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Lionel Scaloni, el 19 de julio, en el estadio de Nueva Jersey. · Foto: Pedro Ugarte, AFP

Lionel Scaloni, el 19 de julio, en el estadio de Nueva Jersey.

Foto: Pedro Ugarte, AFP

Entre lágrimas, Lionel Scaloni dejó en duda su continuidad en Argentina

El entrenador no pudo contener su emoción cuando le preguntaron por su continuidad.

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Lionel Scaloni cerró el Mundial con una conferencia de prensa atravesada por la serenidad, primero, y por la emoción, después. El entrenador argentino habló tras la derrota ante España en la final y terminó quebrado cuando le preguntaron sobre su futuro.

La consulta fue directa: “Después de este Mundial, la gente quiere que sigas. ¿Qué vas a hacer?”. Scaloni empezó como suele hacerlo, apoyado en su serenidad y capacidad de análisis. Explicó que primero hablará con el presidente de la AFA, que tiene “más o menos una idea” de lo que quiere hacer, pero que no tomará ninguna decisión en caliente. “Cumpliré mi contrato y después veré. Siento la necesidad también de pensar”, dijo, marcando que necesita distancia emocional para evaluar si está en condiciones de seguir.

A medida que respondía, su postura se fue resquebrajando. “Siento la necesidad de pensar. No sé si voy a poder hacer algo tan grande como esto y a lo mejor habrá que hablarlo. Yo al presidente le estoy agradecido por haberme dado la oportunidad de estar en el lugar...”. No alcanzó a terminar la frase: se llevó la mano al rostro y rompió en llanto. La sala quedó en silencio unos segundos y, enseguida, el silencio se transformó en un aplauso largo de los periodistas, a modo de reconocimiento por su ciclo.

Cuando pudo seguir, lo hizo con la voz quebrada y con una idea que se repitió varias veces: la dimensión del cargo que ocupa. “Estar en el lugar que estoy es estar en el lugar soñado por todos. Hemos intentado hasta el último momento dar el máximo como cuerpo técnico y jugadores, y creo que es justo que me pueda tomar este tiempo y pensarlo. Este lugar es maravilloso, un lugar soñado”, subrayó, como si necesitara recordar que, aun en la derrota, sigue viviendo algo que nunca imaginó.

Las lágrimas volvieron a interrumpir otra idea que quiso poner en palabras. “A ver si paro, porque no soy capaz”, se sinceró, dejando ver el choque entre la exigencia permanente y la fragilidad del momento. Intentó continuar, dijo que “en mi vida pensamos con el cuerpo técnico que íbamos a estar. Entonces, para seguir, se necesitan un montón de cosas. Volver a resetearse, para formar un grupo como este, que difícilmente se vuelva a formar. Me duele en el alma... Lo siento”, y se paró y se fue, muy emocionado.