En la lucha matemática por ser uno de los ocho mejores terceros importan los resultados propios y los ajenos. Uno de los partidos más significativos para Uruguay era el que enfrentaba a Bosnia y Herzegovina con Qatar; el empate era triunfo celeste, pero ganaron los europeos 3-1 y reservaron un lugar como mejores terceros con 4 puntos, algo que el elenco de Marcelo Bielsa no podrá alcanzar. Si supera esas unidades es porque clasifica directo como primero o segundo.
Resta saber cuáles serán los ocho que avancen como terceros para hacerlo oficial, pero los bosnios enfrentarán a Estados Unidos, el miércoles 1º de julio a las 21.00, por los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Lo fue a buscar desde el arranque
Qatar comenzó con una postura defensiva, parado en 5-4-1, con las líneas muy juntas en bloque bajo. La iniciativa fue de Bosnia y Herzegovina que en los primeros cinco minutos tuvo tres situaciones que obligaron a buenas atajadas del golero Mahmud Abunada. Los asiáticos tuvieron sus chances de contragolpe, incluso con superioridad numérica, pero las definieron mal.
De tanto insistir, llegó el premio para los europeos. Kerim Alajbegović, el niño maravilla de 18 años, hizo un golazo con un derechazo que entró en el ángulo. Desde entonces, Bosnia fue un aluvión y cinco minutos más tarde anotó el segundo. Edin Dzeko la impulsó, pero se desvió en Sultan Al-Brake, por lo que en los formularios fue considerado gol en contra.
Cuando parecía que Bosnia tenía todo para seguir de largo ante un rival que daba grandes licencias defensivas, los europeos pasaron a plantarse en bloque bajo y dejaron adelantar a Qatar en la cancha. Los asiáticos, con más poder ofensivo que defensivo, descontaron por intermedio de Hassan Al-Haidos antes del descanso.
Tiempo para sufrir
En el complemento, llamativamente, Bosnia mantuvo la postura de esperar y contragolpear. Akram Afif fue el mejor del ataque catarí; los asiáticos tuvieron una en el palo y jugaron el segundo tiempo en campo rival.
Los europeos se animaron poco, pero cada vez que cruzaron la cancha, complicaron. El alivio definitivo llegó a diez minutos del final, cuando Ermin Mahmić aprovechó una carambola para liquidar las acciones, en una jugada que tuvo una floja respuesta de Abunada.
En los minutos finales, Bosnia siguió controlando su arco, mientras que Qatar mantuvo los intentos pero no pudo, confirmando que fue una de las selecciones de menor nivel futbolístico del torneo.
