Ya se fue la primera mitad del Clausura y el campeonato uruguayo entra en su recta final, en la que cabe esperar que cobre una forma más definida y tamizada la carrera por el título. Racing Club ya tiene su lugar asegurado en la definición del año, tras haberse quedado con el Apertura en un título histórico para el club, pero todo se mantiene abierto en los otros dos frentes que otorgan un cupo para la decisiva disputa final: el Clausura y la tabla anual.
En el Clausura, que lidera Montevideo City Torque a pesar de haber perdido este fin de semana y de tener un partido menos, todo quedó muy apretado en la tabla –seis puntos separan al primero del décimo–, cuando faltan siete fechas para el final: cualquiera de los equipos de arriba mantiene chances ciertas de mezclarse en una puja por el título, aunque deberá probarlo en la cancha.
En la anual, mientras tanto, Peñarol sacó tres puntos de ventaja en la cima sobre su escolta, Deportivo Maldonado. Les siguen Torque y Racing, ambos cinco puntos abajo del puntero, y más abajo Nacional, con nueve puntos menos que el aurinegro. Wanderers y Liverpool completan, en la foto actual, los puestos de clasificación a copas internacionales.
En la primera fecha del Clausura, Torque y Peñarol no pudieron jugar su partido por una falla en la red lumínica del Charrúa. Ahora, con las apuestas más altas y con más en juego, pero también con dos equipos que se han consolidado y han sumado madurez y carácter, el choque, este miércoles a las 20.00 en el estadio Centenario, se alza como trascendental de cara a la definición del campeonato.
Un eventual ganador le sacará a su rival una ventaja importante, ya sea en el Clausura –si gana el ciudadano– o en la anual –si el carbonero es vencedor–, además del espaldarazo anímico de superar a un fuerte oponente, que jugará su papel en lo que queda por delante.
Aguanten, che
La falla técnica en las luces del estadio Charrúa, y la decisión del árbitro Javier Feres de suspender el partido –a la que el director de negocios de Montevideo City Torque, Javier Nóblega, definió entonces como “apresurada”– generó incertidumbre, polémica y varias suspicacias.
En el arranque del Clausura, el equipo de Marcelo Méndez todavía venía abajo en la anual –cuarto– y parecía tener toda su energía enfocada en sus partidos por la Copa Sudamericana, mientras que Peñarol, que había tenido un primer semestre decepcionante –fuera de las copas internacionales, cuarto en el Apertura–, recién empezaba a cambiar la cara y a entusiasmar a la hinchada, con la transformadora llegada del juvenil argentino Leonel Jaime y el inmediatamente posterior título del Torneo Intermedio. Los dirigidos por Diego Aguirre recién se subieron a lo más alto de la tabla anual en la última fecha del Intermedio; a partir de entonces también se consolidó Torque, que ganó después todos sus partidos del Clausura, hasta esta última fecha en la que perdió con Deportivo Maldonado.
Peñarol advirtió que podía reclamar los puntos del partido, pero después hubo negociación entre los clubes y se llegó a un acuerdo que cambió críticamente las condiciones para el enfrentamiento. La directiva de Torque aceptó trasladar el juego al estadio Centenario, resignando su localía en el Charrúa, donde además se juega en césped sintético, una cancha que suele complicar bastante a los visitantes.
Por otra parte, el acuerdo entre los clubes permitió a Peñarol disponer de entradas a precios populares para su parcialidad. Ahora, después de cuatro partidos sin su hinchada por la sanción tras el clásico, el carbonero volverá a jugar con el apoyo de su populosa afición en el Centenario, donde cabe esperar una buena concurrencia.
A la cancha
Torque encara este partido tras haber sufrido su primera derrota del Clausura, ante un Deportivo Maldonado que se mantiene consistente en la temporada y le ganó un partidazo a domicilio. Pero el equipo de Marcelo Méndez, afirmado por su campaña continental, ha demostrado que tiene con qué reponerse de un mal resultado, y en cada presentación exhibe juego y compromiso colectivo.
El ciudadano pierde una pieza importante en la mitad de la cancha: Pablo Siles fue expulsado en el juego ante los fernandinos –una segunda amarilla dudosa tras una mano aparentemente sin intención– y deberá cumplir su partido de suspensión. Por esa zona ha alternado Diogo Guzmán en el equipo, aunque su perfil es más ofensivo que el de Siles.
Como contrapartida, Salomón Rodríguez se perfila para volver a la titularidad, después de perderse un par de partidos y entrar desde el banco contra el Depor, ya recuperado de algunas molestias, mientras que el otro centrodelantero del plantel, Nahuel da Silva, también estará a disposición de Méndez tras cumplir con la suspensión por acumulación de amarillas.
Por el lado carbonero, Aguirre ya tiene algunos cambios definidos. En la defensa, saldrá el argentino Germán Pezzella, que fue protagonista en el triunfo ante Boston River, pero sufrió un golpe en la jugada del primer gol de Peñarol y quedará afuera por precaución. La precaución alcanza también a una preocupación reglamentaria, ya que Pezzella acaba de llegar al club y recibió la habilitación oficial para jugar a partir de la quinta fecha del Clausura, y como este partido corresponde a la primera, desde la directiva prefieren evitar eventuales interpretaciones que puedan afectar al equipo. En su lugar jugará el juvenil Nahuel Herrera, que ha venido sumando minutos tras recuperarse de una lesión en el pie.
En Peñarol también se confirmó la presencia en el equipo de Leonel Jaime, que el fin de semana sufrió un golpe y salió muy dolorido del partido con Boston River. Desde Peñarol aseguraron que se trató nada más que del golpe y que el talentoso juvenil será titular.
