Después de que surgieron los primeros casos, las amenazas de tiroteo siguieron en aumento en liceos y escuelas técnicas de todo el país. De acuerdo a lo dispuesto por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), en estos casos se dispone la realización de la denuncia policial y ante Delitos Informáticos, en caso de que la amenaza se realice a través de medios digitales.
Precisamente, la modalidad varía. En algunos casos fue escrita en las paredes del centro educativo, en otros se realizó de forma manuscrita y también directamente en redes sociales. En algunos casos rige por uno o dos días concretos, pero en otros se extendió durante buena parte de la semana. De todas formas, el mensaje es similar en todos los casos y, según manejan las autoridades de ANEP, se basa en un reto viral generado en la red social TikTok.
El viernes, el presidente del organismo, Pablo Caggiani, fue consultado por la prensa y señaló que la ANEP trabaja en conjunto con el Ministerio del Interior (MI) para abordar este tipo de situaciones, que se vienen multiplicando con el paso de las horas. El jerarca dijo que las amenazas “no se pueden minimizar” y que, más allá de que hasta el momento todo viene siendo “una broma de mal gusto”, el MI plantea que todas las denuncias tienen que tomarse como si fueran reales.
En ese sentido, resumió que, cuando una amenaza de este tipo se concreta en algún liceo o UTU, además de realizar la denuncia, ya que se trata de un accionar por fuera de la ley, se apuesta por un trabajo con los estudiantes. En ese sentido, dijo que los centros permanecen abiertos y se registra asistencia, pero no se computan las faltas para contemplar aquellos casos en los que los adolescentes y sus familias entienden que lo más seguro es no asistir.
Caggiani planteó que, más allá de que las amenazas no se concretan y provienen de un reto digital iniciado en Argentina, siguen el tema con preocupación, ya que en otros países del mundo se están registrando ataques con armas de fuego en centros educativos.
Por ello, ANEP trabaja articuladamente con el MI, que dispone el aumento de patrullaje en los casos en los que sea necesario, además de la intervención de la Policía Comunitaria y del equipo docente de cada centro educativo.
En paralelo, la actuación policial ha permitido identificar a algunos de los autores de las amenazas, que en todos los casos manifestaron que su intención fue generar la suspensión de clases. Según dijeron a la diaria desde la cartera, los adolescentes identificados fueron derivados a Fiscalía y en algunos casos ya han sido condenados.
Virginia Verderese, directora general de UTU, dijo este lunes que desde dicho subsistema está dispuesto que en primera instancia se trabaje a la interna de cada centro educativo, por ejemplo, a través del Consejo Asesor Pedagógico de cada escuela técnica. Además, mencionó que se apuesta a trabajar también con las familias. Consultada por la prensa sobre en cuántos centros de UTU se registraron este tipo de amenazas, la jerarca respondió que se han concretado en “tres o cuatro escuelas técnicas” con alguna réplica en otros lados.
Según se ha reportado desde varios centros educativos en los que se registraron este tipo de amenazas, mayoritariamente las familias definen no enviar a los adolescentes, por lo que los liceos y las escuelas técnicas terminan prácticamente vacíos. En otros casos, además, se han suspendido evaluaciones y otro tipo de actividades curriculares.