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Deporte Fútbol
Patricio Pernicone, de Juventud de Las Piedras, y Luciano Boggio, de Nacional, el 6 de setiembre, en el Gran Parque Central. · Foto: Guillermo Legaria, Agencia Gamba

Patricio Pernicone, de Juventud de Las Piedras, y Luciano Boggio, de Nacional, el 6 de setiembre, en el Gran Parque Central.

Foto: Guillermo Legaria, Agencia Gamba

Juventud se lo empató en la última a Nacional

Agustín Alaniz anotó en tiempo de descuento e impidió que el tricolor sumara tres triunfos consecutivos por primera vez en el año.

Nacional sigue sin jugar bien, pero los resultados parecían cambiar la energía en la tribuna. Juventud de Las Piedras logró la justicia sobre el final: rescató un empate con el gol sobre la hora de Agustín Alaniz en lo que había sido un partido parejo.

En números, el empate no le sirve a ninguno de los dos. El bolso, sin margen de error, dejó dos puntos vitales en su afán por sumarse a la pelea de las diferentes tablas. El pedrense sigue en el fondo de la anual, lejos de puestos de copas internacionales y necesitado de engrosar el promedio para 2027.

De movida

El partido se activó rápido, con dos goles antes de los diez minutos. Juventud entendió que había tierra fértil para llegar al área rival, sobre todo con las diagonales que tiró Bruno Larregui, un problema sin solución para la zaga tricolor.

Así llegó el primero, en el inicio del encuentro. El delantero picó a la espalda de Sebastián Coates y desparramó a Francisco Calvo. Cuando le salió Luis Mejía, definió corto y certero.

Nacional empató tras una presión alta en la que Maximiliano Silvera recuperó ante Emanuel Cecchini. Lucas Rodríguez, que venía de frente, recortó y le pegó. El balón se desvió en el camino y Sebastián Sosa no pudo hacer nada. El marcador estaba 1-1 antes de los diez minutos: había gente que todavía no había ingresado al Gran Parque Central.

Mejía fue la figura del primer tiempo, con tres atajadas que impidieron que el bolso se fuera abajo al descanso. El tricolor solo inquietó con un tiro libre lejano de Gastón Martirena.

Desde el punto de vista táctico, el equipo pedrense movió bien el balón en la mitad de la cancha, impuso condiciones desde ese sector y tuvo en Alejo Cruz y Gastón Pereiro a los dos jugadores que salieron a crear en la puerta del área, aunque no siempre resolvieron bien. Larregui se movió por todo el frente del ataque y el equipo de Daniel Carreño nunca pudo referenciarlo.

No termina hasta que termina

El entrenador tricolor metió cambios sin alterar el sistema táctico. El equipo siguió sin tener generación de fútbol por el centro y fue anunciado por las bandas. Cuando Silvera salió para juntarse, nadie picó al espacio. El trámite pedía más jugadores de ofensiva.

Juventud llegó menos que en el primer tiempo, pero cada vez que lo hacía daba la sensación de ofender con mayor peligro que su rival. Llegaba más armado, con jugadores por todo el frente de ataque.

El único argumento que había mostrado Nacional era la pelota quieta, y así llegó el segundo. Martirena ejecutó muy bien los tiros de esquina y en los movimientos de cortinas siempre aparecía Calvo en soledad. En la primera cabeceó mal, pero en la segunda definió notable contra el palo para cerrar una semana soñada –el costarricense venía de anotarle a Peñarol en el clásico siete días atrás–.

Después el partido cayó en un pozo gigante. El tricolor controló la ventaja y Juventud no mostraba argumentos para torcer la historia. El premio al buen primer tiempo pedrense llegó al final, en una jugada en la que descargó Fernando Mimbacas y definió Agustín Alaniz llegando de frente; dos de los jugadores que habían entrado en la última recta del encuentro le dieron la razón en los cambios a Sergio Blanco.

Nacional sufrió un descuido enorme en un partido que parecía cerrado y dejó puntos que pueden ser dolorosos en el futuro. Se aferró a la revisión del VAR, pero el trazado de líneas marcó que todo era lícito para sellar el final de la historia.