El dato
El Banco Central del Uruguay actualizó el indicador mensual de actividad económica (IMAE) con los datos de junio, que pautó una expansión de 1,4% con relación a mayo y un aumento de 0,7% en términos interanuales. De esta manera, se revierte la tendencia observada durante el bimestre previo, dado que tanto en abril como en mayo el indicador cayó 1,4%.
El IMAE opera como una suerte de adelanto del PIB, que acorta los tiempos de publicación (el PIB tiene un rezago relevante, considerando el vértigo reciente de los acontecimientos) y aumenta la frecuencia del dato (dado que el PIB es trimestral).
En ese sentido, lo último que sabemos del PIB es lo que pasó entre enero y marzo (creció 0,9% interanual y 0,8% trimestral), dado que la publicación de los datos correspondientes al segundo trimestre está prevista recién para el próximo 15 de setiembre. De ahí la utilidad del IMAE.
Un poco más de contexto
La semana pasada, el equipo económico presentó el proyecto de ley de Rendición de Cuentas ante la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de la Cámara de Senadores, destacando que la expansión del primer trimestre fue mayor de la prevista por el Comité de Expertos y de la proyección que tenía el Ministerio de Economía y Finanzas (0,5%).
Sin embargo, se advirtió que durante el segundo trimestre la actividad se verá resentida por los bajos rendimientos de la zafra de verano, consecuencia de la sequía; la proyección indica una caída de entre 0,5% y 0,7% en términos interanuales. No obstante, con base en un conjunto amplio de indicadores adelantados, el equipo económico entiende que el dinamismo “subyacente” de la economía se mantiene, “dando perspectivas positivas para el segundo semestre”.
