En un partido muy atractivo en el Gran Parque Central, Danubio se llevó este sábado una gran victoria ante Nacional, que vuelve a caer en su casa y se despide oficialmente de la pelea por el Apertura. El equipo de Jorge Bava sumó su sexta derrota en el torneo y quedó a ocho del líder, Racing, que este domingo visita a Cerro Largo y puede extender la ventaja. Danubio, que todavía mantiene el interinato de Gustavo Matosas, sumó tres puntos importantes para la permanencia y se mezcla en la mitad de arriba de la tabla.
Con un ojo puesto en el juego de Copa Libertadores del próximo miércoles, de visita en Lima ante Universitario, Bava dio descanso al goleador Maxi Gómez y también dejó en el banco al argentino Tomás Verón Lupi, para jugar con el juvenil Pável Núñez como referente de área, acompañado en ataque por Baltasar Barcia —que jugó tal vez su mejor partido desde que está en Nacional y fue el mejor del bolso en el primer tiempo— y Nicolás López, que bajó en la cancha para jugar como mediapunta.
Con López, Barcia y las subidas de Nicolás Rodríguez, Nacional generó las mejores llegadas por la banda derecha, en un primer tiempo muy dinámico y de ida y vuelta en la primera media hora, hasta que un par de presuntas faltas no pitadas que dejó a jugadores de Danubio tirados en el campo, enfriaron los últimos minutos de esa primera parte.
Nacional era más profundo en ataque, pero las que tuvo no las pudo finalizar o fueron impedidas por el arquero franjeado, Mauro Goicochea, que tapó al menos un par de pelotas claras de gol. En la más clara del tricolor en el primer tiempo, voló para sacar una hermosa volea de lejos de Nicolás Lodeiro. Después le tapó otra, más sencilla, de tiro libre.
Mauro Goicoechea, arquero de Danubio, el 25 de abril, en el Gran Parque Central.
Foto: Ernesto Ryan, Agencia Gamba
El juvenil Federico Bais, por la izquierda, también tuvo voluntad ofensiva. Cerca del final del primer tiempo, recibió del Diente y se metió en el área para definir, pero el tiro no fue bueno y se fue lejos.
Los ataques danubianos también se concentraron en la derecha, con un Camilo Mayada muy activo, pero fueron más aproximaciones que llegadas, y el panameño Luis Mejía, en el arco que da a la Abdón Porte, no fue exigido.
Las cosas dieron un giro en los primeros minutos del segundo tiempo, cuando Nacional se proponía ser más agresivo en ataque para ir a buscar el triunfo, empujado por su hinchada. Lucas Rodríguez, que había sido amonestado, salió en el entretiempo para el ingreso de Agustín Dos Santos, el volante ofensivo salteño de 18 años que entró al campo con la 10 en la espalda, la misma que vistió Ruben Sosa, presente en el Gran Parque Central y saludado por toda la hinchada tricolor en el entretiempo con motivo de su cumpleaños.
El festejo del Principito empezó a aguarse antes de los diez del complemento, cuando Lodeiro fue a una disputa con Sebastián Rodríguez —quien, mientras estuvo en el campo, manejó los hilos del juego franjeado—. Lodeiro llegó tarde y enganchó a Rodríguez de atrás. El árbitro Mathías de Armas le sacó roja directa. Danubio jugó ese tiro libre corto y Mateo Peralta recibió afuera del área, la acomodó, y sacó un derechazo al ángulo para poner en ventaja a Danubio. Fue un bombazo, aunque quizá Mejía pudo haber respondido mejor.
Agustín Rogel, de Nacional y Sebastián Fernández, de Danubio, el 25 de abril, en el Gran Parque Central.
Foto: Ernesto Ryan, Agencia Gamba
Nacional, con un hombre menos, tuvo que ir a buscar el partido con el problema de la frazada corta. Los defensores marcaban mano a mano ante los atacantes recién ingresados y frescos en Danubio, Enzo Cabrera y Nicolás Azambuja, además de Peralta que, con confianza tras el golazo, estaba picante y atrevido, aunque dio señales de cansancio.
El bolso lo pudo empatar por intermedio de Núñez, que peleó bien una pelota para meterse al área y quedar mano a mano con Goicochea, quien en ese momento tuvo la otra gran atajada del partido, con los pies, cuando el tiro le salió demasiado al medio al delantero tricolor obligado por el cierre de un defensor.
Bava, que se mantuvo todo el partido con el saco de su impecable traje gris puesto, mandó al campo a Verón Lupi en lugar del Ojito Rodríguez, un cambio clave para el empate transitorio. En una de las primeras que tocó el argentino, se avivó al sacar un córner y agarró dormida a la defensa y el arquero para que Agustín Rogel saltara y le ganara limpio a Goicochea en el área chica.
Danubio fue inteligente. Buscó sacar ventajas del hombre de más, movió la pelota y no se apuró. Empezó a encontrar espacios en la defensa tricolor, hasta que un centro desde la banda izquierda llegó al segundo palo, donde entraba solo Enzo Cabrera. El 7 danubiano, que ya le había convertido a Peñarol en el Campeón del Siglo, le dio de primera y aseguró la ventaja que sería definitiva para el franjeado.
Restaban unos veinte minutos en los que Nacional no encontró los caminos del ataque y Danubio controló el resultado sin grandes sobresaltos. Duro traspié para el equipo de Bava en la previa de la Copa Libertadores, y triunfazo para un Danubio que busca escapar a la parte baja y crecer en equipo a la espera de un nuevo DT.