Este miércoles se confirmó la llegada del arquero Santiago Mele a Independiente de Avellaneda. El uruguayo, tercer arquero mundialista de la selección de Marcelo Bielsa, perdió terreno en el arco de los rayados de Monterrey, equipo al que llegó para la temporada 2025-26, y el club mexicano decidió cederlo a préstamo para que se mantenga en competencia.
Mele, de 28 años, llega al rojo con contrato hasta el final de la temporada actual. Una vez transcurrida, el club argentino podrá ejercer una opción de compra prevista en el préstamo, de tres millones de dólares por el 80% de la ficha del arquero. Monterrey había pagado una cifra algo superior (cercana a los tres millones y medio) por el 100% de la ficha de Mele a Junior de Barranquilla, el año pasado, y le extendió un contrato hasta diciembre de 2029. En el equipo colombiano, Mele había sido figura y titular indiscutido del arco por un par de temporadas, y es el club en el que más minutos y más partidos jugó, de los siete que ya consolidan su carrera.
El arquero ya conoce el fútbol argentino. Después de deslumbrar en las selecciones juveniles uruguayas y en Fénix, donde debutó profesionalmente, Mele no tuvo suerte en su incursión europea –no fue tenido en cuenta en Turquía ni España–, y tras un regreso al fútbol uruguayo y un notable paso por Plaza Colonia, que lo volvió a poner en el radar, se fue a jugar a Unión de Santa Fe, donde completó 58 presencias, con 19 vallas invictas.
Mele llega a un Independiente que tiene a su arquero, Rodrigo Rey, como capitán, figura y referente. Pero el arquero titular ya tiene 35 años y el técnico del rojo, Gustavo Quinteros, consideró prioritario sumar un arquero al que consideran con trayectoria y jerarquía como para competir en el puesto con su capitán. Independiente no tendrá esta temporada actividad internacional, pero mantiene la doble competencia con el torneo local y la Copa Argentina, en la que se medirá ante Atlético Tucumán en octavos de final.
Los que no quedaron contentos con el acuerdo de Mele e Independiente fueron los dirigentes de Blanco y Negro, la sociedad anónima que administra Colo Colo, que tenía todo prácticamente cerrado para que el arquero atajara esta temporada en el club chileno. Según detalló la prensa trasandina, Mele y Blanco y Negro habían sellado ya “un acuerdo de palabra” para su llegada a Colo Colo, que el futbolista no respetó y cambió las condiciones, lo que habilitó la aparición del club argentino que finalmente cerró la negociación y se quedó con el arquero.
