A finales de agosto, la selección que dirige Gerardo Jauri viajará a China para una gira amistosa que, en principio, incluye dos partidos ante la selección local, aunque está la intención de cerrar algún otro encuentro en la estadía asiática. La búsqueda de partidos internacionales de nivel tiene el objetivo de ser una especie de laboratorio en movimiento para un equipo que se ganó el derecho de soñar con volver a un Mundial de básquetbol después de 41 años.
Para esta gira, Jauri citó a 14 jugadores: Joaquín Rodríguez, Emiliano Serres, Martín Rojas, Santiago Véscovi, Nicolás Pomoli, Theo Metzger, Gonzalo Iglesias, Pablo Gómez, Martín Bianchi, Nicolás Martínez, Luciano Capalbo, Lucas Rodríguez, Bernardo Barrera y Juan Ducasse. Bruno Fitipaldo, Luciano Parodi y Joaquín Taboada no podrán viajar por compromisos con sus clubes, pero los tres estarán a la orden para la segunda fase de las Eliminatorias. El cuerpo técnico quiere aprovechar el viaje para probar variantes y darle rodaje internacional a jugadores que, en la rotación larga que exigen las ventanas FIBA, pueden ser clave.
En ese contexto, la gira en Guangzhou funcionará como banco de pruebas. Sin Fitipaldo, Parodi ni Taboada, Jauri tiene la oportunidad de exigir más a los bases que vienen empujando desde atrás, de darle minutos de responsabilidad a Rodríguez y Véscovi como líderes de perímetro, y de continuar el proceso de integración de jóvenes como Hueso Martínez, Lucas Rodríguez y Barrera. También los amistosos ante China —y el o los eventuales partidos que se puedan sumar en la gira— permitirán ajustar detalles defensivos, automatismos ofensivos y profundidad del plantel en un entorno distinto, con otros ritmos y exigencias físicas. Es, también, un modo de mantener al grupo compitiendo y conectado, en un calendario de ventanas que obliga a convivir con cortes y reencuentros permanentes.
Un sueño real
Las Eliminatorias tienen a Uruguay muy bien posicionado. La celeste cerró la primera ronda venciendo a Cuba en el Antel Arena y terminando en el primer lugar de su grupo, con cinco triunfos y una derrota. La celeste compartió puntaje con Argentina, pero quedó arriba por diferencia de puntos en los choques entre sí.
El dato no es menor porque el puntaje se arrastra a la segunda fase. La celeste llega a la recta final en un lugar privilegiado: desde que las Eliminatorias se juegan así, jamás había logrado cinco victorias en los seis primeros encuentros. Volver al campeonato del mundo después de 41 años —el último fue España 1986— dejó de ser una quimera. Qatar 2027 aparece en el horizonte como un objetivo complejo pero alcanzable.
En la segunda fase, Uruguay se cruzará en formato local y visitante con los tres clasificados del grupo B: Canadá, que llega invicto; Puerto Rico, que dio el batacazo ganando de visitante a Bahamas con todos sus jugadores NBA disponibles; y, precisamente, Bahamas. La tabla arranca partida en dos bloques. Canadá llega con seis triunfos, Argentina y Uruguay con cinco, mientras que Puerto Rico, Bahamas y Panamá tienen dos. Los tres mejores de la zona clasifican de forma directa al Mundial; el cuarto deberá quedar mejor ubicado que el cuarto del grupo que combina las zonas A y C. En total, América reparte siete cupos.
