4-4, coronando un encuentro espectacular. El empate sin goles no es la presentación real y justa de lo que fue el partido y no dice nada de lo que fue el trámite, pleno de ataques, juego combinado, presión y velocidad, que solo por la enorme capacidad de los goleros hizo que el juego terminara sin goles. Lo más trascendente en cuanto a la observación de la tabla de posiciones de la temporada es que Deportivo Maldonado no pudo alcanzar a Peñarol en la posición de privilegio y ahora los carboneros siguen manteniendo dos puntos de ventaja.