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Feminismos Violencias
(archivo, 2023) · Foto: Camilo dos Santos

(archivo, 2023)

Foto: Camilo dos Santos

Acoso sexual callejero: 54% de las mujeres uruguayas atravesó su primera situación antes de los 15 años

El dato surge de una nueva encuesta de la Usina y L’Oréal Groupe que expone cómo la problemática condiciona planes, rutinas y decisiones de transporte de las mujeres, y qué estrategias diseñan para sentirse seguras.

Es muy posible que todas las mujeres recordemos de manera muy clara cuándo fue la primera vez que, mientras transitábamos un espacio público, un hombre nos hizo un comentario inapropiado, un silbido, una mirada obscena o incluso algún tocamiento no consentido. También es probable que ese recuerdo nos remonte a la infancia o a la adolescencia. Los datos ratifican lo que a muchas se nos quedó grabado en el cuerpo: en Uruguay, 54% de las mujeres dijo haber atravesado su primera situación de acoso sexual callejero antes de los 15 años. De ese total, 14% lo vivió cuando tenía menos de 12. Estos son algunos de los datos que surgen de una nueva encuesta sobre acoso sexual callejero, impulsada por L’Oréal Groupe y realizada por la Usina, entre el 7 y el 11 de agosto de este año, a 500 personas mayores de 18 años de todo el país.

El relevamiento, al que accedió la diaria, muestra que casi dos tercios de las mujeres (62%) declara haber sufrido acoso callejero alguna vez en su vida, frente a apenas 18% de los hombres. Si se compara con las dos ediciones anteriores de esta encuesta, se observa que la declaración de haber sufrido acoso por parte de las mujeres se mantiene relativamente estable (el porcentaje fue de 60% en 2025 y de 67% en 2024).

El nuevo trabajo vuelve a confirmar que las calles y veredas siguen siendo el lugar en donde más se experimenta acoso sexual callejero: fue mencionado por 80% de las mujeres y los varones. Le siguen el transporte público (42%), los lugares de concurrencia masiva –como recitales, boliches o gimnasios– (28%), y las plazas y parques (27%).

Consultadas sobre las situaciones específicas a las que se enfrentaron, 56% de las mujeres mencionaron los “silbidos, comentarios inapropiados, chasquidos de labios, ruidos de animales” (13% en el caso de los varones); 54% la “mirada fija, obscena, gestos inapropiados y no deseados” (13% en varones); y 33% tocamientos, abrazos o besos sin consentimiento (6% en varones). Otros episodios descritos tienen que ver con haber sido perseguidas; observar cómo alguien les exhibía sus genitales o mostraba imágenes sexualmente explícitas; sentir presión para ir a una cita, dar su número de teléfono u otra información personal; y recibir solicitudes de favores o servicios sexuales.

Por otro lado, solo una de cada diez mujeres que vivieron una situación de acoso dijo que alguien intervino para ayudar. En cuanto al rol que adoptaron como testigos, 40% de las mujeres consultadas aseguró haber intervenido alguna vez para ayudar a la víctima frente a 32% de los hombres. Entre quienes dijeron no haber intervenido, 17% argumentó que se debe a que le “cuesta reconocer cuando es una situación de acoso” y 12% que “no supo cómo hacerlo”; casi la mitad (47%) mencionó que los motivos fueron “otros”.

Impacto del acoso callejero en la vida cotidiana

El nuevo relevamiento nacional también indaga en cómo esta problemática, que es una forma de violencia basada en género, incide en decisiones cotidianas y en el uso del espacio público. En este sentido, 19% de las mujeres encuestadas afirmó haber dejado de hacer alguna actividad durante el último año por miedo a vivir una situación de acoso callejero. Entre quienes lo hicieron, 60% evitó salir de noche, 52% dejó de hacer ejercicio o actividad física al aire libre y 39% rechazó una salida social. A su vez, 20% señaló no haberse presentado a un trabajo o a una entrevista laboral por esta razón, 17% dejó de asistir a una clase, a un curso o a otra actividad educativa, y 16% evitó cierto medio de transporte.

La mitad de las mujeres consultadas (51%) aseguró que este tipo de situaciones condiciona en algún grado sus planes nocturnos, 46% sus decisiones sobre qué medio de transporte utilizar y 45% sus planes de entrenamiento o actividad física al aire libre. A su vez, 36% de las mujeres siente que el acoso condiciona su vida laboral o educativa, más del doble que los hombres (14%).

¿Qué pasa con el mensaje que avisa que llegamos sanas y salvas a destino? Según la encuesta, entre las mujeres, 53% lo manda siempre, 31% a veces y solo 10% no suele enviarlo. En el caso de los hombres, 19% lo hace siempre, 41% a veces y 34% no siente la necesidad de mandarlo.

Estrategias para sentirnos seguras

Como en las ediciones anteriores, el sondeo aporta información sobre las estrategias que implementan las personas para sentirse más seguras cuando están fuera de casa. Así, revela que 55% (de mujeres y hombres encuestados) evita lugares oscuros, alejados, aislados o con poca gente; 30% lleva algún elemento de defensa personal; otro 30% cruza la calle o usa rutas alternativas; 18% le pide a alguien que la acompañe (a la parada, a hacer otros trayectos); 10% comparte su ubicación en tiempo real con otra persona; 10% evita contacto visual con extraños; 5% cambia su rutina diaria para evitar el lugar donde sufrió acoso; 5% lleva las llaves en la mano; y 5% practica deportes de defensa.

Si comparamos estos resultados con los de la encuesta de 2024, llama la atención el número de personas que llevan algún elemento de defensa personal (se duplicó respecto del año pasado, cuando se registró 12%). También aumentó bastante el número de personas que decide cruzar la calle o usar rutas alternativas (en 2025 fue 19%).

El acoso sexual callejero es una de las 18 formas de violencia basada en género descritas en la Ley 19.580. Allí, es definido como “todo acto de naturaleza o connotación sexual ejercido en los espacios públicos por una persona en contra de una mujer sin su consentimiento, generando malestar, intimidación, hostilidad, degradación y humillación”.

La Intendencia de Montevideo tiene un dispositivo por medio del que recibe específicamente denuncias de acoso sexual en espacios públicos. La comuna también tiene disponible el número de teléfono 1950 5050 en el caso de que el acoso haya sido en el transporte público. Para situaciones que requieran intervención policial, en Montevideo o cualquier otra localidad del país, se sugiere llamar al 911, hacer el trámite en el Sistema de Denuncia en Línea del Ministerio del Interior o acercarse a la comisaría más cercana.