Empezó marzo y algunos dicen que también empezó el año. Se reaviva el movimiento habitual que trae consigo un nuevo inicio de clases. Mientras tanto, la escuela 89 Ibiray espera recibir a una parte de los 290.000 niñas y niños de todo el país que hoy comenzaron la escuela, algunos por primera vez, otros a la espera de reencontrarse con un espacio ya conocido.
Fue durante su aniversario 99 que la escuela 89, ubicada en Villa Española, recibió a las máximas autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), al ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, al director nacional de Educación, Gabriel Quirici, y demás jerarcas de otros organismos del ecosistema educativo del país.
La jornada de este lunes comenzó a las 8.30. El nerviosismo de la mañana causó algunos tropezones apurados entre la cantidad de madres, padres, niñas, niños y otros familiares que se concentraron en la puerta del centro educativo e intentaban seguir el llamado de las maestras y maestros que pretendían reunir en filas a sus grupos para ingresar al centro. Más allá de la puerta de ingreso, los esperaba un largo pasillo con salida al patio para darles la bienvenida.
“Es una escuela con distintas necesidades”, dice una abuela perteneciente a la comisión de fomento del centro educativo, en referencia a los distintos niveles socioeconómicos de las familias del barrio que envían a sus hijos allí. Contó que la escuela pasó a ser de tiempo completo este año y que ese cambio ayudó en su organización. Además, destacó el gran apoyo de las madres y los padres que forman parte de la comisión, quienes están contentos con el nuevo inicio de clases.
Las niñas y niños, ya prontos y formados en el patio, frente a los padres que también participan en la bienvenida, responden, algunos con más ganas, otros con menos, a la pregunta –casi habitual– de si desean empezar otro año de escuela. Las respuestas despiertan más entusiasmo en algunos que en otros, pero algunas respuestas con un “no” bien marcado en las pequeñas gargantas a lo lejos activan carcajadas en todos los presentes.
La bienvenida comenzó con un mensaje de la directora de la escuela, Carla Varese, quien estuvo ausente por temas de salud, pero agradeció a las autoridades por haber confiado en la escuela para transformar su modalidad a tiempo completo. Además, agradeció a la comunidad de familias por haber acompañado el proceso.
Ceibal instalará pantallas interactivas en salones de primer y segundo año de las escuelas
La presidenta de Ceibal, Fiorella Haim, también participó en la bienvenida escolar y anunció la instalación de pantallas interactivas para todos los salones de primero y segundo año de primaria.
La escuela 89, según dijo Haim, ya cuenta con el uso de estas pantallas, que funcionan como un pizarrón y, como están ubicadas en un lugar central del salón de clase, permiten visualizar información extraída de internet para compartirla con todos los alumnos. En estas pantallas se podrá acceder y realizar actividades de matemática, dibujo, escritura e incluso ingresar a la Biblioteca País de Ceibal, mirar películas, entre otros diversos usos. También contó que se podrá ingresar a distintas aplicaciones educativas que ya ofrece Ceibal en sus plataformas y trabajar en el aula.
Haim contó que esta pantalla permite “el mayor contacto con el alumno y el docente” y que contribuye al “trabajo colaborativo”. Por otro lado, al ser consultada sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en las aulas dijo que desde Ceibal existe el programa de pensamiento computacional e IA “hace muchos años” y agregó que existen prácticas que aportan a la alfabetización para conocer desde chicos “qué es la IA, cómo funciona y para qué se usa”.
Por otro lado, al tomar la palabra, Gabriela Salsamendi, titular de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria (DGEIP), dijo que el comienzo del año lectivo “es un día de festejo” y de “renovar las esperanzas y los sueños”. “Nos pone en un camino muy maravilloso”, agregó. Luego de saludar a todas las autoridades de la educación que acompañaron la jornada, madres, padres y maestras, recordó que hoy son 290.000 niñas y niños los que comienzan las clases en 2.200 escuelas del país. A su vez, dijo que 11.000 ingresan al nivel de 3 años de la educación inicial y agregó que esa es una de las políticas que esperan seguir llevando adelante, ya que el inicio temprano a los centros de enseñanza “beneficia el desarrollo infantil”.
Salsamendi, hizo referencia a la ampliación del tiempo pedagógico que pasará a tener la escuela 89 a partir de este año, algo que, agregó, colabora con “ofrecer un espacio de cuidado, un espacio de aprendizajes en donde se solidifican y se robustecen aquellos conocimientos que vienen ya desde las casas”.
En cuanto a la educación en escuelas rurales, la directora de la DGEIP indicó que son 15.000 los niños y niñas que comienzan hoy las clases en esos centros. Allí también estamos trabajando para ampliar el tiempo pedagógico en relación con la universalización de la educación física”, dijo, y agregó que eso es algo en lo que “desde hace muchos años se viene insistiendo” con que suceda y de cuya necesidad son conscientes.
Por su parte, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, afirmó que “la educación pública es un camino de oportunidades” que se construye “entre todas y todos”. Además, recordó, como también lo hizo Salsamendi, que a partir del martes las familias podrán cobrar el bono educativo dirigido a más de 170.000 niñas y niños del país.
Los desafíos que enfrenta la ANEP durante el comienzo de clases
En cuanto a las dificultades que se atraviesan en este comienzo de clases, Salsamendi habló, por un lado, de problemas edilicios que afectan a algunas escuelas y agregó que existe un plan quinquenal que estima aumentar un 55% la inversión en materia edilicia. Por otro lado, dijo que otro de los desafíos implica la cantidad de grupos en las escuelas que están integrados por más de 30 estudiantes por salón. Actualmente, el número de esos grupos disminuyó a 400, en comparación con el año anterior, cuando a esta altura del año había 900 grupos de ese tamaño.
Para enfrentar esta última situación, la directora de la DGEIP dijo que este año se inauguraron 17 escuelas con ampliación de tiempo educativo “para que la demanda pueda ser cubierta”. A su vez, contó que se implementará el rol docente de “maestro flexibilizador”, rol que implica que ese docente no tendrá un grupo a cargo en una escuela particular, sino que estará disponible para colaborar con cualquier maestra o maestro que así lo requiera y necesite apoyo en la escuela que le sea asignada.
En cuanto a las escuelas que no comienzan las clases este 2 de marzo, aclaró que la cantidad asciende a tres: dos ubicadas en Lavalleja y otra en San José. Esta última, según explicó, se vio afectada por un incendio durante el fin de semana, por lo que las condiciones no eran propicias para dar inicio a los cursos. “Estamos mirando cada caso, estamos mirando cada escuela, no estamos dejando nada al azar, estamos poniendo la lupa en cada caso”, señaló.
Consultado sobre la alerta de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes), días atrás, sobre que las condiciones para el comienzo de las clases no eran las adecuadas, Caggiani respondió que “desde hace muchos años el primer día hábil de marzo empiezan las clases en Uruguay y las condiciones las tenemos que construir”. Agregó que eso contribuye a que exista una sincronización del calendario escolar en todos los subsistemas de la ANEP. Sobre la elección de horas en Secundaria no asignadas todavía, señaló que la situación será evaluada el viernes siguiente y que se espera que esas horas puedan ser cubiertas.
En Secundaria y UTU, este lunes comenzaron las clases los grupos de séptimo grado de Educación Básica Integrada y de primer año de bachillerato. El resto de los grados de cada uno de los ciclos comenzará de forma escalonada: el martes lo harán los octavos grados y segundo de bachillerato, mientras que el miércoles iniciarán noveno y tercero de educación media superior.
El inicio de la jornada en la escuela 89
La jornada cerró con la donación de túnicas por parte de la empresa Unilever, una entrega de cartucheras elaboradas con productos reciclados, a cargo del estudio Cervieri Monsuarez, y la donación de pelotas de básquetbol y fútbol por parte de Decathlon. Al término de la canción “Mi escuela”, que sonó con una coreografía que maestras y niños bailaron –y a la fueron invitadas a sumarse las autoridades presentes–, cada clase abandonó el patio para dirigirse al salón y comenzar su primer día de escuela.
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