En Boston, Marruecos se impuso 1-0 a Escocia en el partido que puso en marcha la segunda fecha del grupo C. Los Leones del Atlas consiguieron la ventaja antes de los dos minutos de juego, con el gol más rápido del Mundial hasta ahora, y después controlaron el partido ante una Escocia muy limitada en la creación ofensiva.
El equipo marroquí empezó el partido con mucha intensidad y con la promesa de pasar por arriba al rival, una actitud que ya mostró en el debut ante Brasil, y que le volvió a dar resultado para conseguir una ventaja tempranera. Hubo la misma combinación exitosa entre dos jugadores que ya empiezan a ser de los destacados del torneo: pase largo de Brahim Díaz —el habilidoso 10 que juega en el Real Madrid— y definición exquisita de Ismael Saibari, atacante que juega en el PSV Eindhoven, pero que ya dan como vendido al Bayern Múnich.
Esta vez, el pase de Brahim fue largo y por arriba para encontrar a Saibari volcado a la derecha dentro del área, que la acomodó con un toquecito para dejarla picando y después mandó un misil que quedó colgado de la red. La rápida ventaja y la forma en que Marruecos ejerció la superioridad en el juego en los minutos siguientes permitían suponer un triunfo más sobrado, pero el impulso marroquí se fue apagando tras algunas chances claras desaprovechadas y con la tranquilidad que le daba la escasa producción escocesa en ataque.
En sus momentos más inspirados, los Leones del Atlas, que en el Mundial pasado sorprendieron llegando a la semifinal, se muestran como un equipo muy serio y con grandes aspiraciones, pero volvieron a perder intensidad y nivel de juego con el paso de los minutos. Falta ver qué sucede cuando el trámite pida otra cosa.
Los dirigidos por Steve Clarke, un equipo que se siente más cómodo defendiendo que atacando, como quedó evidente incluso ante una selección sin gran poderío como la de Haití, por momentos parecía aguantar el resultado aunque iba perdiendo. Recién en la última media hora se dio cuenta de que todavía estaba en partido y podía buscar algo más. Clarke hizo cambios ofensivos y mandó a la cancha al movedizo y jovencito puntero derecho Ben Gannon-Doak, que pateó un poco el tablero e intentó cosas diferentes, y por momentos puso en aprietos a la defensa marroquí. Pero todo fue demasiado esforzado para el ejército de Tartán y el partido se le fue sin poder rescatar puntos, salvándose incluso de una peor derrota con alguna contra marroquí en el final.
Marruecos llegó a cuatro unidades y definirá la última fecha de la fase de grupos frente a Haití. Escocia, que tiene 3 puntos tras ganarle a Haití, cierra frente a Brasil.
