Panamá quedó eliminado tras perder 1-0 con Croacia en el BMO Field de Toronto. La selección centroamericana, que perdió por igual marcador y en la hora en su debut ante Ghana, mostró un gran crecimiento y fue un equipo duro en sus dos presentaciones mundialistas, pero ya tiene los días contados y solo le resta la despedida en el partido pendiente con Inglaterra en la última fecha.
Croacia ganó casi sin merecerlo, al menos si uno acepta los supuestos previos sobre las diferencias entre ambas selecciones. Tras caer frente a Inglaterra en el arranque, los ajedrezados sufrieron el partido ante Panamá, pero sumaron 3 puntos que suben la vara del grupo L para la clasificación de terceros, porque ingleses y ghaneses están arriba con 4. Croacia y Ghana chocan en la última por asegurarse el segundo lugar, suponiendo siempre que Inglaterra superará a Panamá para asegurarse el primer lugar del grupo.
El primer tiempo terminó en cero, pero si hubiera terminado con ventaja de Panamá no hubiera sido sorpresa para nadie por cómo se dio el trámite. Croacia tuvo más la pelota y jugó más adelantado, pero no pudo profundizar y solo inquietó al arquero Orlando Mosquera con un tiro de Marco Pašalić desde fuera del área. Los canaleros estaban mucho mejor en defensa, ganaban todos los duelos –con una línea de tres zagueros y dos carrileros que sumaban cinco para defender–, y después atacaban de manera mucho más decidida y peligrosa, con juego directo. Recurrieron más que nada a pelotazos largos por la banda derecha, donde juega el platinado puntero Cristian Martínez, que le ganó siempre a una de las estrellas croatas, el defensor de Manchester City Joško Gvardiol.
El equipo de Zlatko Dalić no muestra la solvencia y la solidez que lo convirtieron en una de las potencias en los últimos mundiales, cuando llegó a la final (2018) y a las semifinales (2022). Parece todavía depender demasiado de lo que pueda inventar Luka Modrić, que ya no hace la diferencia que hacía tiempo atrás, lo mismo que otros nombres destacados –Mateo Kovačić, Ivan Perišić– de aquellas grandes campañas mundialistas de los balcánicos.
El que tuvo lucidez fue el director técnico, que en el entretiempo hizo dos cambios decisivos. Sacó a Gvardiol para el ingreso de Andrej Kramarić, un cambio ofensivo que le dio mayor peso en ataque y le solucionó el problema del costado izquierdo de la defensa (adonde bajó Perišić); también sacó al centrodelantero, Petar Musa, que entró poco en juego, y puso al 9 de Osasuna, Ante Budimir.
Este último hizo el gol de la victoria antes de los 10 del complemento. La jugada fue por la derecha, con una gran combinación entre Marco Pašalić y Josip Stanišić. Este llegó al fondo y mandó un centro perfecto para conseguir el gol que había sido tan esquivo en la primera parte.
Después, Panamá hizo lo que tenía que hacer: se fue con todo a buscar el empate. Y lo hizo bien, generó sus chances y jugó mucho tiempo cerca del área croata, a la que atacó sobre todo con centros. El arquero Dominik Livaković, que ya había tapado una en el primer tiempo, sacó otras dos pelotas de gol. Croacia desaprovechó una o dos contras y el partido se fue con una victoria de los balcánicos, que ahora quedan bien parados para disputar el segundo lugar del grupo ante Ghana en la última fecha.
Panamá, sin unidades, ya está eliminado, aun si le gana a Inglaterra en la última, porque en ese caso solo podría igualar a Croacia (si pierde con Ghana) y perdería el desempate por el resultado entre ambos.
