Mañana a las 21, las selecciones de Uruguay y España se enfrentarán en el estadio Guadalajara por la última y decisiva fecha del grupo H de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Con la excusa del partido que define el pase a los octavos de final entre la Celeste y la Roja, la diaria Verifica comparó datos de ambas naciones en sus principales indicadores de economía, salud, educación y representación de género.
Economía
Al analizar la capacidad económica de cada país, las distancias saltan a la vista, aunque con contextos fiscales dispares. El producto interno bruto (PIB) per cápita por paridad de poder adquisitivo (PPA) sitúa a España notablemente por encima, con una estimación de 57.965 dólares PPA frente a los 36.417 dólares PPA de Uruguay en 2024, según la base de datos del Banco Mundial.
Esta disparidad también se refleja en los salarios. Mientras que el salario mínimo mensual en el país europeo se ubica en el entorno de los 1.422 dólares PPA, en Uruguay ronda los 520 dólares PPA.
Por otra parte, la deuda pública respecto al PIB de España se consolidó en un 101,6% al cierre del pasado abril. Por su parte, Uruguay mantiene un nivel de deuda significativamente más bajo, situado en el entorno del 56,8% del PBI al cierre de 2025.
Bienestar y la seguridad
En términos de bienestar global, el informe sobre Índice de Desarrollo Humano (IDH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cataloga a ambas naciones bajo la consideración de IDH “muy alto”. No obstante, la medición adjudica a España una puntuación de 0,938 frente al 0,862 de Uruguay. En cuanto a la distribución del ingreso medida por el índice de Gini (donde 0 representa la equidad perfecta y 1 la desigualdad absoluta), España muestra una estructura más homogénea con un registro de 0,315, mientras que Uruguay promedia un 0,400, según datos del Banco Mundial.
El mayor contraste tal vez se encuentre en los indicadores de seguridad y convivencia. Los datos consolidados del Ministerio del Interior de Uruguay detallaron que la tasa de homicidios cerró en 2025 con una tasa de 10,3 por cada 100.000 habitantes. En España, la cartera de seguridad de ese país informó una realidad drásticamente menor: apenas 0,79 homicidios por cada 100.000 habitantes.
La diferencia en salud también es considerable. La mortalidad infantil (medida por cada 1.000 nacidos vivos) es de 7,3 en Uruguay, según los registros del Ministerio de Salud Pública, frente a un 3,04 registrado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España.
Salud y educación
En lo que refiere a salud, Uruguay registra una tasa de médicos según su población de cerca de 440 médicos cada 100.000 habitantes, de acuerdo al Colegio de Médicos, mientras que España se sitúa en 650 médicos cada 100.000 habitantes, según el INE de ese país.
En el plano educativo, la brecha de rendimiento es nítida. Según los resultados oficiales de las últimas Pruebas PISA publicadas por la OCDE, España superó a Uruguay de manera extendida en las tres dimensiones analizadas, registrando 473 puntos en Matemáticas frente a los 409 de Uruguay, 474 puntos en Lectura en comparación con los 430 alcanzados en las aulas locales y una marca de 485 puntos en el área de Ciencias respecto a los 435 obtenidos por el sistema educativo uruguayo.
Demografía y diversidad parlamentaria
En los últimos años, España se ha consolidado como un polo receptor de inmigrantes, y la población de origen extranjero alcanza ya el 14,7% de su padrón general, según los datos del INE de ese país. Uruguay, pese al incremento también de corrientes migratorias, registra apenas un 3,08% de población nacida fuera de fronteras, conforme a los datos definitivos del último censo del INE local.
En el Poder Legislativo, la representación política también exhibe asimetrías de género. En las Cortes Generales de España, el porcentaje de mujeres parlamentarias se sitúa en el 44,0%, según los registros oficiales de la Unión Interparlamentaria. En el Parlamento uruguayo, por otra parte, la representación femenina en las cámaras electas en la última elección fue de sólo el 29%
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