El fin de semana del All‑Star NBA 2026 fue a puro show, mezclando espectáculo, talento y jugadores premiados en un nuevo formato, en el marco de una búsqueda de la organización de actualizar el evento para seguir cautivando la atención del público de todo el planeta.

Este año se realizó en el Intuit Dome, en Los Ángeles, estadio moderno que se estrenó en 2024 y tiene capacidad para 18.000 espectadores. Es donde ofician de locales los Clippers, una de las franquicias angelinas que participan en el torneo estadounidense. La fiesta anual de la NBA fue un éxito.

Fin de semana de fiesta

La actividad empezó el viernes con la jornada más distendida, cuando se disputó el partido entre celebridades en el que participaron exjugadores, artistas reconocidos e influencers vinculados con el deporte. Con este encuentro, la NBA busca acercar un público ajeno al ambiente, con un show, pensando en la televisación y los momentos virales que pueden dejar los famosos.

El cierre fue con el tradicional choque de jóvenes talentos. Los emblemáticos Vince Carter y Carmelo Anthony fueron los entrenadores. Ganó el Team Vince 25-24 en un partido corto que se definió con libres. El bahameño VJ Edgecombe, de Philadelphia 76ers, fue elegido como el jugador más valioso de la jornada.

La noche del sábado volvió a ser el plato fuerte del espectáculo con los concursos de triples y volcadas. El gran protagonista fue Damian Lillard, que se llevó el concurso de triples por tercera vez en su carrera. El ganador había quedado con la sangre en el ojo al perder la final el año pasado y se anotó igual para competir, pese a estar cursando la recuperación de su lesión en el tendón de aquiles izquierdo. Un animal competitivo.

Keshad Johnson, de Miami Heat, ganó el certamen de volcadas. En un concurso donde está casi todo inventado, fue un año sin grandes estridencias y difícilmente existan hundidas que perduren en el tiempo. El desafío de habilidades, que tuvo cambios para hacerlo más entretenido, se lo quedó el equipo de New York Knicks.

Domingo: el cierre de gala

El clásico Juego de las Estrellas fue disputado bajo un formato distinto que buscó darle más competitividad al evento. Se enfrentaron los jugadores estadounidenses contra los del resto del planeta. Hubo dos equipos locales, uno denominado Star (estrellas) y otro Stripes (barras), en clara referencia a la bandera de Estados Unidos.

Se disputó un triangular en partidos cortos de 12 minutos y los dos mejores clasificaron a la final, en la que los Stars vencieron 47-21 a los Stripes, que llegaron invictos al juego decisivo. Anthony Edwards fue elegido el jugador más valioso al anotar 32 puntos en el minitorneo.