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Economía Precios
Planta de Ancap, en La Teja (archivo, octubre de 2026). · Foto: Gianni Schiaffarino

Planta de Ancap, en La Teja (archivo, octubre de 2026).

Foto: Gianni Schiaffarino

El informe trimestral de política monetaria proyecta repunte transitorio de la inflación y recuperación gradual de la actividad

Según la autoridad monetaria, la inflación aumentaría transitoriamente hasta el primer trimestre de 2027 y luego convergería a la meta. Sin embargo, persisten riesgos asociados al precio del petróleo, las condiciones climáticas y las perspectivas del dólar.

Los principales mensajes

El Banco Central del Uruguay (BCU) publicó el Informe de Política Monetaria (IPOM) correspondiente al tercer trimestre del año, desplegando su diagnóstico sobre el estado actual de la coyuntura, las proyecciones macroeconómicas y los riesgos que enfrenta la inflación. El mensaje central es que la economía sigue operando con una inflación cercana a la meta (4,5%) y expectativas ancladas, en un contexto internacional más desafiante.

Según el informe, la intensificación de las tensiones en Medio Oriente mantiene elevados los precios de la energía y de otros bienes clave, mientras que las condiciones financieras globales se tornaron algo más restrictivas en el último mes, en particular luego del aumento de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal.

El diagnóstico: precios y actividad

La inflación interanual se ubicó en 4,7% en setiembre, dentro del rango de tolerancia (3% a 6%). Según el IPOM, la aceleración que exhiben los precios desde junio responde al encarecimiento de los bienes importados, alimentos y combustibles, pero no da cuenta de presiones inflacionarias generalizadas: la inflación no transable (que refleja la dinámica interna de los precios) se mantuvo estable en torno a 5,8% y las expectativas permanecen relativamente ancladas en torno a la meta dentro del horizonte de política monetaria. Para este horizonte, que es de dos años, el promedio de las últimas encuestas de expectativas apunta a una inflación de 4,7%, “lo que ratifica la confianza en el régimen de metas de inflación”.

En el frente de la actividad, el panorama muestra señales encontradas. Por un lado, la contracción del PIB durante el segundo trimestre (0,8%) refleja “los efectos rezagados de la sequía sobre el sector agropecuario” y no reviste un carácter generalizado. Por el otro, señala el BCU, “la demanda interna continuó mostrando resiliencia”. En este marco, la brecha de producto (definida como la distancia entre el PIB efectivo y el potencial) “se mantuvo en terreno levemente negativo, sin generar presiones inflacionarias relevantes por el lado de la demanda”.

En este contexto, el Comité de Política Monetaria (Copom) resolvió por unanimidad la semana pasada aumentar la tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, de 5,75% a 6%. Según el BCU, la medida no procura revertir el efecto directo de los aumentos transitorios de la energía y los alimentos, sino limitar su persistencia y evitar su traslado al resto de los precios y a las expectativas de inflación.

Sobre el contexto externo

En lo que refiere al escenario internacional, el informe destaca que el precio del petróleo se mantiene en torno a los 100 dólares por barril, sensiblemente por encima de los niveles previos al conflicto, y muestra una elevada volatilidad. No obstante, los contratos futuros anticipan una baja gradual para el horizonte de proyección relevante, sugiriendo que podrán caer hasta unos 76 dólares por barril. “Esta trayectoria supone una normalización gradual de las condiciones de oferta en el mercado energético” y constituye un supuesto clave del escenario base contemplado por el BCU.

En la región, alerta el reporte, persisten las señales de desaceleración: el PIB de Brasil creció 0,5% en el segundo trimestre y el de Argentina cayó 0,6%, aunque los analistas proyectan expansiones de 1,8% y 2,1% para este año, respectivamente. Además, en Brasil el escenario fiscal sigue siendo una fuente de vulnerabilidad y en Argentina la actividad se caracteriza por una dinámica muy asimétrica en la que el crecimiento se concentra en los sectores que son menos intensivos en mano de obra.

Uruguay: escenario base y balance de riesgos

Las proyecciones elaboradas por el BCU incorporan precios externos más altos y condiciones financieras algo más restrictivas que en el informe anterior. En ese marco, la inflación aumentaría de forma transitoria hasta el primer trimestre de 2027 y luego convergería a la meta dentro del horizonte de política monetaria, una vez disipados los shocks de oferta. Por su parte, la actividad retomaría gradualmente su ritmo tendencial, impulsada por el consumo privado y, en menor medida, por el consumo público y la inversión.

En particular, señala el informe, los riesgos para la inflación aumentaron, con un sesgo al alza en el corto plazo. Entre los factores que podrían generar presiones adicionales en materia de precios, el BCU destaca una prolongación del conflicto en Medio Oriente, riesgos climáticos asociados a El Niño (que podrían ser más intensos de lo previsto) y un dólar globalmente más fortalecido. Como contrapeso, no obstante, señala el anclaje de las expectativas, la estabilidad de la inflación no transable y una brecha de producto levemente negativa (que no generaría presiones sobre la dinámica inflacionaria).

Contrastes: ¿qué esperan los analistas?

La encuesta de expectativas relevada por el BCU en octubre permite contrastar este escenario. En el caso de los precios, la mediana de las respuestas anticipa una inflación cercana al 4,9% para el cierre del año, lo que supone un repunte de casi dos décimas con relación al relevamiento realizado en setiembre (en línea con el nuevo ajuste de los combustibles). A 24 meses, que es el plazo relevante para la política monetaria, las expectativas se mantienen en torno a la meta del 4,5%. De esta manera, el diagnóstico sobre la transitoriedad del repunte inflacionario coincide con el que se desprende del IPOM.

En el caso de las proyecciones de crecimiento, la última encuesta que hizo el BCU entre los analistas no introdujo modificaciones significativas. En ese sentido, se prevé un crecimiento de apenas 1% para este año, seguido de un tímido repunte en 2027 (1,7%) y en 2028 (1,8%). De esta manera, los analistas son un poco más cautos sobre la capacidad de la economía de retomar su crecimiento tendencial.