Hace casi un año, el presidente de Argentina, Javier Milei, dedicó gran parte de su intervención en el Foro Económico de Davos a atacar la diversidad sexual y el feminismo en base a inexactitudes, tergiversación de la información y mentiras. Sin tapujos, y fiel a su estilo, cuestionó, por ejemplo, que exista la figura del femicidio, porque, a su entender, implica “legalizar, de hecho, que la vida de una mujer vale más que la de un hombre”, negó la existencia de la brecha salarial de género –en contra de toda evidencia disponible– y dijo que los homosexuales son “pedófilos”, entre otros improperios homofóbicos y transfóbicos. En respuesta a este discurso nació la Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTI+, que el 1° de febrero de 2025 reunió a miles de personas en distintas ciudades argentinas y de otros países del mundo, incluido Uruguay, abanderadas con la consigna “La vida está en riesgo. ¡Basta! Al clóset no volvemos nunca más”.
El fin de semana pasado, el activismo diverso y feminista reunido en una asamblea en el parque Lezama de Buenos Aires volvió a convocar a una segunda Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTI+ para el primer sábado de febrero, desde el Congreso hasta Plaza de Mayo. “Queremos construir esta segunda marcha antifascista y antirracista, desde las comunidades LGTBIQNB+, con todos los sectores de nuestra sociedad descartados y dañados por este gobierno neofascista, racista y neocolonial. Queremos organizarnos por la vida que queremos vivir”, anunciaron los colectivos convocantes en su cuenta de Instagram. “Antirracistas y antifascistas porque nos asquea el mito de una Argentina blanca. Porque siempre, y hoy más que nunca, somos anticolonialistas y antiimperialistas. Porque sabemos que la biodiversidad son los bichos, las montañas, el agua, los glaciares, las plazas, el oxígeno, todos necesarios para la vida”, agrega la publicación.
La consigna elegida este año es “Acá no sobra nadie, ninguna vida es descartable”. En la primera asamblea preparatoria participaron activistas del movimiento LGBTI+, colectivos de personas con discapacidad, afro e indígenas, organizaciones políticas, sindicales y de derechos humanos, estudiantiles y representantes de asambleas barriales, según una gacetilla de prensa difundida esta semana.
“Acordaron volver a la calle no como aniversario” de la primera movilización, “sino en respuesta al avance del autoritarismo, la represión a la protesta social y a las opiniones políticas, contra el imperialismo y por el exponencial crecimiento de la violencia contra las personas LGBTI+ y del gatillo fácil contra personas pobres y racializadas”, afirma el texto, y agrega que también se movilizarán contra la reforma laboral impulsada por Milei y la modificación de la ley de glaciares, dos medidas que “atentan contra la vida en común, el futuro y sólo benefician a los más ricos”.
Foto: Gala Abramovich, difusión
La resistencia organizada
“Marchamos porque el gobierno ha habilitado los discursos de odio como modo de hacer política, alentando el gatillo fácil, el ajuste sobre los sectores más vulnerados y la crueldad contra personas que considera descartables”, dijeron en una de las intervenciones de la asamblea, que convocó a más de 1.000 personas, según consigna la gacetilla de prensa.
“Marchamos porque queremos y creemos en una vida sin miedo a la represión, a quedarnos sin trabajo, a que nos agredan en la calle, a que las personas con discapacidad sean tratadas solamente como un problema médico negándoles su derecho a vidas plenas, a que los bebés con cardiopatías congénitas directamente se mueran cuando son pobres y no le importe a nadie”, señaló otra persona participante. “Nos negamos a consentir vivir en un país enorme y exuberante donde el 1% se divide tierras y riquezas mientras los pueblos que las cuidan y nutren desde hace siglos son perseguidos. Marchamos porque queremos construir solidaridades y lucha, porque queremos una vida en donde nos cuidemos mutuamente, donde no sobre nadie, una vida posible, desintoxicada de fascismo y de racismo”, agregó.
De acuerdo con lo que se puede ver en distintas publicaciones de Instagram, otros temas que estuvieron arriba de la mesa fueron el recorte de recursos para personas con VIH, la “alianza incondicional” del gobierno libertario con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la “demonización” del pueblo mapuche, la violencia institucional contra las trabajadoras sexuales y la “persecución policial a las personas trans, en situación de calle, cartoneros y cartoneras”, entre otras poblaciones en situación de vulnerabilidad.