Este miércoles, a las 23.00 de nuestro país, por la tercera fecha del grupo B de la Copa Libertadores, Nacional se planta en el estadio Monumental de Lima para enfrentar a Universitario. El equipo de Jorge Bava llega a la capital peruana con la intención de acomodar el cuerpo en una serie que, si bien recién está quemando sus primeras etapas, demanda empezar a sumar para no andar con la calculadora en la mano cuando llegue la hora de la verdad.

A pesar de la frustración de haber perdido dos puntos y una punta de dólares en su debut en Chile, en el puerto de Coquimbo, ante el club de la ciudad, el equipo tricolor manda con 4 puntos, producto de aquel empate en el debut y la sólida victoria 3-1 contra Deportes Tolima en el Gran Parque Central. Esa diferencia de goles de +2 es la que hoy le da el liderazgo por sobre los chilenos, que tienen las mismas unidades. Es, además, ante la irregular y floja campaña en el Apertura –donde ha quedado lejos del anticipado campeón Racing y con muchos equipos por encima de él–, la oportunidad para hacerse fuerte emocionalmente.

Por su parte, Universitario llega a este cruce con el agua un poco más cerca del cuello. Los cremas rescataron un punto en su visita a Colombia (0-0), pero el cachetazo que sufrieron de locales ante Coquimbo (0-2) los dejó en el fondo de la tabla con apenas 1 unidad y el arco todavía invicto, pero para los rivales.

El escenario, ese gigante de cemento en el distrito de Ate que los locales llaman el Coloso, tiene la particularidad de haber sido diseñado por un uruguayo, Walter Lavalleja Sarries, y será el testigo de un duelo entre dos instituciones con mucha historia arriba, pero con presentes que obligan a no regalar ni un metro.

Otra historia

Seguramente, para Nacional no debe haber antecedente que supere en los enfrentamientos con Universitario aquel de las semifinales de 1971, cuando en el estadio Nacional empataron 0-0 y Manga le atajó un penal a Héctor Chumpitaz, y después lo aplastó 3-0 en Montevideo, lo mismo que hizo con Palmeiras, el otro rival de la serie semifinal, al que venció de visitante y de local.

En filas tricolores, la rotación obligada por lesiones y cuidados del fin de semana por el Apertura –sumando una derrota más en el campeonato, en este caso ante Danubio– dejó claro que la prioridad absoluta es el frente internacional. El técnico Jorge Bava se rearmó como entendió posible, dando espacio a los jóvenes y apostando a un esquema que pueda sostener el ritmo en la humedad limeña. En los planes seguramente no estaba la ausencia del Diente Nicolás López, quien no subió al avión para quedarse en Los Céspedes recuperándose de una sobrecarga.

El plantel sabe que traerse algo de afuera es vital para fortalecer la localía en el Parque y que la solidez defensiva será la que dictamine para qué está el equipo en esta Copa.

Cremas cortadas

Por el lado de la U la mano viene bastante movida y el clima está espeso. Tras un traspié reciente en el campeonato peruano contra Alianza Atlético, que levantó polvareda y precipitó la salida de Álvaro Barco de la dirección deportiva, el técnico Jorge Araujo debe remendar un once que llega con averías importantes. En los portales de Lima se confirma que no estarán Lisandro Alzugaray ni el volante Martín Pérez Guedes por diferentes dolencias, lo que le quita pie y llegada al conjunto crema. Sin embargo, el retorno de Andy Polo por la banda es el dato a seguir: un jugador con recorrido que buscará desnivelar en el mano a mano.

Universitario atraviesa una etapa de irregularidad y cuestionamientos internos que Nacional debe saber explotar con inteligencia y ese oficio copero que está certificado por los años y la historia reciente de la copa, con 30 participaciones consecutivas.

Muchos nombres

La nómina de tricolores que llegaron a Lima está integrada por Luis Mejía, Ignacio Suárez, Felipe Bianchi –el arquero de la sub 20 que en la salida a Coquimbo estaba jugando la Libertadores de la categoría–, Nicolás Rodríguez, Emiliano Ancheta, Sebastián Coates, Tomás Viera, Agustín Rogel, Paolo Calione, Federico Bais, Camilo Cándido, Lucas Rodríguez, Mauricio Vera, Luciano Boggio, Agustín Dos Santos, Nicolás Lodeiro, Luciano González, Tomás Verón Lupi, Baltasar Barcia, Juan Cruz de los Santos, Rodrigo Martínez, Maximiliano Silvera, Maximiliano Gómez y Pavel Núñez.

El probable 11 del bolso para saltar a la cancha arranca con Mejía bajo los tres palos; una línea de cuatro con el Ojito Rodríguez o Ancheta, ya recuperado, Coates, Rogel y Cándido. En el medio se repartirán la batuta Lucas Rodríguez y Boggio, soltando un poco más a Lodeiro para que maneje los hilos junto a Barcia por afuera. Arriba retorna Maxi Gómez, y habrá que ver quién es el mediapunta, con un amplio abanico de posibilidades como el joven Núñez, el ya recuperado Maxi Silvera o hasta De los Santos, volcados a la franja izquierda.

Por Universitario, el equipo se perfila con Miguel Vargas; una retaguardia compuesta por Aldo Corzo, Williams Riveros y Anderson Santamaría; Polo y José Carabalí por las bandas; Jesús Castillo, Jairo Concha y Horacio Calcaterra en el eje; dejando a Álex Valera y al marfileño Sekou Gassama como las amenazas más directas.

La conducción del encuentro estará en manos del brasileño Wilton Sampaio. Para los que organicen la previa en casa y conviertan el estar en tribuna, el partido se podrá ver por las señales de ESPN y la plataforma Disney+. Lima recibirá al tricolor con su clásica panza de burro, esa garúa fina que nunca llega a ser lluvia pero que empapa, en un estadio que, por su ubicación al pie de los cerros, suele encerrar un clima pesado.