Este martes el Mundial norteamericano se prepara para recibir al campeón del mundo y a un par de potencias europeas que quieren demostrar que el chasis está listo para la exigencia máxima. Con el grupo I y el grupo J en el centro de la escena, la jornada propone un viaje desde el brillo de Nueva Jersey hasta el ruido de Boston y el calor de Kansas City, y que cierra bien tarde en la bahía de San Francisco.
Francia-Senegal
El reencuentro con la sombra de Seúl. A las 15.00 de Uruguay, el New York Stadium se viste de gala para el debut del grupo I. Francia, que busca ser la primera selección en meter tres finales seguidas buscando igualar a Alemania en 1982, 1986 y 1990, y Brasil en 1994, 1998 y 2002, llega con el cartel de favorito, pero con el recuerdo amargo de lo que pasó en 2002. Didier Deschamps pone en la cancha un equipo que combina la experiencia de Kylian Mbappé –quien avisó que este año también le va a meter pierna a la defensa– con la frescura de jóvenes como Désiré Doué y Michael Olise. La alineación que asoma iría con Maignan; Koundé, Saliba, Upamecano y Theo Hernández; la pausa de Kanté y Rabiot en el medio; y un tridente de mediapuntas con Olise, Doué y Mbappé por detrás de Ousmane Dembélé, que llega con un Balón de Oro bajo el brazo. Del otro lado están los Leones de la Teranga, que ya saben lo que es amargar a los galos y que hoy, con Sadio Mané y Nicolas Jackson a la cabeza, prometen un 4-2-3-1 de puro despliegue físico para pelear el verde.
Irak-Noruega
A las 19.00 de nuestro país, el Boston Stadium recibirá un duelo del grupo I marcado por el regreso de dos selecciones que hace años no prueban el gusto de un mundial. Noruega vuelve después de 28 años de sequía con una generación que mete miedo: Erling Haaland, que viene de meter 16 goles en las eliminatorias, y su capitán, Martin Ødegaard, quien ya avisó que los problemas físicos del arranque de año son historia vieja. El equipo de Ståle Solbakken se pararía con un 4-3-3 expansivo: Nyland; Ryerson, Ajer, Heggem y Wolfe; Berge, Ødegaard y Aursnes; con el tridente Nusa, Haaland y Sørloth arriba. Enfrente estará Irak, que no juega una cita máxima desde México 1986 y llega con el mandado de Graham Arnold para aguantar el temporal con un bloque defensivo ordenado. Los iraquíes saldrían con Jalal Hassan; Rebin Sulaka, Frans Putros, Merchas Doski y Zaid Tahseen; Amir Al-Ammari, Osama Rashid, Ibrahim Bayesh y Youssef Amyn; con Aymen Hussein y Ali Al-Hamadi para buscar alguna contra rápida.
Argentina-Argelia
A las 22.00 de Uruguay, el estadio Arrowhead de Kansas City será el altar donde la selección argentina inicie la defensa de su estrella en el grupo J. La scaloneta llega reforzada por el espíritu de Qatar, pero con el plantel algo maltrecho en lo físico: Nahuel Molina y el Cuti Romero llegan con lo justo, mientras que Nicolás Tagliafico ya quedó descartado por un desgarro. El juez encargado de impartir justicia será el polaco Szymon Marciniak, un viejo conocido de las finales. El once probable de Scaloni para vencer al verde iría con Dibu Martínez; Nahuel Molina, Otamendi, Lisandro Martínez y Facundo García; el equilibrio de De Paul, Enzo Fernández y Mac Allister; con Leo Messi –en su sexta y seguramente última cita mundialista– acompañando a Lautaro Martínez y Thiago Almada. Argelia, por su parte, confía en el talento de Riyad Mahrez y en la presencia de Luca Zidane en el arco para intentar dar el hachazo y repetir el susto que los árabes le dieron a la albiceleste hace cuatro años.
Austria-Jordania
Ya entrada la madrugada del miércoles, a la 1.00 de Uruguay, San Francisco será el escenario para el estreno del grupo J entre Austria y Jordania. David Alaba, el referente madridista, debutará en un Mundial a los 33 años liderando a un equipo austríaco que sueña a lo grande bajo el mando de Ralf Rangnick. Austria formaría con Schlager; Posch, Lienhart, Alaba y Laimer; el medio para Seiwald, Schlager, Schmid y Sabitzer; con Gregoritsch y el eterno Arnautovic arriba. Del otro lado debutará Jordania, el equipo de los Nashama, que llega con la fe puesta en Mousa Al-Tamari, a quien en su pago llaman “el Messi jordano” por su habilidad para limpiar rivales en el campo. Jordania llega a este baile como absoluta debutante, cumpliendo el sueño tras nueve intentos fallidos. El juez de este encuentro será el mauritano Dahane Beida, quien tendrá la tarea de vigilar el debut histórico de los asiáticos en la máxima cita.
