“¿Qué está pasando en tu clase, en tu barrio, en tu comunidad?”. A partir de esta pregunta, Centros en Foco invita a distintos centros educativos a mirar su entorno y transformar aquello que ven en historias audiovisuales capaces de ser contadas, compartidas y puestas en circulación.

Centros en Foco es un proyecto que forma parte de la Dirección General de Educación Técnico Profesional (DGETP-UTU) que comenzó a desarrollarse el año pasado, en diálogo con el subdirector de UTU, Wilson Netto, con la intención de abordar problemáticas detectadas en algunos centros educativos, principalmente con relación a situaciones de violencia interna que se generaban en algunas instituciones, contó a la diaria Karin Porley, coordinadora del proyecto.

Porley explicó que la forma en que el proyecto busca vincularse con los centros educativos es a través de la reflexión del entorno. “Quién está acá conmigo, en mi entorno, en la comunidad”, señaló, sobre las preguntas disparadoras. A raíz de eso, la idea es activar “la sensibilidad y la percepción” sobre el contexto para que aquellas sensaciones que nazcan a partir de ahí puedan ser compartidas. Así, el proyecto propone utilizar el audiovisual como un “puente” o “conector” para abordar esas ideas –y problemáticas–, y para dar a conocer proyectos que se llevan adelante en distintos centros de UTU del país.

Además de Porley, el equipo que trabaja en Centros en Foco está conformado por un inspector de Audiovisual, Álvaro Camilo, y los docentes de audiovisual Leo Nahum y Abel Alonzo. Nahum, Alonzo y Porley contaron en diálogo con la diaria que su vínculo con el formato audiovisual viene desde hace años, ya sea a través de la docencia o a partir de su trayectoria profesional vinculada al rubro, y sobre la población con la que trabajan en UTU señalaron que abarca desde ciclo básico a bachillerato.

En ese marco, una de las líneas de trabajo de la propuesta consiste en utilizar el audiovisual como una herramienta para potenciar iniciativas que ya se desarrollan en centros educativos. A partir del intercambio con estudiantes y docentes, el equipo busca acompañar propuestas e intereses de los jóvenes, al mismo tiempo que promueve la creación de contenidos para visibilizar experiencias que muchas veces quedan limitadas al ámbito de la propia institución o de su comunidad cercana.

La pregunta sobre por qué eligieron el lenguaje audiovisual fue respondida de forma indirecta varias veces durante la conversación, ya que el vínculo del formato con la expresión de emociones y sentires parece estar totalmente conectada. “Creo que una de las mayores fortalezas es el trabajo en equipo”, respondió Nahum, y agregó que la herramienta tiene una multiplicidad de elementos a los cuales se puede acudir y que permiten a los estudiantes elegir con cuál se sienten más cómodos para trabajar. “Genera una mezcla de posibilidades y ese lugar que puede ocupar cada estudiante o cada participante del proyecto, que muchas veces puede ser a través de la escritura del guion, el sonido, la iluminación, la edición, la expresión a través de la imagen o con la actuación”.

Desde la propuesta también se permiten contar historias cotidianas vinculadas a la convivencia y a las realidades de los estudiantes. “Trabajamos mucho con las emociones de los chiquilines”, subrayó Nahum. A través de los talleres planteados buscan que los estudiantes que participan se apropien del lenguaje audiovisual y lo utilicen como una forma de expresión y de construcción de sus propios relatos.

Uno de los motores del proyecto es conocer historias. “En este momento lo que estamos haciendo es acercándonos a los centros y dándonos a conocer”, cuentan, ya que es gracias a las inquietudes planteadas desde los distintos centros de UTU que comienzan a surgir los talleres, y a partir de ahí Centros en Foco intenta abordar mediante la realización de ese taller una posible mejora o “sensibilización” sobre los hechos.

Los talleres se desarrollan en jornadas adaptadas a los tiempos de cada institución, cuenta su coordinadora, aunque agrega que suelen extenderse hasta casi dos horas. La propuesta apunta a que participen tanto estudiantes como docentes referentes, con el objetivo de que estos últimos puedan dar continuidad a los procesos iniciados durante la actividad y, al mismo tiempo, descubrir nuevas posibilidades de trabajo con el audiovisual.

Sobre los dispositivos tecnológicos utilizados al momento de la práctica, los docentes contaron que son ellos quienes los administran, aunque en muchos casos los estudiantes también recurren a sus celulares para producir contenidos, ya que desde el equipo entienden que es una herramienta “valiosa” y que está “al alcance de todos”, que, a su vez, permite transmitir la idea de que la tecnología cotidiana también puede tener un uso pedagógico y educativo.

Desde el proyecto señalan que, en muchos casos, los talleres permiten que surjan intereses e iniciativas de los propios estudiantes. Además, contaron que algunas propuestas se activan en el momento de los talleres y otras retoman experiencias que ya venían desarrollándose desde antes en las instituciones. Como ejemplo, mencionaron el caso de la UTU Progreso, donde un grupo de estudiantes ya trabajaba en la realización de podcast junto con una radio comunitaria cercana al centro, y cuando ellos se acercaron ese trabajo sirvió como punto de partida.

Próximos proyectos que alcanzará Centros en Foco

Entre los proyectos que Centros en Foco continuará acompañando los próximos meses aparecen iniciativas vinculadas a la inclusión, el ambiente, el deporte y el trabajo comunitario en distintos puntos del país.

En Maldonado, por ejemplo, señalaron desde el equipo que acompañarán una propuesta de estudiantes de la escuela de construcción que trabajarán para la creación de una rampa de accesibilidad en una escuela pública, en articulación con la intendencia, y señalaron que este trabajo forma parte de su práctica profesional.

Por otra parte, una de las propuestas a las que alcanzarán en Melo, Cerro Largo, involucra una localidad educativa en la recuperación de un terreno baldío cercano al centro. Allí, la idea será que distintas áreas y asignaturas aporten al proyecto desde sus propias perspectivas y conocimientos.

A su vez, contaron que en Canelones habrá actividades relacionadas al vínculo con la comunidad y el ambiente, donde se proyecta, por un lado, una propuesta deportiva junto con personas mayores y, por otro, existe una propuesta enfocada en la plantación de un bosque nativo en la zona cercana a la UTU.

Finalmente, en la UTU de Paso Molino, en Montevideo, el deporte también aparecerá como eje articulador, ya que uno de los proyectos tomará la forma de una feria “mundialista”, pensada para compartir aspectos culturales de los distintos países participantes del próximo Mundial masculino de fútbol y para acompañar a la selección uruguaya.

La forma de comunicarse con el equipo del proyecto para acercar una propuesta educativa es a través de los correos [email protected] o [email protected].