El 26 de abril de 2026 quedará marcada como una de las fechas más importantes del atletismo uruguayo. Y con un nombre que se repite: Julia Paternain. La maratonista corrió en Londres –un escenario que conoce desde niña– y se metió en el top 10 de una de las carreras más prestigiosas del mundo, cruzando la línea de llegada con un tiempo de 2 horas 25 minutos 47 segundos. Su puesto final, el octavo lugar, también termina siendo una marca histórica porque nunca antes un uruguayo o una uruguaya había terminado tan arriba en una de las grandes maratones del calendario mundial.
El camino que terminó en Londres había empezado a escribirse lejos de Uruguay. En enero de 2025, en Rockland Lake State Park, Paternain debutó en maratón con 2:27:09 y se llevó el récord nacional en su primer intento. Ese mismo año, en el Mundial de Tokio, corrió en 2:27:23 y ganó una medalla de bronce que abrió un capítulo nuevo para el atletismo uruguayo, otro hito que nunca antes se había conseguido.
Para Paternain, Londres no era solo una línea de llegada. Hija de padres uruguayos, nació en México pero su niñez y adolescencia la vivió en Inglaterra, donde trabajaba su padre. Allí se formó como atleta y corredora en Cambridge. Paternain había hablado sobre esto en los días previos a la carrera, donde dejó notar sus buenas sensaciones para la carrera y la expectativa de mejorar el récord nacional. Cumplió con ambas: corrió más rápido que nunca y, al mismo tiempo, se ganó un lugar en el mapa de la maratón mundial.
La ganadora en la rama femenina fue la la etíope Tigst Assefa, que ganó con 2:15:41, gran tiempo que se transformó en el nuevo récord mundial –que ya le pertenecía–; en la segunda colocación entró la keniata Hellen Obiri, segunda con 2:15:53, y prácticamente junto a ella fue tercera su compatriota, Joyciline Jepkosgei, que paró el reloj en 2:15:55.
Más historia: romper la barrera de las dos horas
La edición 2026 de la Maratón de Londres no fue histórica solo para Uruguay. En la rama masculina, el keniano Sabastian Sawe corrió en menos de dos horas y se convirtió en el primer maratonista en bajar oficialmente esa barrera en un circuito homologado. Un récord mundial que se anota con números gigantes: 1 hora 59 minutos 30 segundos.
Detrás de Sawe entró segundo el etíope Yomif Kejelcha, quien también bajó las dos horas: 01:59:41.