A sus 37 años y con casi 20 temporadas completas como deportista profesional, Nicolás Lodeiro le comunicó al plantel de Nacional en Los Céspedes que decidió terminar su carrera. El sanducero jugó 19 encuentros en 2026 con la casaca tricolor, no hizo goles y dio una asistencia. Si bien había perdido lugar en los últimos encuentros, venía de tener minutos en el Intermedio y en la serie de la Copa Sudamericana ante Tigre.
El volante ofensivo cerró una carrera muy buena, fue campeón en los cinco países donde jugó, militó en equipos grandes y disputó más de 600 encuentros entre selecciones y clubes.
En Nacional levantó la copa en el Campeonato Uruguayo 2008-2009, en el que fue elegido mejor jugador del torneo, y volvió a ser campeón en 2025 luego de su retorno a la institución. En Ajax ganó dos veces la Eredivisie, que es la primera división holandesa, y en una ocasión la Copa de Países Bajos. En Boca fue campeón de la Liga y la Copa Argentina. En Seattle Sounders ganó dos veces la MLS y una la Copa de Campeones de la Concacaf. En Brasil obtuvo el Campeonato Carioca, el Guanabara y el Trofeo Río, todos con Botafogo.
Además de los clubes en los que se coronó, vistió las camisetas de Corinthians en Brasil, Orlando City y Houston Dynamo en Estados Unidos.
De celeste
Con Uruguay ganó la Copa América 2011 como gran logro. Pero además participó en los mundiales de Sudáfrica 2010, en el que la selección logró el cuarto puesto, y Brasil 2014. Jugó el Mundial sub 20 de Egipto en 2009 y los Juegos Olímpicos en Londres 2012.
Con la celeste anotó diez goles y dio 13 asistencias en 76 encuentros disputados. Su último tanto fue el primero de la goleada 4-0 ante Ecuador en la Copa América 2019, en el debut del equipo dirigido por Óscar Washington Tabárez en el torneo.
Su despedida
Lodeiro se despidió con un mensaje cargado de gratitud y pertenencia que Nacional posteó en sus redes sociales. “Llegó el momento que iba a llegar, la verdad, pero que no quería. Pero sí me preparé. Llegó el momento de retirarme del fútbol, de dejar atrás una parte hermosa, preciosa de mi vida, que me dio todo”, fueron sus primeras palabras, y recordó además que llegó al club con 12 años desde Paysandú y que allí “maduró, creció, aprendió, cayó y se levantó”. “Se terminó una etapa preciosa y nada más lindo que terminarla donde arranqué, acá, en casa. Me voy feliz porque Nacional me dio más de lo que me imaginé, más de lo que yo soñé. Cumplí todo”, afirmó, tras destacar que le “metió todo lo que pudo, con tremendo sacrificio y mucha pasión”.
El sanducero señaló que Nacional tiene “un lugar especial” en su corazón porque “fue donde empezó todo y donde quería cumplir el sueño de poder retirarme por esta puerta”. También agradeció a la selección uruguaya y al Complejo Celeste como parte de su camino, y le habló directamente a la hinchada, porque ahora estará “del otro lado del tejido” porque “los colores del sentimiento van a estar siempre”. “Se termina la etapa de jugador, pero la vida sigue y hay que seguir alegrándonos cuando gane nuestro querido Nacional”, cerró.
