Peñarol comunicó que Leonardo Fernández viajará este lunes a Madrid para realizarse otros estudios médicos. El jugador sufrió un golpe en el partido de la Copa Libertadores frente a Independiente Santa Fe y se fue de Colombia con vendaje en la zona. Luego, en la llegada a Uruguay, se le realizó una resonancia magnética que arrojó como resultado un edema articular y se comprobó que el ligamento cruzado anterior está comprometido. El diagnóstico prácticamente lo puso en el mismo rango que una rotura.

Luego, en la previa del partido que el carbonero terminó perdiendo con Liverpool, ya había un clima particular respecto a la lesión de Fernández, y el médico institucional Daniel Zarrillo había pedido ver los resultados del estudio médico posterior al encuentro. Ese día, el martes pasado, lo que se dijo desde el club era que sería operado. Incluso, oficialmente, Peñarol manejó que recién luego de la cirugía se determinará el tiempo de recuperación, pero es muy difícil que el volante ofensivo pueda volver a vestir la casaca mirasol en el corto plazo. La recuperación mínima para una operación de este calibre es de cinco meses, y de la recuperación dependerá si se extiende un poco más.

Los días pasaron y se continuó evaluando al jugador. De ahí que el presidente Ignacio Ruglio resolvió gestionar una segunda opinión antes de avanzar. “Peñarol, junto al jugador y su agente Jorge Chijane, considera que es la mejor opción para cuidar el futuro de un jugador de 27 años con gran parte de su carrera por delante”, indicó la institución en un comunicado oficial. En la capital española será evaluado el martes por el especialista Manuel Leyes, médico que ha atendido a figuras como Luis Suárez, Zinedine Zidane, Toni Kroos, Luka Modrić, Jude Bellingham, Éder Militão y Thibaut Courtois, entre otros. De esa consulta saldrá la decisión sobre una eventual intervención quirúrgica.