La Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU) presentó este lunes la Caja MOC: Mis Ojos Cuentan, que consiste en una serie de materiales para el abordaje del audiovisual en distintos niveles de la educación uruguaya. La directora de la ACAU, Gisella Previtali, definió la presentación como un hecho institucional “sin precedentes”, ya que implicó el trabajo conjunto de la agencia, de asociaciones de productores y trabajadores del audiovisual uruguayo y de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), también en articulación con el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y otros organismos.
La Caja MOC es un catálogo de 15 cortometrajes uruguayos y cinco latinoamericanos que quedan a disposición en caso de que cualquier centro educativo quiera exhibirlos en actividades que deben ser sin fines de lucro y en el marco de algún acto educativo. Dicho acto puede ser una charla, una reflexión o una clase y puede estar vinculado a la realización audiovisual en sí misma, pero también a alguna temática que sea abordada por el respectivo corto.
Según explicó en el lanzamiento Camila de los Santos, responsable del área de Formación de ACAU, creada en 2025, la agencia compró los derechos de los cortometrajes por un período de dos años, con el objetivo de facilitar su reproducción en el sistema educativo uruguayo. Justamente, desde el organismo se identificó que uno de los principales escollos para pasar cine uruguayo en las aulas es que muchas veces las películas no están fácilmente accesibles.
Para definir qué cortos estarían a disposición se convocó a realizadores y se seleccionó a los que dialogarían mejor con los distintos tramos etarios que abarcan la educación primaria y media, así como a los jóvenes. La selección se hizo en conjunto con el equipo de la Unidad Académica de Pedagogía Audiovisual del Consejo de Formación en Educación (CFE), más conocida como Cineduca. De los Santos apuntó que el catálogo busca ser “variado y representativo” y por eso se apeló a que los seleccionados fueran dirigidos en partes similares por varones y mujeres, y también que su origen estuviera en distintos departamentos del país. De igual forma, conviven diferentes formatos como la ficción, el documental y la animación.
Además de facilitar la reproducción de cine nacional, la plataforma, que se encuentra disponible en la web de la ACAU y próximamente en Biblioteca País, de Ceibal, cuenta con guías didácticas para facilitar el abordaje del lenguaje audiovisual en el sistema educativo. Por ejemplo, la guía tiene una descripción de cada uno de los cortos, la edad sugerida para su visionado –hay tanto para niños como para adolescentes– y una inscripción temática, en el entendido de que la mayoría de las veces que algún docente acude a un audiovisual es para abordar algún contenido del programa del curso.
Los cortos deben ser solicitados por correo a [email protected] y próximamente estarán disponibles en Antel TV.
Una “caja de herramientas” para analizar y producir audiovisuales
La realizadora y docente Leticia Jorge fue quien coordinó la elaboración de la guía, que elaboró junto con Magdalena Occhiuzzi, Horacio Camandulle y Martín Otheguy. Según explicó Jorge en el lanzamiento, el material parte de la base de que “nadie es analfabeto audiovisual”, ya que todo el mundo tiene la posibilidad de comprender los mensajes que circulan en ese formato. De todas formas, la continua exposición a productos audiovisuales que en la actualidad se da principalmente a través de las redes sociales, en general, no da tiempo a que las personas reflexionen sobre los mecanismos a los que apelan para su comprensión ni tampoco sobre los distintos pasos y componentes para la elaboración de una pieza audiovisual, entre ellos los artísticos.
En ese sentido, las guías pretenden convertirse en “una caja de herramientas” para que adultos puedan constituirse en “mediadores” pensando en la problematización sobre componentes del lenguaje audiovisual. Por lo tanto, cuentan con explicaciones sobre el proceso de producción, rodaje y posproducción, y también sobre los componentes básicos de ese lenguaje, como la explicación de qué es un plano. En suma, las guías ponen ejemplos a partir de los cortometrajes que son parte del catálogo y también proponen actividades a partir de su visionado. En concreto, se propone verlas una vez para comprender su contenido y una segunda para apreciar aspectos más técnicos.
Manolo Nieto, integrante de la Asociación de Productores de Cine y Audiovisual del Uruguay y de la Asociación de Directoras, Directores y Guionistas de Cine y Obras Audiovisuales de Uruguay, estuvo en el panel del lanzamiento de la iniciativa y festejó la creación de la herramienta. Según dijo, la generación de este tipo de plataforma era una “profunda preocupación” de ambas asociaciones, ya que se la considera un paso fundamental para la “formación de nuevos espectadores” para el cine nacional.
Desde la ACAU plantearon que el lanzamiento es un primer paso hacia la elaboración de un Plan Nacional de Formación en Lenguaje Audiovisual, que para Nieto será fundamental a la hora de hacer frente a la “avalancha audiovisual” que se recibe a diario desde distintas plataformas y redes sociales. Según completó, el sistema educativo es “la única trinchera que se puede cavar” para “dar lucha” con el objetivo de “dirigir la mirada desde lo ajeno hacia lo propio” en niños, niñas y adolescentes, pero también de docentes y adultos referentes.
Además, De los Santos habló sobre la compra de otros 80 títulos de películas uruguayas para su exposición en el marco de una gira nacional y también en un proyecto de extensión de la sala Zitarrosa, que invita a escolares a la sala a ver un audiovisual.
Trabajo conjunto de ANEP y ACAU para la extensión del tiempo en centros educativos
En el lanzamiento también se compartieron distintas experiencias de formación que implementa la ACAU en conjunto con la ANEP y sus subsistemas. Por ejemplo, se habló de un proyecto de extensión llevado adelante por Cineduca, que cuenta con 37 docentes distribuidos en los 32 centros del CFE de todo el país, programa que existe desde 2009 y con el que la agencia retomó el vínculo el año pasado.
Tamara Ormaechea, del área de Extensión del Tiempo Educativo de la ANEP, expuso también sobre dos planes pilotos que se hicieron en articulación con la ACAU, uno de ellos en el liceo 24 de Paso de la Arena y otro a través del programa Febrero en Acción, organizado en conjunto por la ANEP, el MEC y Ceibal, que apunta a la realización de talleres en centros de educación media.
Gabriela Pérez, directora de Integración Educativa de la ANEP, contó que la aprobación de una hoja de ruta para la extensión del tiempo pedagógico el año pasado propició la entrada en contacto con diversos organismos públicos, entre ellos la ACAU. Pérez dijo que la estrategia para cumplir con la promesa de campaña de duplicar la cantidad de niños y adolescentes con tiempo extendido en el sistema público se entiende que “el derecho a la educación incluye mucho más de lo que queda comprendido en las propuestas de programas de materias” a nivel curricular.
En ese sentido, Pérez afirmó que la educación debe hacerse cargo de contenidos y habilidades que el mundo adulto entiende que es necesario legar a los jóvenes, y eso no puede quedar en manos de posibilidades individuales. Según consideró, la formación en lenguaje audiovisual es parte de ese legado y para abordarlo en los centros educativos no es necesario que el abordaje se extienda durante todo el año lectivo, ya que, por ejemplo, puede iniciar a mitad de año. Pérez completó que también es posible un abordaje que se proponga para niños o adolescentes que pertenecen a distintas clases e incluso a diferentes grados.
La apuesta por “democratizar el acceso” al audiovisual y hacerse cargo de una “disputa ideológica” con productores “hegemónicos”
Manuel Oroño, director general de Educación Secundaria, valoró la herramienta al considerarla un espacio que permite “democratizar el acceso al audiovisual” para el estudiantado y construir pensamiento en torno a dicho lenguaje, más allá de los adolescentes que terminarán cursando una carrera terciaria en esa disciplina. Se trata de una “disputa ideológica con productores hegemónicos”, que son los que más circulan a través de redes y plataformas, sostuvo.
El jerarca también se refirió a varios audiovisuales caseros que elaboraron grupos de estudiantes en varios liceos del país para combatir la creciente ola de amenazas de tiroteos que se dio semanas atrás en decenas de centros educativos. De esa forma, ilustró la potencia de formar a los adolescentes para fortalecer sus posibilidades de ejercer la libertad de expresión.
Wilson Netto, subdirector general de UTU, citó el pensamiento de Pedro Figari, referente en la institución que integra, quien afirmaba que “había que construir una cultura” para el país y no comprarla en el exterior. Además, recordó que las industrias culturales, y en particular la audiovisual, fueron una de las cinco áreas estratégicas definidas por el gobierno nacional, en la que UTU tiene cientos de estudiantes en distintas partes del país.
En el cierre, el titular del MEC, José Carlos Mahía, y la subsecretaria, Gabriela Verde, destacaron la sinergia entre distintos organismos del Estado y de la sociedad civil que posibilitó la construcción de la herramienta y, en particular, el rol del Estado como promotor del desarrollo y la formación en el campo audiovisual. En concreto, Verde destacó la posibilidad de “romper con la cultura hegemónica” y mostrar que Uruguay también tiene productores y realizadores.