Saltar a contenido
Deporte Fútbol
Joaquín Papa, entrenador de Independiente del Valle, en el estadio Banco Guayaquil, en Ecuador, el 27 de mayo. · Foto: Rodrigo Buendía, AFP

Joaquín Papa, entrenador de Independiente del Valle, en el estadio Banco Guayaquil, en Ecuador, el 27 de mayo.

Foto: Rodrigo Buendía, AFP

Copa Libertadores: Independiente del Valle, de Joaquín Papa, e Independiente Rivadavia de Mendoza sellaron la clasificación

Fluminense, con golazo de Agustín Canobbio, y Rosario Central también se metieron en octavos de final.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

La jornada del miércoles en la Copa Libertadores tuvo la fatídica derrota de Peñarol, que lo dejó con las manos vacías en el plano internacional, sin haber ganado y con la peor participación en la copa en lo que va del siglo XXI para el aurinegro. La noche anterior Nacional había conseguido un trabajoso triunfo ante Coquimbo Unido para rescatar un lugar en los playoffs de la Copa Sudamericana.

El lugar de protagonismo que habitualmente ostentaban los equipos uruguayos en la máxima competencia continental ha sido ocupado en los últimos tiempos por equipos de otras latitudes que, desprovistos del peso de la historia y la mística que mueve a los nuestros, pero que también impone presión y exigencia, y sin aspiraciones desmedidas, basan sus campañas en la conformación de un plantel y un equipo sólido que sepa explotar sus virtudes y aprovechar oportunidades, creciendo paso a paso desde los resultados.

Independiente del Valle y Rosario Central adentro

Tal es el caso de Independiente del Valle, el equipo ecuatoriano que hasta hace dos décadas alternaba entre el amateurismo y el profesionalismo, y que desde entonces creció hasta convertirse en uno de los mejores representantes del fútbol de su país, empezando por una destacada gestión en las formativas, hasta la obtención de títulos históricos que nunca antes había siquiera disputado. En la última década el negriazul ganó dos títulos locales (y perdió dos finales), una Copa Ecuador (y también perdió otra final), fue finalista de la Libertadores (en 2016), ganó dos veces la Sudamericana (2019 y 2022) y le ganó a Flamengo la Recopa en 2023.

Este miércoles, el equipo que desde esta temporada dirige el uruguayo Joaquín Papa (que lidera la LigaPro de Ecuador con ventaja) le ganó por la mínima a Rosario Central y aseguró su lugar en los octavos de final de la Libertadores como primero de grupo. El equipo argentino, que tiene a Ángel Di María como figura, quedó igualado en lo alto de la tabla con 13 unidades, pero segundo por el criterio de desempate de duelos entre sí, ya que antes habían empatado sin goles en Rosario.

Con un gol de penal de Junior Sornoza, los del Valle ganaron y mandaron a los playoffs de Sudamericana a Universidad Central de Venezuela, que había hecho un buen torneo y cerró con 9 puntos, tras ganarle en la última, de visitante, a Libertad de Paraguay, que se fue de la copa sin sumar en la definición del grupo H.

Independiente Rivadavia de Mendoza, uno de los mejores primeros

También se definió este miércoles el grupo C, con Independiente Rivadavia de Mendoza, debutante en la competencia, como la gran sorpresa de la copa, clasificado primero en el grupo, que también tiene a Fluminense, con 16 puntos de 18. La lepra mendocina cierra la fase de grupos como uno de los mejores equipos del torneo, solamente superado por Flamengo, que también sumó 16 y lidera la tabla de primeros por diferencia de goles (aunque Independiente Rivadavia lo supera en goles a favor). Los dos ecuatorianos, Independiente del Valle y Liga de Quito, les siguen en la tabla de primeros.

Independiente Rivadavia, dirigido por Alfredo Berti, suma apenas dos temporadas en la primera división argentina –desde 2024– y ya un flamante título local (la última Copa Argentina). En su primera aparición en Libertadores se dio el gusto de ganarle a Fluminense de atrás en el Maracaná, y ahora cerró el grupo con victoria 1-3 de visitante ante Bolívar en Santa Cruz de la Sierra. El equipo boliviano se quedó con el tercer lugar para buscar seguir en la Sudamericana.

En el otro partido del grupo, Fluminense, de complicada y crítica campaña bajo el mando del argentino Luis Zubeldía, rescató con lo justo (gracias a la derrota de Bolívar) el segundo puesto tras ganarles 3-1 a los venezolanos de Deportivo La Guaira. Las cifras definitivas las puso Agustín Canobbio con un verdadero golazo, que incluyó caño dentro del área y definición tres dedos al segundo palo, ante una defensa, eso sí, un tanto pasiva.