Nacional perdió este sábado 2-0 ante Racing en el estadio Centenario y no levanta cabeza. El conjunto tricolor, que había quedado afuera de la Copa Sudamericana frente a Tigre, no ha sumado en el Clausura y arrastra una pésima temporada. Bajo este panorama adverso, Nacional cesó a Jorge Bava. La decisión, tomada este domingo, todavía no es oficial, pero el entrenador ya no continuará al frente del plantel. La salida llega apenas seis días después de que la comisión directiva lo hubiera ratificado en el cargo tras la derrota ante Boston River en el arranque del Clausura, en lo que terminó siendo una ratificación con fecha de vencimiento: si el equipo no ganaba, el cese iba a llegar de todos modos.
El sábado, después de la derrota 2-0 ante Racing en el estadio Centenario, Bava había sido categórico: “Voy a seguir, sí”, dijo a la prensa, y respaldó a sus jugadores pese a no encontrar explicaciones para la crisis futbolística. “Hay poca explicación, convivo con ellos, veo lo que se esfuerzan a diario para salir de esta situación y no lo estamos logrando. Lo anímico pesa, pero es un todo”, fueron sus palabras.
Los números del ciclo no dejan margen para la sorpresa. Bava dirigió 25 partidos con un saldo de 11 victorias, tres empates y 11 derrotas. A la crisis en el torneo local —el equipo va séptimo en la tabla anual, a diez puntos del líder Racing y a ocho de Peñarol— se sumaron las eliminaciones internacionales, donde Nacional no logró superar la fase de grupos de la Copa Libertadores y luego quedó afuera de la Copa Sudamericana ante Tigre.
El entrenador había llegado en marzo, después del malogrado ciclo de Jadson Viera, y su continuidad había generado diferencias puertas adentro del club. Tras la ratificación de la semana pasada, el histórico dirigente tricolor Raúl Giuria —que había propuesto a Álvaro Gutiérrez como alternativa— renunció a su cargo en la directiva. Ahora, con Bava afuera, Nacional deberá definir quién toma las riendas de un plantel que necesita revertir con urgencia una temporada que, hasta ahora, no encuentra rumbo. En la danza de nombres como posible sustituto aparecen Sebastián Abreu, Gustavo Munúa, Diego Monarriz y el propio Álvaro Gutiérrez.
