Las semifinales de la Liga Uruguaya de Básquetbol siguen este lunes a las 20.15 en el Polideportivo del Gran Parque Central. Nacional recibe a Aguada después de reponerse de la caída inicial de la serie en este mismo escenario, e igualar con un triunfazo en la cancha de Aguada. El partido será clave y el que saque ventaja quedará a un triunfo de ser finalista. En la otra serie, Peñarol ha sido contundente en su pretensión de alcanzar las finales: lidera 2-0 tras mostrar amplia superioridad en ambos juegos, y puede barrer la serie el martes en el Palacio Peñarol, encuentro que irá desde las 21.15.
Cancha a cancha
Para Nacional, el tercer partido es una oportunidad para validar su reacción y sostener la imagen del segundo punto. Su versión más óptima es la que mostró en el tercer cuarto ante Aguada, con intensidad en defensa para condicionar las decisiones del perímetro aguatero, buen bloqueo del juego interior y fluidez en ataque, con múltiples vías de gol y altos porcentajes desde el tiro exterior. La conducción de Luciano Parodi, la selección de tiros de Connor Zinaich y James Feldeine y la buena defensa son sus puntos determinantes para buscar el nuevo punto.
Aguada, por su parte, llega con la obligación de recuperar su mejor versión tras un golpe duro en su casa, cuando tenía todo para poner la serie match point y terminó empatada. Más allá del juego ofensivo de Donald Sims, los de Leandro Taboada necesitan más juego colectivo para imponerse a Nacional. La defensa será la clave, sobre todo en el trabajo hacia la línea de pases y en las referencias sobre Feldeine y Zinaich. Para un lado o para el otro, lo que está claro es que el ganador saldrá con ventaja 2-1 y quedará a un paso de las finales.
En la otra rama del cuadro, Peñarol está muy fino, jugando al mejor nivel a la altura del año en la que hay que estar así: el combo perfecto. El elenco dirigido por Leandro García Morales está 2-0 en su serie y con autoridad, y le ha dado pocas opciones a Defensor Sporting, que solo ha competido de a ratos en algunos cuartos. El aurinegro llega al Palacio Peñarol con la posibilidad de cerrar la llave en tres partidos y presentarse en la final con más descanso y menos desgaste que su futuro rival.
Si Peñarol confirma la barrida, la semifinal entre Nacional y Aguada quedará todavía más bajo la lupa: el ganador no solo se jugará el acceso a la definición, sino que deberá hacerlo administrando energías frente a un equipo que, de sostener el 2-0, llegará con el camino más despejado. En ese contexto, el partido de este lunes no es solo un tercer juego, es el punto exacto en que la serie empieza a definirse en la cancha, pero también en la cabeza de todos los protagonistas.
