En la repesca de los 90 nos quedó Justin Fashanu. Los 90, con todos los hitos de la moda al servicio: camisetas, relatores y jugadores inolvidables; la droga, la noche, el sexo. En ese tiempo, Fashanu declaró su homosexualidad y cambió para siempre el fútbol nuestro de cada día. Sí, Fashanu también pasó en los 90, y después una lista no muy extensa de futbolistas siguió su camino. En esa lista, que no alcanza 20 jugadores, también hay un criollo: Wilson Oliver, nuestro ícono gay del fútbol uruguayo.
En las últimas semanas, un hecho que en realidad sucedió en 2025 se volvió viral. El goleador de Colón de Santa Fe Ignacio Lago recibió en un programa un video de su novio y dijo, naturalmente, que no entendía cómo hizo para hacerlo sin que él se diera cuenta, si estaba todo el día en la casa. La respuesta de Lago fue aún mejor que el video de su novio. Ambos, con total naturalidad, hablaron de amor y convivencia. Él dijo en el video: “Hola, gordo. Espero que te haya gustado la sorpresa. No me queda más que felicitarte y agradecerte por la excelente persona y el excelente profesional que sos. Sé de toda la garra que le ponés a esto, sé que tenés un sueño. Te quiero mucho y gracias por defender los colores de mi ciudad”. Si hay algo más lindo que la admiración tu pareja, es que sea hincha del cuadro en el que jugás. Cuando escribo “los colores de mi ciudad”, el tren futbolero que me habita frena de golpe.
A Fashanu lo siguió el holandés Arnold Smit, jugador del Volendam FC formado en las academias de Ajax. El arquero se enteró por la radio del suicidio de Fashanu y sintió un quiebre en su vida. Habló con uno de los directivos del club para preguntarle: “¿Qué pasaría si un jugador del equipo fuese homosexual?”, y recibió la siguiente respuesta: “Tendría que ocultarlo, o dejar el fútbol”. Cuando terminó el contrato con Volendam, Smit decidió abandonar el fútbol, les contó a sus padres su orientación sexual y se puso a laburar en otra cosa. Contó su historia mucho tiempo después, incluso después que el francés Olivier la Flecha Rouyer, quien, ya retirado, y recién en 2008, habló de su sexualidad.
Al equipo de los futbolistas declarados homosexuales a lo largo de la historia se sumaron Liam Davis, un futbolista del ascenso inglés, y el primer futbolista eslavo declarado abiertamente homosexual, Antón Hysén, quien en su momento manifestó: “No soy un modelo para nadie. Solo soy gay. No es gran cosa”. En realidad, casi todos fueron los primeros en hacerlo. Aunque hubo otros pioneros, como el futbolista amateur francés Yoann Lemaire, quien, luego de decir que era gay, fue privado de la licencia federativa que le permitía defender los colores de su club. Años después publicó un libro llamado Je suis le seul joueur de foot homo... enfin j’étais (“soy el único futbolista gay... o lo era”).
Lago, futbolista activo de Colón, más bien figura del cuadro, se sumó a esta lista. Ahora no solo juega en Colón, sino también, simbólicamente, con el alemán Thomas Hitzlsperger, que supo vestir la histórica camiseta de la selección alemana en más de 50 partidos (Copa Confederaciones 2005; Mundial 2006; Eurocopa 2008); con el gringo Robbie Rogers, campeón de la MLS con Columbus Crew y seleccionado nacional en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008; con el australiano Andy Brennan, que dijo “soy homosexual, soy gay. No lo elegí. Es solo una parte de quien soy”, y con David Testo, entre otros.
Pero, además, Lago lo hizo en un contexto en el que el gobierno de Javier Milei estampa discursos de odio contra la comunidad LGBTIQ+. Lago es el primer futbolista profesional en actividad en el fútbol argentino en visibilizar públicamente su homosexualidad. El año pasado, el jugador de básquetbol de Boca Sebastián Vega también hizo historia y subió al aro a cortar la red de los campeones con la bandera multicolor. Facundo Imhoff, figura de la selección de vóley, también llevó una bandera similar, como Nicolás Fernández, un arquero de la liga regional pampeana.
Lago nació en agosto de 2002 en Isidro Casanova. Hizo inferiores en Almirante Brown y llegó al primer equipo en 2018 a los 15 años, siendo el jugador más joven en debutar en la historia del club. Se fue a Talleres de Córdoba donde inauguró el periplo de futbolista, que también pasó por Atlético Rafaela, San Martín de San Juan y el Tlaxcala de México.
Tras el video, en plena ebullición del tema, Lago anotó el 1-0 contra Racing de Córdoba y la hinchada cantó su nombre en el estadio del sabalero. La victoria colocó al club en el liderazgo. Si seremos resultadistas que, en 2025, no vimos el video porque el futbolista estaba atravesando una lesión. Los goles dejaron ver ahora al 9 de un cuadro de fútbol plural, además de ser el 9 de Colón de Santa Fe. “Es un amor irracional, lo vivimos de esta manera, igual que con el fútbol. Lo que sentimos lo tratamos de expresar”, señaló en la entrevista para responderle a su novio.