Con el primer puesto aseguradísimo de su serie y hasta el rival confirmado —en dieciseisavos de final enfrentará a Cabo Verde—, Lionel Scaloni dispuso de ocho cambios para enfrentar a Jordania en relación con el equipo que selló su pasaporte con el triunfo frente a Austria. Entre esas ocho variantes, la más significativa fue la de Lionel Messi, que junto a Rodrigo De Paul y otros compañeros de la defensa y el ataque se quedaron mirando el partido desde el banco. A tanto llegaron las variantes que el técnico campeón del mundo probó con Giuliano Simeone jugando por el lateral derecho para armar su línea defensiva que se desplegaba hacia el ataque. El partido comenzó con el dominio absoluto de los argentinos y con Jordania muy retrasada; ya de entrada hubo un gol que no subió al marcador por apenas unos centímetros de posición adelantada.
Así, a los 18 minutos, en un tiro libre puesto en el ángulo —aunque al palo que debía defender el golero, que se fue hacia el otro lado—, Giovani Lo Celso puso el primer gol del partido para los argentinos. El tiro libre llegó como consecuencia de una falta que le hicieron al borde del área a él mismo; sacó un zurdazo maravilloso que, a pesar de la indecisión del arquero de ir para un lado o para el otro, entró en la escuadra para poner el 1-0 para los actuales campeones del mundo.
Para Giovani Lo Celso, este gol tiene un sabor a revancha personal y persistencia. Vale recordar que una lesión muscular lo dejó afuera del Mundial de Catar 2022 en el último suspiro, privándolo de estar en la cancha con el grupo que se coronó en el Lusail. Este zurdazo en un Mundial, con la complicidad del golero jordano que dio el paso en falso hacia la barrera, es el premio al pibe que debió mirar la gloria de reojo. Serio, con un juego hacia adelante, con combinaciones reales y posibles, el equipo argentino apedreó el arco de los jordanos.
El equipo asiático, replegado y aguantando el temporal como podía en su despedida mundialista, empezó a sufrir el desgaste físico ante la circulación limpia de la pelota. El arco de Yazeed Abulaila se convirtió en el único territorio donde se jugaba el partido.
A los 28 minutos, en otra oleada atacante de Argentina, vino el centro muy bien puesto por Nicolás Tagliafico desde la izquierda. Lautaro Martínez puso el pie para que la pelota fuera a las redes, pero dio en el travesaño; en el rebote, el zaguero central Marcos Senesi se tiró en palomita como si fuera un nueve y hubo dos contactos: el de su cabeza contra la pelota y el del pie de un zaguero jordano contra su cabeza. Por eso, después de la revisión, el árbitro rumano István Kovács pitó penal, que Lautaro Martínez cambió por gol para poner el 2-0.
En el segundo tiempo, y mientras millones de aficionados veían la entrada en calor de Lionel Messi para ingresar en el partido, Jordania pudo vencer la valla argentina anotando un festejadísimo gol de Al-Taamari, después de una jugada muy bien concebida por derecha, con el centro en profundidad y la barrida hacia adelante del elegante 10 jordano, que venció por primera vez en el campeonato el arco argentino. Musa Al-Taamari, la máxima figura del fútbol jordano, juega en el Montpellier de Francia y es apodado el “Messi jordano” en su tierra. El gol es un hito histórico absoluto para los jordanos: no solo es el primero que le anotan a Argentina en la historia, sino que rompió el invicto que arrastraba el arquero argentino.
Entonces, desde que entró el rosarino en adelante, lo único que había que esperar era el gol del 10, que por supuesto llegó. Fue a los 78 minutos cuando, en la empanada de la medialuna, recibió el mejor jugador del mundo y le hicieron falta; lo que, como si fuera un estudio de radio que anuncia en rojo “al aire”, aquí se anunció virtualmente: viene gol. Y vino, porque Leo pateó recio, fuerte, y el golero volvió a incurrir en la misma falla de no ver la pelota al quedar detrás de la barrera. El remate de Messi entró a la derecha del arquero jordano, anotando el 3-1.
¿Lo tenías a Argelia?
En el partido en el que, empatando, clasificaban los dos y aparentemente nadie quería ganar para jugar como segundo ante España, Argelia y Austria empataron 3-3, manteniendo las posiciones con las que venían. Austria fue segunda con cuatro puntos y mejor diferencia de goles que Argelia, que también quedó con cuatro unidades. Los austríacos ahora se cruzarán con España, mientras que los argelinos se eliminarán con Suiza.
Festejo del gol de Marcel Sabitzer, de Austria, el 27 de junio, en Kansas City.
Foto: Juan Mabromata / AFP
