En un partido chato, Peñarol debutó en la fase de grupos de Copa Libertadores igualando 1-1 con Independiente Santa Fe en Colombia. El resultado es positivo para el aurinegro, que dio la sensación de hacer más por el triunfo que su rival.
La justicia en otra parte
Peñarol no mereció terminar el primer tiempo perdiendo, pero el fútbol no sabe de justicia para definir resultados. La lógica era empate sin goles, pero el cabezazo del argentino Emmanuel Olivera fue suficiente para que Independiente Santa Fe se fuera 1-0 al descanso. El autor del tanto le ganó muy bien a Escobar que perdió la cuerda y quedó muy lejos en el salto.
La injusticia también habla de que el tiro de esquina del que llegó el tanto, era saque de arco. Mauricio Lemos cortó el avance pero el balón lo tocó Jhojan Torres antes de perderse por línea de fondo. El árbitro Jesús Valenzuela la vio mal.
Peñarol tuvo dos aproximaciones donde faltó poco para el gol, un centro al área donde no llegó por poco Luis Miguel Angulo y un tiro libre de Leonardo Fernández para Lemos que no llegó por poco cuando se durmió toda la defensa colombiana. También hubo una linda combinación colectiva que terminó con remate débil de Matías Arezo.
La defensa del equipo dirigido por Pablo Repetto no mostró solidez, pero el carbonero se repitió en pelotas largas que no generaron ningún tipo de peligro. Fernández se tiró muy atrás para tener contacto con el balón y no encontró con quien conectar para llevarle el balón a los atacantes. El mejor con tenencia fue Eric Remedi que sacó faltas y generó amarillas en los volantes rivales.
Siempre Arezo
A Peñarol le siguió costando encontrar juego colectivo para dañar en ofensiva, pero una avivada de Sebastián Britos, que sacó rápido un tiro libre defensivo, la recibió Arezo que se autogeneró la jugada entre dos zagueros y remató cruzado al segundo palo para colocar el empate con un golazo de alta factura individual.
El carbonero pudo seguir de largo, Lucas Ferreira, de enorme partido defensivo, pudo coronarlo con la frutilla de la torta a nivel personal en un tiro de esquina, ganó muy bien en el área chica pero no pudo bajar el balón para darle destino de gol.
La lesión de Lemos llevó a que Maximiliano Olivera pasara a jugar de zaguero, Jesús Trindade fue al lateral izquierdo. En el medio quedó Eduardo Darias junto a Remedi y Leandro Umpiérrez, que también ingresó. Arriba, solitario Facundo Batista que entró por Arezo.
El equipo locatario atacó por inercia y por la necesidad impuesta de sumar un triunfo como locatario. Si bien tiró balones cruzados al área, nunca dio sensación real de llevar peligro sobre el arco defendido por Britos.
Fernández creció en el final, tomando la manija del equipo, en un ingreso al área, cuando iba a rematar lo tocaron claramente abajo, pero Valenzuela no lo cobró y del VAR tampoco lo llamaron para revisarla.